
Maximiliano Cejas (El Pata)
Promesa de las Selecciones Juveniles de José Pekerman que no pudo mantenerse en la elite (si es que alguna vez la alcanzó) luego de disputar el Mundial Sub-17 en Egipto (1997). Aquella vez compartió equipo con Gabriel Milito, Luis Zubeldía, Gabriel Pereyra y el Tecla Farías, y su labor más destacada fue darle consuelo a Julio Marchant luego de la eliminación en cuartos de final frente a Brasil.
Un año después le llegaría el prematuro debut con los mayores: fue con Estudiantes de La Plata, cuando Patricio Hernández lo mandó a la cancha en una victoria por 1 a 0 ante un Deportivo Español que se iba derechito al descenso. A fin de año, el Diario Hoy juntó a varias promesas de las inferiores del Pincha. Allí, aunque no había vuelto a ver minutos en Primera División, Cejas se mostró optimista de cara al futuro: “A pesar de que Patricio me hizo debutar en junio yo sabía que iban a llegar refuerzos y que tenía que trabajar y esperar. El técnico me tiene en cuenta, me tiene visto y conoce de mis cualidades, solo tengo que trabajar”. Su historia en la ciudad de las diagonales terminó en 2001, acumulando un total de 9 partidos jugados (uno solo como titular). Muy poco para lo que prometía.
A mediados de aquel año, partió rumbo a Defensa y Justicia junto a Pablo Figueredo, Juan Lezica y Esteban Solari. Encontró continuidad en un equipo que hizo una campaña de mitad de tabla en el Nacional B 2001/02, para luego hacer las valijas y partir hacia Italia, sin saber que nunca más volvería a jugar en el fútbol argentino.
Conoció las canchas de la Serie D con el Milazzo (2002/03), luego las de la Serie C2 con el Giugliano (2003/06) y más adelante acumuló experiencia en la Serie C con un montón de equipos con nombres bien tanos: Taranto (2006/08), Benevento (2008/10), Brindisi (se fue al descenso en 2010/11) Ternana (consiguió el ascenso en 2011/12), Latina (otro ascenso en 2012, se quedó en el club jugando en la Serie B hasta 2014) y Forli (2014/15).
Sus pasos más actuales los registró en el Olbia (2015/16), de la Serie D, y en el Casarano (2016), una categoría más abajo. Todo esto lo ha hecho merecedor de un tributo en You Tube, aunque el que no lo conozca no se va a enterar de sus virtudes futbolísticas, ya que es sólo un compendio de fotografías con las diferentes camisetas que usó en el under italiano.
Sin embargo, lo más destacado de aquellos años en el viejo continente fue que la levantó en pala. Los euros ganados jugando al fútbol le permitieron invertir en La Plata, precisamente en el rubro inmobiliario. Y todo esto sin perder de vista lo más importante: la joda. Así lo dejó explícito el mismo futbolista cuando comentó la versión original de su propio post, en 2007.

Las últimas noticias del Pata no fueron muy alentadoras, ya que se lo vio enojado porque aún no cobró los premios por el ascenso conseguido con el Latina, en 2012. “Gente sin honor, sin respeto por lo que hicimos”, fueron algunas de las palabras elegidas por el mediocampista para acusar a los directivos por su deuda. Ojalá algún día le paguen lo prometido, antes que el precio de las propiedades se vaya por las nubes.