

(Gracias Nano)


(Gracias Nano)

En el verano europeo del 2004 River Plate participó de un cuadrangular junto al Arsenal de Inglaterra, el Panathinaikos griego y el conjunto anfitrión, el Ajax de Holanda. En su debut, el equipo argentino dirigido por Leonardo Astrada igualó 0 a 0 frente al team inglés, que prescindió de algunas de sus grandes figuras, como Thierry Henry y Robert Pires, para disputar el Amsterdam Tournament. El Millonario, en cambio, no se guardó nada, ya que puso a Costanzo; Gerlo, Nasuti, Tuzzio y Juan Ramón Fernández; Pereyra, Ledesma y Zapata; Ludueña; Maximiliano López y Cuevas. ¡Y no perdió!

El vínculo entre Gimnasia y Esgrima La Plata y New Balance a fines del siglo pasado dejó una perlita difícil de recordar, ya que nunca fue utilizada oficialmente. Se trata de esta camiseta gris con cuello blanco y vivos azules que nada tiene que ver con la historia tripera.
César Alberto González (Beto)
Zaguero central, con buena pegada (en los papeles), pero que no contó con las chances necesarias para demostrar su capacidad en un equipo grande. Nacido en San Justo el 25 de enero de 1982, tuvo su debut 20 años más tarde en la Primera de Boca Juniors ante Newell’s Old Boys en Rosario. Aquella noche del 5 de febrero de 2002, Xeneizes y Leprosos cerraban (algunos meses más tarde de lo debido) su participación en el Apertura 2001, con un empate en dos tantos.
En el Clausura 2002, el Beto pudo actuar con cierta regularidad (7 encuentros) y hasta se dio el gusto de jugar algunos minutos en partidos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana de aquel año.
En la temporada 2002/2003 comenzó a diluirse. Apenas disputó 5 cotejos con el club de la Ribera y no le quedó otra que ir a buscar continuidad a otra parte. Después de salir campeón de la Libertadores 2003 (aunque no jugó ni un minuto), recaló en Nueva Chicago, donde pese al descenso del conjunto de Mataderos fue uno de los futbolistas más regulares y uno de los que más participación tuvo, con 37 partidos, y convirtiendo 5 goles, 2 de ellos de penal.
A mediados de 2004 retornó a Boca, donde se preveía que no iba a tener chances de actuar. Pero el buen nivel demostrado en la gira por México, Japón e Inglaterra, hizo que Miguel Ángel Brindisi lo tuviera en cuenta y lo incluyera en el plantel profesional. Parecía que era el resurgir del hombre en cuestión, pero no. En el torneo local, el rendimiento de Boca fue un fiasco, Brindisi renunció después de perder con River y el Chino Benítez privilegió a algunos pibes que dirigía en Quinta. Pese al panorama desalentador, González jugó 4 partidos en el campeonato local y algunos minutos en la Sudamericana 2004, torneo que Boca terminó conquistando, y hasta convirtió su penal en la definición en octavos de final ante San Lorenzo.
El Clausura 2005 lo encontró al Beto defendiendo los colores de Almagro al lado de Joel Barbosa y Cristian Ríos. Con el conjunto de José Ingenieros tampoco pudo lograr el milagro de mantener la categoría, pero a nivel personal cumplió. Disputó 16 partidos y anotó 4 tantos.
Tras el descenso del Tricolor pegó la vuelta a La Boca, ya con Alfio Basile en el banco de suplentes pero esta vez no tuvo lugar. Jugó poco en Reserva y a principios de 2006 acordó la recisión de su contrato.
A comienzos de 2006 salió a buscar una buena diferencia económica y así fue que paseó su pegada a prueba por clubes de México y Colombia. En febrero, el Real Cartagena mostró interés por su fichaje y lo inscribió cablegráficamente, pero al final el pase no se logró concretar.
En julio, luego de entrenar durante algunos meses con un combinado de jugadores libres fichó por Ben Hur para jugar en la B Nacional, sin embargo en la primera práctica sufrió una grave lesión en el tobillo que lo mantuvo un largo tiempo alejado de las canchas. A mediados de 2007, estuvo a prueba en Atlanta, pero el pésimo estado físico y la inactividad atentaron contra su eventual contratación.
Finalmente en el verano de 2008 volvió a las canchas, fue en Salta, defendiendo los colores de Juventud Antoniana, en el Torneo Argentino A.

Sergei Yevgenyevich Aleinikov. Volante soviético. Jugó desde 1981 a 1998.

Calor, mucho calor en Asunción. Dos niños paraguayos se las rebuscan en la calle vendiendo golosinas. De repente, no pueden creer lo que están viendo. El mismísimo Roberto Perfumo, por entonces DT de Olimpia, está sentado en el cordón de la vereda. Rápidamente deciden abordarlo para sacarle unos pesos pero cuando están a escasos centímetros se detienen. Piensan, reflexionan. El pibe de rojo lo mira bien y le dice a su compañero «pará, no me parece una buena idea. Pobre Mariscal, está en la lona. Se compra las camisas en el mismo lugar donde la señora que pasa por atrás se compra las polleras«

José Antonio Shaffer
Al pronunciarlo puede ser que alguien lo confunda con José Schaffer, el lateral académico que sorprendió gratamente por sus centros milimétricos y por el cabezazo al debutante Titooooooo Noir. Pero no, no se escriben de la misma manera, aunque increiblemente sean…padre e hijo.
Schaffer conoció la Primera División mucho antes, cuando se ganó la consideración del Pato Pastoriza y con la casaca de Talleres de Córdoba disputó 12 encuentros como titular en toda la temporada 1992/93. En su puesto, el de marcador de punta por derecha, defendió al albiazul junto a otros hombres como Irusta, Kesman, Obulgen, el Conde Galetto, Fornero y Kenig.
Sabemos que además anduvo por General Paz Juniors en la temporada 1995/96, por lo que interpretamos que también realizó la parte menos difundida de su carrera en el fútbol cordobés. Es más, este año lo encontramos laburando en las inferiores de Talleres, donde tiene a cargo a la categoría ’92 y donde seguramente se cruzará cada tanto con el heladero Panichelli, entrenador de Instituto.