River a la inversa 1985

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El año 1985 arrancó movidito para River. El Millonario no sólo decidió cambiarle la cara al equipo con las contrataciones de Ruggeri y Gareca sino que lo hizo también en materia de vestimenta. Como observamos en la foto, el equipo salió a disputar algunos partidos de aquel verano con una camiseta adidas muy pocas veces utilizada en su historia. La banda de siempre, pero con los colores invertidos y algo que hoy resulta más común, pero que para la época sólo era usado en casacas de básquetbol o voley: los números en la parte delantera.

Chelo

Serrato Moctezuma

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Moctezuma Serrato Salinas
Dicen los que lo vieron que este centrodelantero mexicano jamás pisó el suelo. Y no es que su fanatismo por Catupecu Machu lo haya llevado a desafiar la ley de gravedad. Sencillamente levita, a centímetros del piso, como confirmando sin pruritos su condición de fantasma.
Con experiencia en varios equipos de la Primera A (segunda), logró el ascenso con el Real San Luis potosino y rápidamente fue fichado por el América (2002), donde no dejó un buen recuerdo. Tras su primer chasco en un club grande, retornó a Real San Luis (2003) y luego intentó, sin éxito, convertirse en figura de los Pumas de la UNAM (2003/04), primero; y de Tecos de la UAG (2004/05), después.
A mediados de 2005, cuando ya se había ganado la fama de esperanza trunca, cometió un error que, involuntariamente, lo hizo viajar por Sudamérica. En el clásico draft previo a una nueva temporada, Serrato se inscribió como jugador libre, a pesar de aún estaba ligado a los Tecos. El Puebla, ignorando o no su situación, lo fichó con total naturalidad. La infracción a una regla de la Federación Mexicana de Fútbol, impidió que el atacante jugase para estos conjuntos y terminó, increíblemente, en nuestro país.
Ese mismo año tuvo su primera incursión por estas tierras, entre julio y agosto, cuando se probó en Olimpo y Argentinos Juniors con la misma suerte: mala. Frustrado por duplicado, encaró para Perú y con un buen chamuyo quedó en el Cianciano (2005).
Su vuelta al under de México con la casaca del Zacatepec (2006) le abrió una nueva chance de romperla en la Argentina, más precisamente en Defensa y Justicia. Su incorporación al Halcón, por supuesto, no pasó desapercibida para el ambiente blogueril y La Redó destacó, en agosto de 2006, la llegada de un tipo que ostentaba la suma de 5 tantos en 37 partidos, con 30 años en el lomo.
En la institución de Florencio Varela sólo disputó 6 encuentros y marcó en 1 oportunidad (a Tiro Federal), pero se ganó a la gente (?) el día que se comió un gol increíble ante Atlético Rafaela. Lo putearon hasta que armó las valijas y se fue a Ezeiza, sin llegar a despedirse de Eloy Colombano o tomarse una birra con el Lobo Mario Saccone.
Los últimos años los ha pasado en su país, con los Lobos de BUAP (2006, en la segunda categoría) y en Costa Rica, defendiendo la divisa del Herediano (desde 2007) e integrando el selecto grupo de futbolistas homenajeados en nuestra filial tica, Paquetazos. ¿El motivo? Todo lo aquí expuesto, pero fundamentalmente la última de sus gloriosas intervenciones. Después de una larga sequía (lo de siempre, bah) se destapó marcando en el encuentro más importante. Un gol suyo le dio el título al…Saprissa, su rival en la final. Suficiente para condenarse mundialmente. Baldosa en México, Perú, Argentina y Costa Rica. Ahora entendemos por qué no quiere pisar la tierra. No lo dejan.

Juan Pordiosero

González Tapia Agustín

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Agustín González Tapia (Tuti)
Corría 1998 y Agustín González Tapia ya asomaba como uno de los proyectos más destacados del semillero de Estudiantes de La Plata, a tal punto que Hugo Tocalli lo convocaba para formar parte de la preselección Sub 17 con vistas al Sudamericano de 1999 en Uruguay y el empresario Gustavo Mascardi estaba interesado en representarlo, aunque los padres del jugador rechazaron el ofrecimiento por considerarlo demasiado chico.
Así, el pibe de 15 años, hincha de River, que jugaba como volante por derecha en la octava, vivía un cuento de hadas. Mientras la rompía en el Pincha al lado del arquerito Dobler, Mambrú Angeleri, Eloy Colombano y Marcelo Carrusca, ni se esperaba lo que le depararía el destino.
En abril de 2000, con 17 pirulos, nuevamente fue citado a la Sub 20 que se preparaba para disputar el Sudamericano al año siguiente. De esa manera se sacó las ganas de conocer a figuras del fútbol mundial como Elías Bazzi, Juan Forchetti, Casigol Herrera, Santiago Kuhl, Leonardo Tambussi, Cristian Cellay, y jugadores mediopelo como Maximiliano Rodríguez, Mario Santana, Ricardo Verón, Andrés D´Alessandro, Germán Lux y Agustín Orión, entre otros.
En octubre de ese mismo año, el empresario Ricardo Tancredi, le consiguió una prueba en el Milan y hacia allá partió. En el Viejo Continente estuvo 15 días siendo evaluado por el secretario técnico, el mismisimo Franco Baresi. Al mismo tiempo, en La Plata hablaban de la huída del jugador y la historia mantuvo en vilo a gran parte de la ciudad de las diagonales durante un tiempo. El entonces presidente del Pincha, Guillermo Cichetti dijo: «Quiero que quede bien claro que no nos pidió autorización para irse, simplemente me comunicaron que se iban por 15 días porque habían conseguido una prueba».
Las especulación sobre la utilización de la patria potestad por parte de los padres de Agustín estaban a la orden del día, más teniendo en cuenta lo ocurrido poco tiempo atrás con Luciano Galletti, Fabricio Coloccini y los hermanos Cambiasso.
Finalmente, el pibe se quedó en Estudiantes y meses después comenzó a practicar con la Primera hasta que debutó oficialmente el 3 de marzo de 2002 en el empate 1 a 1 frente a Lanús. Néstor Otto Craviotto precisaba un lateral derecho e improvisó con el pibe, que se había iniciado como enganche, y también había jugado como carrilero. En ese torneo Clausura disputó 7 encuentros pasando por todos los puestos, y claro, salió con un mambo importante y no rindió.
En abril, fue sparring de la selección mayor en la gira previa al mundial de Corea y Japón y, al igual que Nicolás Ayr y Marcos Gelabert firmó su primer contrato. En julio, con el Pincha, viajó a Alemania para jugar amistosos frente al Wolfsburgo y el Schalke 04.
En el Apertura 2002, casi no tuvo participación. Todavía con Craviotto en el banco, ingresó en la goleada 6-0 ante River, reemplazando sobre el final del partido a Lenny Kravitz Cardozo. Luego, con la llegada de Oscar Malbernat quedó muy relegado y tuvo que conformarse con algunos minutos en el último encuentro del campeonato, ante Unión de Santa Fe (4-0 en contra), entrando en lugar de Juan Ángel Krupoviesa.
Como si fuera una especie de cábala de los seleccionadores juveniles, en octubre de 2002, fue llamado a la Sub 20 que se preparaba para el Sudamericano de 2003. Pese a quedarse otra vez en la puerta de disputar el torneo, conoció a los malogrados Molina y Eberto; Franco Cángele, Pablo Jerez, Joel Barbosa, Pablo Zabaleta, Osmar Ferreyra, Darío Conca, Gata Fernández y Walter García.
Participó de la pretemporada de Primera en 2003, pero durante el torneo local no tuvo minutos en cancha. A mediados de año estuvo cerca de pasar a préstamo a Defensa y Justicia, pero se quedó en La Plata para jugar en Reserva. Con el arribo de Carlos Salvador Bilardo, sus horas en el Pincha estaban contadas.
Quedó libre en julio de 2004, junto a Nicolás Ayr, Israel Damonte, Javier Menghini y Roberto Russo. Así, en algo menos de 2 años pasó de ser un volante por derecha de selecciones juveniles y compartir vivencias con Simeone y Batistuta a convertirse en un simple lateral condenado en vivir en el fútbol de ascenso.
Luego de fracasar su pase a Racing de Olavarría, fichó con San Martín de San Juan, y desde entonces se convirtió en un habitué de los sábados, vistiendo los colores de La Plata FC (2005/2007) y Guillermo Brown de Puerto Madryn (desde 2007).
Desconocemos si siendo sparring de la selección mayor aprendió a ir caminando a patear un córner, especialidad de otro platense, como Juan Sebastián Verón.

KeyserSoze