Podríamos activar en este mismo momento el [modo Quique Wolff] y resaltar lo maravilloso que fue aquel gran equipo de Holanda ’74, haciendo hincapié en el concepto del fútbol total y extendiendo el análisis hacia otros ámbitos donde la belleza también puede ganarle al pragmatismo. Todo esto sin perder la sonrisa y mucho menos soltando la pelota. Pero no, preferimos ser un poco menos pelotudos (?).
Pensar en la Naranja Mecánica nos lleva directamente a Johan Cruyff. Y si nos referimos al ex Barcelona no podemos omitir un detalle que tal vez puede ser insignificante para muchos, pero forma parte de la historia grande de la indumentaria deportiva.
Si bien para 1974 el patrocinio de las selecciones aún no estaba del todo explotado, adidas había pisado bien fuerte y tenía a algunas de las más importantes, entre ellas Holanda. La camiseta naranja, a pesar de no contar con el clásico logo del trefoil en el pecho, tenía las 3 tiras negras que identificaban a la marca alemana. Pero no todos tuvieron la misma.
Cruyff, cerebro de ese equipo y elegido de la empresa Puma, se negó a hacerle publicidad a adidas sin recibir dinero a cambio. Es por eso que durante la Copa del Mundo en Alemania (no sólo en la final) se lo pudo ver con una camiseta parecida a la de sus compañeros pero diferente: sólo tenía 2 tiras negras en las mangas. El mismo recurso adoptó para el pantalón y las medias. Unos años después, ya en la liga de los Estados Unidos, jugó para un equipo que tenía 3 tiras por todos lados (?), pero ese es otro tema.










