Biazotti Humberto

Humberto Biazotti (El Bochón)

Delantero potente, que todos lo destacaban por ser un gran cabeceador, pero el promedio de gol, no condice con un goleador de estas carcterísticas. Además, poca técnica y menos cintura.
Debutó en Ferro, en el 89, de la mano de Griguol. Recuerdo una nota de Sólo Goles, que se titulaba La Escuela de Griguol y que este DT los hacía estudiar. Entre ellos estaban: Miguel Angel Vargas, Roberto Ayala, el Nuno Molina y el muchacho en cuestión. Todos con los peinados de la moda noventosa.
Pese a su escaso poder de gol, fue transferido a Rosario Central en el 95, donde hace una dupla «temible» con Mario Pobersnik.
Siguiendo con su poco olfato, fue pedido por Estudiantes en el 96, y sólo dura un año, porque casi no jugaba. Y como todo baldosero, se fue a Bolivia a triunfar. Hizo una aceptable campaña en el Aurora,durante 1997, y le valió un traspaso ni más ni menos que al Antofagasta chileno (98), no logra convencer a nadie, y quedó libre. Sin embargo, surge la exótica propuesta de jugar en China. Sólo juega 6 meses en el Budon, porque extrañaba. Volvió prácticamente «en bolas», ya que sabía que no conseguría club en este país, porque todas las categorías estaban en plena ejecución, por lo que permaneció 6 meses, libre.
En el 99 vuelve a ver la luz, cuando San Miguel lo contrata para afrontar el Nacional B, con figuras (además de él) como Cameroni y López Maradona. Pero empecinado en coleccionar camisetas en los clubes que jugó, es contratado por All Boys, donde hace una linda campaña.
Nuevamente, cumpliendo con su tradición nómade, es fichado, en el 2001, por San Martín (Tucumán) para volver al Nacional B, con un equipazo con jugadores de la talla de Marcos Gutiérrez, Mércuri, Chacana, etc… No sólo que no cumple con las expectativas depositadas en él, sino que desciende al Argentino B.
Extarñamente lo contrata la contra del «Ciruja»: Atlético Tucumán, donde pastoreó como loco, durante el 2002.
En el 03, pasa a Italiano, que se la pasa lesionado y gordo.
Terminó en esta temporada, jugando para Estudiantes de San Luis en el Argentino B, que no pasó de la primera ronda.
Lo que recuerdo, es que lo tuve en mi MSN, y me dijo que estaba en Bs. As., buscando ofertas, y que Italiano era el mas cercano a sus necesidades(?). Una vez que lo contrató «el Azzurro», no me dio más pelota.

Cazador

Chacana Carlos

Carlos Alberto Chacana
Delantero tucumano salido de San Martín (1997-2001) que llegó insólitamente a River (2001-2002) por consejo del hermano del entonces presidente David Pintado. Y pintado estuvo, porque casi ni jugó. Solo podía hacerlo en la Copa Libertadores y para colmo en la segunda fase el técnico Gallego lo reemplazó para incluir a Marcelo Escudero.
Apenas marcó dos goles y fue una de las figuras del amistoso por su pase que una formación juvenil millonaria le ganó a San Martín por 5 a 0.
Y cuando llegó Ramón Díaz entregó una lista con los jugadores prescindibles que integraba junto a Marcelo Gómez, Sebastián Rambert, Cristian Castillo, Darío Sala, Alejandro Saccone, Gabriel Pereyra y José María Paz.
Volvió a la B para jugar en Quilmes (2002) por un año y cuando se especulaba con una transferencia a Gimnasia y Esgrima de Jujuy partió muy lejos, mucho más lejos de lo que alguna vez soñó.
En alguna oportunidad había sido pretendido por el Colonia de Alemania y el Sion de Suiza, como también se probó en el Vitoria Setúbal de la segunda de Portugal, pero «El Burro» viajó hasta Kuwait para hacer goles en el Al-Arabi (2003). Pensó con el bolsillo y no midió las circunstancias. La pasó muy mal porque arrancó la guerra y los dirigentes no le daban el permiso de irse. Vivía atrapado en la embajada y esperaba una salida, al tanto que se especulaba con la clausura del aeropuerto que lo dejaría anclado allí. En ese duro momento los medios argentinos se hicieron eco de la noticia y lograron contactarse con él. Declaró que hasta el vencimiento del ultimátum de Estados Unidos al gobierno de Bagdad, en Kuwait la vida era muy tranquila, pero después era un mundo de personas saliendo o intentando salir del país. «Uno está a miles de kilómetros de distancia y los familiares se preocupan. Son cosas que no tenían en cuenta o no querían entender los dirigentes del club. Pero ahora tengo una licencia por quince días y si todo mejora vuelvo». Según informaciones estaría en el fútbol de Israel, pero se desconoce exactamente su paradero. Una carrera tan extraña, como los nombres de su familia. Su esposa es Priscila y sus hijos Galo Igor y Tizziano.

Cucu

Sandy Marco

Marco Antonio Sandy
Legendario defensor boliviano con nombre de postrecito pero que de dulce no tiene nada. Nació en Cochabamba en 1971 aunque extrañamente debutó en el Atlético Tambetary de Paraguay (6 meses en 1990).
Consciente de no ser un jugador con demasiadas condiciones técnicas, llegó al país después de jugar durante mucho tiempo en el Bolívar (1991-1998) interrumpidos por seis meses en el Valladolid de España (1996) de los cuales pasó cuatro lesionado. Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1998-2000) lo incorporó por su estilo duro y rústico confiando en que pelearla en la débil selección boliviana le aseguraría condiciones para jugar en un equipo que intentaba evitar el temido descenso en Argentina. Y Gimnasia efectivamente descendió.
Veterano de mil batallas, dejó desde muy temprano una marca imborrable en la Copa América 1993. Quebró brutalmente a Darío Franco (tibia y peroné) impidiéndole recuperarse a tiempo para el Mundial y ser desafectado por Alfio Basile. Casualmente un tiempo antes había sido apodado «Toro» por su manera de jugar.
Marco en cambio si participó con su selección en EEUU y con su equipo fue eliminado en primera ronda, pero enfrentó como titular a Alemania, Corea y España.
En el 2000 pasó otra vez por el Bolívar pero al poco tiempo salió a probar suerte al Tampico Madera (2001), un ignoto club de México donde jugó tan solo un semestre. Retornó a Bolívar y luego pasó al Aurora (2003), club el cual es hincha. Pero actualmente a los 34 años defiende nuevamente los colores del celeste (2003-2005) y no piensa aún en el retiro.
Hace poco tiempo, este defensor que soñaba con ser ingeniero electrónico, declaró que el fútbol boliviano estaba pasando por una etapa difícil, de transición después de la clasificación a EEUU 1994, pero ya pasaron más de 10 años por lo que el duró proceso se extendió un poquito.
En alguna oportunidad se sospechó de su edad, y se lo acusó junto a Marco Etcheverry, Erwin Sanchez, Limberg Gutierrez y Julio Cesar Baldivieso de ser mayores de lo que su documento evidenciaba.
De joven pensó que no servía para el fútbol hasta que llegó a la iglesia. Estaba colgado en su equipo, sus padres estaban por divorciarse hasta que un ex arquero lo llevó a una congregación. «Conocí a un Jesús distinto, un Jesús real, no un Jesús crucificado que está en un templo porque siempre está contigo; le abrí mi corazón, como es la vida, pensé que no servía para el fútbol, pero increíblemente todo cambió. A Dios le habló porque lo es todo, le debo lo que tengo, lo que soy, es él que me ha regalado todo, me ha permitido vivir cosas buenas y cosas malas para que aprenda; lo primero en mi vida es Dios, luego está mi familia y después el fútbol».
Señaló que su Bolívar sería candidato para la Libertadores 2005 tomándose revancha de la final de la Sudamericana perdida. El equipo boliviano quedó último en su grupo.
Igualmente haga lo que haga y diga lo que diga, será recordado por ser «el que quebró a Franco».

Cucu

Luis Fernando

Luis Fernando
Que un defensor brasilero llegue a probar suerte al país es tan ilógico como que un lateral argentino viaje a jugar allá. Solo Ricardo Rocha en Newell´s y Juan Pablo Sorín en Cruzeiro lograron triunfar, pero ellos son figuras mundialmente conocidas. En cambio aquí se habla de un tosco defensor que seguramente por algún buen representante desembarcó en un club importante como San Lorenzo (1997-1998). Habría que averiguar que dirigente aceptó su incorporación. Lo cierto es que jugó algunos partidos sin pena ni gloria tratando de reemplazar a Oscar Ruggeri y haciendo una dupla parejita con Federico Lussenhoff. Pero perdió el puesto con Cacho Borelli que estaba roto, como para tomar magnitud de su pésimo nivel. Que mal andaba el azulgrana que hasta Gilberto Angelucci se había asegurado la titularidad y el camerunés Mimboe era tenido en cuenta. Cuando finalizó la temporada pensó que habiendo jugado en la primera categoría de Argentina podría hacerlo en cualquiera parte, volvió a Brasil pero no consiguió club. Por eso fue simple incorporarse al patético Badajoz (1998-1999). Del cuervo al equipo español era solo cuestión de hablar con Marcelo Tinelli. Allí, en segunda tampoco tuvo gran éxito y retornó obviamente donde mejor podía robar. Se fue a Córdoba y firmó con Belgrano (1999-2000) donde fue tan brillante su nivel que el inmenso Jorge Wilstermann de Bolivia (2001) se lo llevó para sus filas. Inclusive se enfrentó a San Lorenzo y fue el encargado de ejecutar un penal que como era previsible lo tiró a cualquier parte.
Claro, de algún lugar salió aunque haya llegado como un desconocido. Alguna vez jugó en el Inter de Porto Alegre, por lo menos es lo que defensor manifestó.

Cucu

Especiales: Mastroeni, el argentino yanqui

Pablo Mastroeni
Nació en Mendoza, Argentina, pero emigró con su familia a los Estados Unidos a los cuatro años. Se instaló en Phoenix e hizo la carrera universitaria en Carolina del Norte. Allí captó la atención general en su primera temporada en la MLS, en 1998, jugando como lateral derecho del ya desaparecido Miami Fusion (1997-2002). Pasó a jugar en la posición de defensor central en el 2000 y su carrera empezó a despegar de verdad. Tras hacer una gran temporada ese año finalmente recibió la llamada de Bruce Arena para participar de la selección estadounidense. Así fue que llegó a participar como titular en el Mundial Corea-Japón 2002. Según los entrenadores, posee claridad mental y mucho ritmo para salir jugando desde el fondo.
Alguna vez la Comisión Disciplinaria de la Major League Soccer anunció que el mediocampista del Colorado Rapids (2002-) había sido multado por mil dólares. Debió cumplir la suspensión de dos partidos de la temporada regular por un codazo en la cara del delantero Abbe Ibrahim, del MetroStars.
Dice sentirse estadounidense a pesar de que recién en el 2000 obtuvo la ciudadanía. Cuando enfrentó a Argentina afirmó que se trataba simplemente un partido internacional más en su carrera, a pesar de que sus abuelos y padres que no lo veían así. Pero el jugador se encargó de vestirlos íntegramente de blanco rojo y azul para que alentasen al imperio del norte. «Crecí en los Estados Unidos y tengo valores, principios y una perspectiva americana».
Pero curiosamente regresó a la Argentina en 1992, fue para entrenar con Ferro por dos meses. Salió espantado, de vivir en EEUU llegó a ser tentado por un salario muy cómico de $100 por mes y hospedaje con una familia que lo ayudaría y lo llevaría a los entrenamientos. Se dio cuenta por otra parte la competitividad entre los compañeros declarando que jugar acá no se trata solamente de un salario sino de esquivar una vida dura y complicada. Por ello, actualmente, no contempla regresar a la Argentina y prefiere seguir haciendo buenos billetes allá sin priorizar lo deportivo.

Cucu

Favre Cristian

Cristian Favre

Un habilidoso volante clase B. Sus altibajos no le permitieron pasar a un equipo grande. Debutó en la máxima categoría con Unión de Santa Fe. En 1992 jugó 6 partidos para el Tatengue. Con el descenso consumado, Favre tuvo que volver a empezar desde abajo. Jugó en el Ascenso (permaneció en Unión hasta 1995) y en lugar de esperar para volver a Primera, optó por irse a Atlético Tucuman. Tuvo un buen desempeño y lo contrató Platense. Con el Calamar disputó 30 partidos e hizo 2 goles en la temporada 1996/97. Esa buena racha en Vicente López lo proyectó como un jugador de nivel. Pero no pegó el salto de calidad. Hizo la Gran Cabrol (paradójicamente, antes que el mismísimo Darío) y se cruzó de vereda. Defendió los colores de Colón de Santa Fe en la 97/98. Jugó 16 encuentros y marcó en una ocasión. Como las cosas no le salieron como esperaba, retornó a un lugar dónde lo habían tratado bien. Pero esa resultó ser la peor decisión de su carrera. Jamás volvió a pisar la Primera División. Estuvo en Atlètico Tucumán (1999-2000), Independiente Rivadavia de Mendoza (2000-01), San Martín de Mendoza (2002), Belgrano de Córdoba (2002-03), Instituto (2003-04) y San Martín de San Juan (desde el año pasado). Se calcula que en algún momento pasará a otro equipo sanjuanino como para completar la saga.

Juan Pordiosero

Baratteri Jorge

Jorge Sebastián Baratteri

Pobre. Por más empeño que puso, en su país jamás pudo convertirse en un jugador caro. El apellido, como en tantos casos, se terminó comiendo al futbolista. Tresarroyense, lateral zurdo, aunque también defensor o volante, debutó en el mediocampo de Estudiantes de La Plata en el Apertura ‘99, de la mano de Patricio Hernández. En 17 partidos con la camiseta del Pincha, tan sólo pudo destacarse metiendo un gol en contra en una derrota 3 a 0 ante Vélez, en el Clausura 2000. Después de ese partido, Baratteri no volvió a jugar oficialmente en la máxima categoría y tuvo que rehacer su trayectoria.

De manera provisoria, encontró una salida el under italiano, donde suelen pagar bien y no exigir tanto como en las ligas más poderosas. Pero después del primer año en el Lodigiani (2001/2002), se dio cuenta de que se podía quedar en ese ámbito por muchos años. Así fue cómo jugó en varios equipos como Taranto, Ancona, Maceratese, Pergolese, Fossombrone, Piano San Lazzaro y Fano. A esta altura debe cobrar bastante bien.

Bonfigli Sergio

Sergio Dino Bonfigli
Empezó su carrera en Instituto (donde estuvo 5 años), y después empezó a pasear su futbol por el mundo: Deportivo Español requirió de sus servicios, de ahí se fue a ver si el futbol Boliviano era para el, el Blooming le dio la oportunidad de jugar una Copa Libertadores. Volvió a Tigre para lucharla en el ascenso, General Paz Juniors después, un año mas tarde Gimnasia y Tiro de Salta lo tuvo entre sus filas, y después de la experiencia Salteña le salio un viaje a Italia, mas precisamente al Montegiorgese. Jugo 25 partidos con 4 goles y la gente del Vis Macerata lo quiso para su equipo, tampoco defraudo y en 24 partidos marco 10 goles.
El gran Pergolese lo tiene en su plantel desde el año pasado.

Pastor