Gatti Fernando

Fernando Gatti

La gente del Lobo todavía debe estar esperando que explote. Había puesto grandes expectativas sobre éste delantero, que fue un buen jugador en inferiores pero también un importante fiasco en el fútbol grande. Quizás le pesó la responsabilidad. Quizás lo mareó la fama que le dio la selección juvenil de Pekerman. Nunca lo sabremos. Lo cierto es que desde 1996 a 2001, sólo mostró algunos destellos de su calidad en Gimnasia y Esgrima de La Plata (8 goles en 97 partidos). Su fuerte siempre fue la velocidad, pero la combinó con dificultades para definir.
En 2002 probó suerte en el ascenso. Primero con los colores de Los Andes (2002, un gol en 15 partidos) y luego con Godoy Cruz de Mendoza (2003). Pero parece que las camisetas con muchas rayitas lo perjudicaban a la hora de jugar, por eso se tomó el palo y al poco tiempo apareció en seria C2 de Italia. Su paso por el San Marino no fue muy productivo ya que la mayor parte del tiempo jugó en «primavera», algo así como la reserva («me volví porque en esa categoría se juega con poca gente, no te motiva. Además, estaba con mi novia y era bastante aburrido, ella se quedaba sola cuando me iba a entrenar«). Sin embargo, eso lo hizo crecer como negociador. Luego de esa experiencia tomó el valor suficiente como para desechar propuestas «Tenía una oferta de Bolivia, pero me llamaron de Belgrano y en tres horas arreglamos todo«, declaró al firmar su contrato con el Pirata cordobés en febrero de éste año. Antes había estado entrenándose con un equipo de jugadores libres de La Plata.
Tras finalizar el préstamo, se sumó a Douglas Haig de Pergamino, en el Torneo Argentino A.
Juan Pordiosero

Update fundamental

Cuando empezamos a homenajear jugadores no teníamos las mismas pretensiones que hoy. Al principio sólo poníamos un par de datos referentes a la figura en cuestión. Con el tiempo, fuimos agregando anécdotas y estadísticas. Por eso, leer un post de los primeros meses resulta extraño. Casi que no abundabamos en detalles. En algunos casos, la actualización resulta necesaria. Eso fue lo que ocurrió con Sandro Guzmán.

Renovamos su homenaje por cuestiones lógicas: el post era bastante pobre y además, en el último año la vida del ahora DJ ha cambiado mucho.
Pueden ver la renovación haciendo click acá.

Fernández José Manuel

José Manuel Fernández

No fue un exponente de la belleza ligada al fútbol. La foto demuestra que le importaba poco y nada el decoro. No tenía pudor al rascarse al lado de un compañero (aunque se tratara de Leo Ramos, merece respeto como cualquier otro ser humano) y ante miles de personas. Nunca cuidó la estética individual, mucho menos la grupal.
Se desempeñó como marcador central en Chaco For Ever en el Nacional B (1991-94) e Instituto de Córdoba (1994-95). Luego pasó a Argentinos Juniors (1995-96), donde jugó 30 encuentros y marcó dos goles. Después pasó a Estudiantes de La Plata, e integró el mítico equipo del Profe Córdoba que no ganó nada pero que tuvo mucha prensa. Sin embargo, no tuvo una participación demasiada activa. Sólo jugó en tres ocasiones con la camiseta del León.
Apesadumbrado por la poca bola que le dieron en Estudiantes, armó el bolsito cuando se le terminó el préstamo y se fue a Atlanta (1999/97). Al año siguiente volvió a Instituto, donde permaneció hasta 1999.
Según su curriculum, su paso por el extranjero se remite a una experiencia chilena. Jugó en el Fernandez Vial en la temporada 2002-03 .
¿Haber jugado en un equipo que utiliza su apellido, habrá sido un intento fallido para alimentar su ego ?
Juan Pordiosero

Guendulain Guillermo

Guillermo Pablo Guendulain

Volante derecho nacido en Córdoba que pasó por gran cantidad de clubes dejando sólo el recuerdo de su apellido. Es que fue siempre del montón y cuando tuvo la chance de mostrarse en un grande apenas pasó los 50 partidos en cuatro años. Estuvo en Gimnasia y Esgrima de La Plata (1985-1990/135 partidos 9 goles), Racing de Avellaneda entre 1991-1994 (68 partidos, 1 gol) dándose el gusto de jugar con Ventoso, Olimpia de Paraguay, Deportivo Mandiyú de Corrientes (1995/16 partidos), Huracán de Parque Patricios (1995-1996/5 partidos), Chacarita Juniors (1996-1997/28 partidos) cobrando su deuda año después de dejar el club a través de una inhibición, y Belgrano de Córdoba (1997-1998/55 partidos) con ascenso incluído aunque siendo muy cuestionado por la tribuna. Allí tampoco cobró a tiempo y debió proceder igual que con la institución anterior. Su último registro marca un paso por Gimnasia y Tiro de Salta (1999-2000/28 partidos) en el que descendió al Argentino A.

Retirado dirigió al Atlético Banda Norte de Córdoba y a Estudiantes de Río Cuarto donde tuvo a su ex compañero Claudio Spontón como dirigido. No tiene muchos momentos emotivos o ridículos en su trayectoria, pero seguramente millones de anécdotas que nunca sabremos. Es que éste rubio de prolijo peinado, llamativo jopo y complicado apellido supo rodearse de grandes estrellas de nuestro fútbol. Vale la pena citar algunos ejemplos como en La Plata donde estuvo con Galvagni, Saraiba, Pighin, Abdeneve, Airez, Gambier, Siboldi y Saturno. En Corrientes jugó junto a Baena, Umpierrez, Medrano, Marinilli y Pozzuto. Ni hablar en el Funebrero al lado de Néstor Merlo, Galoppo, De Felipe, Leeb, Mendez, Anconetani y Ucero. También en el Pirata hizo buenas migas con Garcete, Ragg, Zaccanti, Alarcón, Medina, Testa, Javier Lavallén, Julio López, Jarast, Sala, Luis Fernando, Avalos, Leo Torres, Ruffini, Manrique, Rueda, Avalos y Carnero. Ya sobre el final de su extensa y dilatada carrera, para no perder la costumbre defendió al Lobo salteño con Viana Beledo, Cuadrado, Trasancos, Leone, Gil, Daniel Mozas, Bonnet y Claudio Spontón.

Una perlita es que Guillermo ha inspirado a manejos oscuros. Un hincha de Independiente apodado «Guendulain» fue prohibido en las canchas durante dos meses por arrojar una botella de gaseosa ante Racing e intervenir en incidentes con simpatizantes de Rosario Central. Un baldosero de ley que jamás dejó en banda a sus iguales. Aquel que algunos nombraban como si tuviera diéresis, pero más bien parecía que hacía diálisis.

Cucu

Allegue Alejandro

Alejandro Eliseo Allegue (El Cabezón / Simpson)

La imagen que ilustra este post puede decir mucho más que todo aquel que alguna vez lo vio jugar. La oscuridad de la foto no es casual, su carrera careció de brillo. Su estampa, además, devela la carácterística fundamental que lo hace inolvidable: su físico extraordinario. Sus brazos cortos, al mejor estilo Mac Allister, le aseguraron una trayectoria lejos del arco. Fue volante de contención, porque la vida lo quiso así, pero también pudo haber sido un 9 de área con facilidad para el cabezazo. Su estatura no se lo permitió.
Surgido en las inferiores de Racing, llegó a Primera como relleno del plantel profesional. No había demasiadas expectativas depositadas sobre su juego, para nada atildado y mucho menos magnífico. Lo suyo era la voluntad. Tanto empeño puso, que logró jugar 51 partidos en La Academia, desde 1991 a 1995.
Blanco preferido para las gastadas por su prominente cabeza sin forma y su pique corto irrelevante, se convirtió por un día en el héroe de todo el plantel y la mitad de Avellaneda. Con su controversial peinado formado en gran parte por un jopo rebelde, le convirtió un gol a Luis Islas que definió el empate 2 a 2 ante Independiente en 1993. Ese día la gente lo amó. Fue uno de los dos goles que convirtió con la casaca albiceleste. Y sin lugar a dudas, el más importante de su carrera (extendió a 10 años la racha que Racing mantenía sobre el Rojo).
Luego, con la llegada masiva de refuerzos al club, no halló lugar y se tuvo que ir. Estuvo 6 meses parado hasta que pasó a Almirante Brown (en 1996/97, 28 partidos en la B Nacional).
Su espíritu aventurero le dejó conocer distintas culturas. Pasó por el Bolos, de la segunda división de Grecia (1997-98), Budón de China (1998-99) y Azucareros de Guatemala (1999), donde llegó a jugar con la 10, con responsabilidades de organizador.
En 2000 compró un local en Wilde y puso una fábrica de pastas llamada «Sueños«. Se dedicó a ese negocio casi con exclusividad, desde la elaboración hasta la atención al público . Lo último que se supo es que a mediados de 2002 también manejaba un Taxi (un Peugeot 504) al mediodía, cuando cerraba su local. Un grande de verdad y un símbolo de ésta página. ¡ Gracias Cabezón!
Juan Pordiosero

*Agradecemos la colaboración de Javier, un visitante que aportó otras fotos de Allegue que pronto serán subidas al sitio junto a un wallpaper especial.


Barreto Miguel

Miguel Alberto Barreto

Atacante que pintaba como «goleador de raza» en las inferiores de Unión de Santa Fe. Lamentablemente para la gente que lo bancaba, en el salto a Primera se olvidó la eficacia. Debutó en 1997 y luego de tres años de idas y venidas, sólo la embocó 4 veces en 23 partidos oficiales. A mediados de 2000 la gente del Tatengue comenzó a dudar sobre la capacidad de éste delantero. A Barreto se le hizo cuesta arriba su carrera en Santa Fe y después de un año inestable debió irse (para colmo, los hinchas rivales le gritaban «Gisela»). En la temporada 2000-01 estuvo en Atlético Tucumán. Y luego en Instituto de Córdoba (2002). Sin lograr el buen nivel que auspiciaban sus fanáticos desde inferiores, decidió dejar de probar en vano en el país y se fue a conquistar el Mundo. Primero en Wanderers de Montevideo (2003-04) y después en el Dinamo de Tirana (Albania), en 2004.
Su día de gloria fue el 11 de diciembre de 1999, cuando clavó sobre la hora un gol que selló el agónico empate 3 a 3 ante Racing.

UPDATE

Después de irse de Albania por un año no se supo nada de él hasta que en 2006 firmó para el Paykan Teherán de Irán. Estuvo seis meses y se fue. Increíblemente este año firmó como refuerzo de Unión de Santa Fe.

Juan Pordiosero

Kinjo Gabriel

Gabriel Alejandro Kinjo
Extrañísima historia de un japonés nacionalizado argentino que terminó robando en el exterior. Algo bastante similar, trasladado a la política, al caso de Alberto Fujimori.
Se desconoce como arrancó su amor por el fútbol, pero que le gusta es seguro, sobre todo porque nunca jugó en primera pero siempre vivió de la actividad. Algunos dicen «hay ponjas por todos lados y son todos iguales». En éste caso, es siempre el mismo pero deambuló por casi los cien barrios porteños. Pasó por Deportivo Italiano (1994-1995), Leandro N. Alem (1996), Colegiales (1997 y 1998-1999), All Boys (1997-1998) y Nueva Chicago (1999-2000), con Brian Fuentes de suplente.
Pero se dio cuenta de que afuera la pasaría mejor y su aventura se extendió por Ecuador, jugando en la B en Técnico Universitario (2001-2002) y Deportivo Saquisili (2003), donde logró una buena cantidad de goles.
Pero no conforme con eso, buscó más plata evitando subsistir en el futuro poniendo un supermercado. Jugó en el Municipal Limeño (2004), Liberia (2004) y Punta Arenas (2005), todos clubes de Costa Rica.
Y sí, los «chinos» la tienen muy clara.

Cucu

Azoge Silvio

Silvio Andrés Azoge
Mediocre defensor que pasó por Colón de Santa Fé (1997-2001) durante los primeros años de su regreso a primera, aunque nunca logró hacerse de la titularidad. Ya entrados en el nuevo siglo, el club Sabalero bien saneado y económicamente muy fuerte empezó a incorporar jugadores de mayor jerarquía y debió emigrar. No se fue muy lejos, sino apenas hasta Rafaela, en primer orden al Atlético (2001-2003) y luego a Ben Hur, donde compartió plantilla con el Loco Marzo. Continuó por el interior donde cosechó un trago amargo. Con Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (2004) descendió al Argentino A junto a Llinás, Marzuck, Jeandet y Saboredo.
Consiguió «la soñada» oferta del exterior, aunque jamás imagino recalar en el Punta Arenas de Costa Rica (2004). No anduvo mucho por allá y retornó al país. Jugó en La Perla del Oeste y Patronato de Paraná (2005) nuevamente con Marzo. Actualmente defiende los intereses del gran Deportivo Ramona.
Su búsqueda en internet arroja resultados llamativos, más bien alarmantes. Se repiten duras frases como: «…le ganaron la pelota dividida…», «…su expulsión…», «…cometió un penal…», «…el gol en contra…», «…lo desbordaron…», «…un descuido de…».
En fin, una sacrificada carrera a la que le faltó algo que quizás nunca se concrete. Ya con 30 años será casi imposible llegar al fútbol de Buenos Aires.

UPDATE

Actualmente está en Unión de Sunchales junto a Danilo Toselo.

Cucu