
A fines de la década del ’70, cuando la publicidad todavía no había invadido las camisetas de los clubes argentinos, surgió una tendencia que se mantuvo durante varios años: lucir el escudo bien grande en el pecho.
Hasta ese entonces, no era muy común que un equipo mostrara la insignia dentro de la cancha. La ropa utilizada, en general, respetaba el diseño y los colores tradicionales pero no había muchos detalles que diferenciaran, por ejemplo, la casaca de Newell’s de la de Colón.
Entonces a alguien se le ocurrió estampar o coser un escudo de grandes dimensiones en el pecho. Y la moda prendió, sobre todo en las instituciones de camisetas lisas.

La ola verde
Ferro Carril Oeste fue, sin dudas, el equipo que llevó más alto la bandera del escudo gigante. No sólo consiguió sus dos únicos títulos sumergido en esa moda, sino que la mantuvo hasta comienzos de los 90’s de la mano de Topper e incluso mostró un modelo revival en la temporada 2000/01…pero descendió a la Primera B.

Otros conjuntos como Vélez, Defensores de Belgrano, Defensa y Justicia, Deportivo Armenio, Sacachispas, Belgrano de Córdoba, Estudiantes de La Plata, Atlanta, Huracán y All Boys, también se sumaron a la movida en los 80’s. Incluso hubo un intento noventoso por resucitar la costumbre por parte de Talleres en el Nacional B. Uno de los últimos en desafiar al tiempo fue El Porvenir, que en la temporada 2001/02 se las ingenió para disimular su falta de sponsoreo.
Hoy, con equipos de Primera y del ascenso con publicidades hasta en los lugares más recónditos del pantalón, es difícil imaginar la vuelta de esta tendencia de los escudos grandes. Aunque tratándose de moda, todo puede ocurrir.