Ariel López al Racing de Santander 1997

Ariel El Chupa López fue uno de los máximos artilleros del fútbol argentino de la década del noventa. Y con semejante cartel, a mediados de 1997, el por entonces delantero de Lanús se convirtió en la vedette de moda del mercado de transferencias.

Claro, lo que no imaginaba el jugador es que iba a ser protagonista de un doble mal pase con tan sólo 15 días de distancia entre un acontecimiento y otro.

El primero de ellos fue con el Racing de Santander. Tras acordar en 4 millones de dólares la venta de su ficha -de la cuál poseía el 50 %- el goleador se despidió del Caño Ibagaza, de Huguito Morales y de Claudio Enría y, feliz de la vida, se tomó el primer vuelo disponible a Cantabria.

Enorme fue la sorpresa cuando, a los pocos días, El Chupa dejó la Madre Patria echando rayos por los ojos y manifestando que la venta se había venido abajo por una diferencia de 50 mil dólares en su contrato. Algo demasiado difícil de creer ya que habría recibido dos palos verdes por el 50% del pase ¿No?

Lo concreto es que El Chupa volvió a Lanús y a los pocos días tuvo una grata novedad: River Plate había comprado su pase en la misma cantidad de dólares que habían ofrecido los españoles. Entonces el delantero se volvió a despedir del Caño Ibagaza, de Huguito Morales y de Claudio Enría y se tomó el primer colectivo (?) disponible a Núñez.

Como en un cruel deja vu, a los pocos días este pase también se cayó. Y allí se sabría la verdadera razón por la cuál tampoco lo habían fichado los españoles: el jugador tenía una lesión ligamentaria mal curada que, sin embargo, no le prohibía jugar al fútbol con normalidad.

Lo más confuso del caso es que el delantero entrenó toda la semana con Los Millonarios y el domingo jugó para Lanús… ¡Contra River! Y así, Ariel El Chupa López enfrentó a su ex futuro equipo con su ex ex-club. Caliente, confundido, con el corazón desahuciado y los ligamentos en la mano.

Quilmes Copa Libertadores 2005

Extasiados al conseguir el pasaje a la Copa Libertadores -torneo sudamericano por excelencia pero curiosamente esponsorizado por algún banco español, alguna automotriz asiática o algún fabricante de ruedas japonesas de dudosa calidad- los dirigentes de Quilmes apostaron a un formato que se da mucho en USA (?).

Esto es: vender a los que lograron el objetivo, ningunear a los que vienen de abajo y llenar la lista de buena fe con héroes de antaño semi retirados (Vivas, Almeyda, Vitamina Sánchez, Markic, Bridgestone Rueda), promesas que nunca explotaron (Bonvín, Speedy González, Gastón Córdoba) y gente poco identificada con el fútbol (Osorio, Arano, Gabriel Lob*s, Bastianini).

¿Es resultado? Eliminación en primera ronda, producto de una victoria, dos empates y tres derrotas, con el agravante de la vergüenza diplomática por tener que dejar dormir a un jugador tras las rejas en Brasil por llevar a pasear al continente lo peor del ser futbolero nacional. Amén de la gravedad del caso.

La foto corresponde a la última fecha de la fase de grupos, cuando un eliminado Quilmes recibió a Universidad de Chile en su estadio. Arriba: Markic, Avendaño, Velázquez, Pablo Mannara, Gabriel Lob*s y Almeyda. Abajo: Luis Rueda, Speedy González, Arano, Lautaro Trullet y Diego Torres.

De más esta decir que, una vez finalizado ese torneo, el 90 % del plantel se alejó de la institución y en dos temporadas El Cervecero pasó de jugar contra el San Pablo a hacerlo en el Nacional B. Y mucha responsabilidad tuvo esta campaña. La pasión por la excelencia que pregonan algunos no deja de ser el cuento más triste y viejo del mundo.

FC Tokyo 0 – Argentina 0 (2002)

A los que pensaron que la excursión de la Selección Argentina por tierras niponas en 2002 fue un auténtico fracaso, les decimos que no, que nada que ver (?).

Para empezar, el equipo de Marcelo Bielsa facturó muy bien por tres amistosos ante clubes japoneses. Además se firmaron programas para el intercambio de juveniles, actualización de infraestructura y modernización de tecnología, entre otros acuerdos de vital importancia para el desarrollo de nuestro fútbol.

¿Y los partidos? Un presagio de lo que sería el Mundial. Se ganó el primero, se perdió el segundo y se empató el tercero. Precisamente, este último fue ante el F.C Tokio y Argentina, con todos sus titulares, apenas llegó al arco contrario. ¿El resultado? Un soporífero 0 a 0.

Según cuentan las crónicas, el único que tuvo una actuación descollante fue Benjamin Button Javier Zanetti, quien, se rumora, allí encontró una milenaria y ancestral fuente de la juventud y once años después luce dos décadas más joven. Como para que Guido Kaczka, Andrea Frigerio y Ciro Pertusi no se sientan solos ¿vio?

Especiales: una celebridad en el plantel, primera parte

Casualidad, homenaje en vida o simplemente por aproximación fonética, algunos futbolistas rinden culto a estrellas del mundo del espectáculo con sus nombres. Algunos casos son anecdóticos, otros dignos del diván.

Por esta página ya desfilaron: un referente de la cumbia villera, una megastar latina, un múltiple artista de antaño y hasta un grupo californiano de rock proletario (?). Es hora de hacer justicia con el resto.

Michael Jackson Quiñónez Cabeza

Este cantante, compositor y bailarín estadounidense volante ecuatoriano nació en una humilde casa de Gary, Indiana Santo Domingo de Los Colorados, donde creció y soñó ser cantante de la Motown futbolista junto a sus hermanos Tito, Jermaine, Marlon y Randy.

Se inició en The Jackson Five Espoli y luego pasó por Quevedo, Santos de Brasil, El Nacional y Deportivo Quito. En 2012 llegó a Barcelona de Guayaquil por pedido de Quincy Jones Luis Zubeldía y ganó ocho premios Grammy la liga, ya con Gustavo Costas como técnico.

Fue apodado, obviamente, El Rey del Pop, y cuando se le preguntó por la historia de su nombre confesó: “Mi padre era fanático del cantante y habló con medio registro para poder anotarme. Aunque no me cambiaria el color de la piel. Soy negro y es lo mejor, te pones una camisa y las mujeres quedan muy contentas. El único exceso de Michael Jackson que tendría es el de tener muchos animales. Me encantaría tener un monito. Antes tenía una ardilla que andaba saltando por la casa y la encontré muerta en la taza del baño. Tuve un perico, pero también se murió. La canción de MJ que más me gusta es esa que dice: naaa na na na na pireeeeh pireee (Beat It).

Simpático. Aunque muestra la misma fragilidad mental que el desaparecido Jacko con declaraciones como esta: “Mi sueño es llevar a Ecuador al Mundial de 2014 y, por supuesto, ganarlo. Sé que es posible”. Y ya que esta, que la gente cante: “Ma me se, ma me sa, ma ma coo sa, ma ma se, ma ma sa, ma ma coo sa” mientras se tira un Moonwalk. Ponele.

José Luis Rodríguez

Prócer de una época que no va a volver, José Luis Rodríguez es el máximo goleador histórico del Deportivo Español, es considerado una leyenda en Rosario Central y dejó un grato recuerdo en Racing, donde formó una delantera de ensueños junto al Lagarto Fleita y al Turco García. Además pasó por el Betis de España, Deportivo Cuenca de Ecuador y Olimpo de Bahía Blanca, donde colgó los botines.

Claramente, un personaje tan mágico merecía un apodo. Y ligó uno bueno: Puma. Sin embargo, hasta al mismo jugador le causa rechazo por haberlo heredado del pseudo cantante y actor venezolano que hacía las delicias de las veteranas con El Muñeco Mateyko haciendo las veces de Robin.

Alejado del mundo del fútbol y al ser reconocido mientras maneja un taxi, el entrañable José Luis Rodríguez tiene siempre la misma contestación: “¡Que Puma ni, Puma! ¡Decime Cacho y te ganás mi amistad!».

Jim Morrison Varela

La Gente es Extraña. Mucho más en Uruguay, donde está permitido bautizar a un recién nacido con las primeras silabas que se vengan a la mente. Tal es así que, en octubre de 1994, una tierna pareja de caníbales montevideanos le puso el nombre del mítico líder de The Doors al querubín de la familia.

Actuando como volante central, Jimbo hizo el camino de las inferiores en Peñarol, además de representar a su Selección en todas las categorías menores y salir subcampeón del Mundial Sub-17 de México en 2011.

En enero de 2013 participó del Sudamericano Sub 20 de Mendoza y declaró: “Me encanta este país. Miro fútbol argentino desde siempre”. Cuando tenía todo para ser declarado En Una Baldosa Friendly (?), Varela la tiró afuera: “No me gusta que me vinculen con Jim Morrison. No me gusta su rebeldía ni que mi nombre se asocie con las drogas. Yo soy muy sano y la rebeldía la dejo para la cancha. Aparte el rock no me gusta, prefiero la cumbia argentina y la plena (?)”.

This is the End, My Friend. Por no decir que nos tapó el agua.

Keirrison

El impuesto al valor agregado de la pelotudez, como siempre (?), lo pagaron los brasileros. ¿El damnificado? Keirrison de Souza, un delantero que surgió en Coritiba, pasó por Palmeiras y fue noticia a mediados de 2009 cuando lo compró el Barcelona.

Los catalanes pagaron 14 millones de euros, barrieron la sala de prensa y organizaron una conferencia para presentar a su nueva estrellita. Al ser consultado, el jugador declaró muy suelto de cuerpo: “Mi nombre se debe a dos artistas. Como no se ponían de acuerdo, mis padres me pusieron mitad como Keith Richards, mitad como Jim Morrison, esperando que yo me pareciese en algo a ellos”.

¿Qué hizo el Barcelona? Se lo sacó de encima, obvio. Seis meses a préstamo en Benfica, seis meses más en Fiorentina, un año en Santos, otro semestre en Cruzeiro y actualmente en Coritiba, donde se rompió los ligamentos. De esta manera, el bueno de Keirrison jamás se puso ni se pondrá (?) la blaugrana. No vaya a ser cosa que aparezca muerto en la bañera de La Masía…

Fuera de Stock: el desempate clasificatorio a la Libertadores

El primer bicampeonato de Vélez Sársfield -aquel de la temporada 1995/96- dejó a la vista un vacío legal en el reglamento en el cuál nadie había reparado hasta entonces: «Uia (?) ¿Y ahora? ¿Cuál es el otro equipo que va a la Libertadores?». Recordemos que por aquellos días, en los que agonizaba el menemism*, sólo los campeones de cada torneo ocupaban las dos plazas asignadas a nuestro país.

Por suerte, Los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Julio encontraron rápido la solución: partido único en cancha neutral entre ambos subcampeones y en caso de empate, primero alargue y después penales. Y todos contentos (?).

Racing Club 1 – 0 Gimnasia de La Plata (1996)

El 22 de agosto en el estadio Monumental de River, se enfrentaron Racing Club (segundo en el Apertura ’95) y Gimnasia de La Plata (subcampeón del Clausura ’96) en un buen partido que tuvo chances claras para ambos equipos y que finalizó empatado 0 a 0 en los noventa minutos reglamentarios.

Después de hacer la pantomima de tirarse al piso y agarrarse la cabeza mientras un compañero los ayuda a elongar, ambos equipos volvieron a la cancha con más ganas de irse a mirar Poliladron que de jugar al fútbol. Por suerte, El Chelo Delgado se mantuvo despierto y marcó el único gol con un tiro desde afuera del área a los 5 minutos del primer tiempo suplementario.

Si bien festejó aquella noche, Miguel Brindisi fue despedido 5 días después y Racing, con Coco Basile a la cabeza, llegó hasta las semifinales de la Libertadores ’97, donde fue barrido sin piedad por Sporting Cristal de Perú.

Por su parte, el Gimnasia de Timoteo siguió con la tradición de salir segundo en cuanto torneo tuviera enfrente (?).

Colón de Santa Fe 1 – 0 Independiente (1997)

El imparable River de Ramón de la temporada 1996-97 obligó a que el segundo cupo para la Libertadores ’98 se dirima en un duelo entre ambos subcampeones en la cancha de Lanús.

De esta manera, llegó un Independiente de Avellaneda que no se parecía en nada al que había salido segundo un año antes de la mano del Flaco Menotti: había perdido a Calderón, Matute Morales y Roberto Acuña; tenía suspendido a Arzeno por ingesta de té; había llevado a la renuncia al Tigre Gareca y, para colmo, era dirigido interinamente por El Tapón Gordillo.

Por el otro lado venía un Colón de Santa Fe, dirigido por Orlando Medina, que era una sombra del equipo que había vapuleado a River por 5 a 1 en el semestre anterior y que había perdido la impronta de Pancho Ferraro, quien se había marchado estresado tras dirigir a tanta oveja descarriada.

El encuentro lo ganó El Sabalero con gol de Marcelo Saralegui, lo cual le permitió debutar en la Copa Libertadores y presentar una listade buena fe con Burtovoy, Azoge, Gustavo Sandoval y Juan Manuel Suligoy, entre otros, dirigidos por El Profe Córdoba. Y bue, a un principiante nadie le exige nada… Mucho menos dignidad.

River Plate 3 – 2 Gimnasia de La Plata (1999)

Los dos torneos de la  temporada 1998/99 fueron ganados, de punta a punta, por el aquel primer Boca de Carlos Bianchi que ostentaba los goles de Palermo, el equilibrio de los colombianos y la explosión de Adrián Guillermo (?).

En ese contexto y para dirimir el segundo cupo a la Libertadores de 2000, el 24 de junio se enfrentaron el River Plate de Ramón (subcampeón del Clausura ’99) ante el Gimnasia de Gregorio Pérez (subcampeón del Apertura ’98) en el estadio José Amalfitani.

En un partido épico, Chirola Romero abrió el marcador para El Tripero con una chilena inolvidable. El Millonario lo dio vuelta con un tiro libre magistral de Aimar y con un gol de papi fútbol de Juan Pablo Ángel tras 12 toques. Facundo Sava empató con un cabezazo ordinario (?) y faltando 10 minutos Saviola marcó el 3 a 2 final con un tiro al ángulo tras una triangulación con Aimar y Ángel. Tremendo.

Los hinchas de River se fueron festejando la clasificación a su sexta Copa en forma consecutiva mientras que los de Gimnasia lamentaron otro intento fallido por debutar en la Libertadores.

Para colmo, el partido fue declarado obsoleto ya que la Conmebol modificó el torneo, sumó varios equipos y le otorgó dos plazas más al país. Ah ¡Entonces le dieron una al Lobo!. Bajo ningún punto de vista (?). Los dos cupos restantes a la Copa de 2000 fueron para Rosario Central y San Lorenzo, quienes sumaron más puntos que El Lobo en la tabla acumulada del año 1999. Y si, la suerte de Gimnasia

Kily González al Real Madrid 1995

Antes de dedicarse a aportar su granito de arena para descender equipos a diestra y siniestra, hubo una época en la que Ángel Cappa era considerado el director técnico del Real Madrid. Y ante tamaña responsabilidad, El Mourinho de Valdano le pegaba a los dirigentes, hablaba de contrataciones y hasta firmaba autógrafos cuando el equipo se iba de gira.

Obviamente, esto ocurría por que Jorge Valdano alargaba sus vacaciones, se iba a conferencias fuera de España o hasta, en ocasiones, simplemente se ausentaba en lo que el oriundo de Las Parejas denominaba: “jornadas de reflexión y meditación”. Y como es sabido, cuando el gato no está los ratones bailan.

Y fue así que a mediados de 1995, El Bigotudo hizo mención a la reciente contratación de Cristian Alberto González, El Kily, por parte del Merengue: “Es un extremo izquierdo con grandes condiciones. El primer año va a jugar en el filial y su pase se hizo en 150 millones de pesetas. Afortunadamente (?), no ha jugado nunca en la Selección Argentina y en dos años podrá ser español”.

Claro, lo que no sabía Angelito era la historia que se estaba tejiendo de este lado del Atlántico: dos emisarios del Real Madrid llegaron a Rosario, hablaron con los capos de Central, con el representante del Kily, arreglaron los números y le ordenaron al jugador que se encierre en un hotel de Buenos Aires a la espera de nuevas novedades.

El rosarino viajó a Capital con su padre y se encerró, tal cual lo ordenado, en un hotel del barrio de Retiro. Pasó un día. Pasaron dos. Pasaron tres, cuatro, cinco y nada. Ni señales de los españoles. Nadie llamaba a la puerta, el teléfono no sonaba, la mucama no iba a cambiar las sábanas (?). Cuando el Kily estaba por enloquecer escuchó tres sonidos que le devolvieron el alma al cuerpo: “toc, toc, toc”.

Enorme fue su sorpresa cuando del otro lado de la puerta divisó una figura petisa, regordeta, con una camisa floreada y un reloj en cada una de sus muñecas. Si, el mismísimo Diego Armando Maradona había ido a verlo para convencerlo que rechace la oferta del Real Madrid y sea de la partida en el mágico tercer regreso al fútbol del Pelusa.

Y así, El Kily González abandonó el cautiverio y a los tres días apareció en La Candela junto a Caniggia, Scotto, Giunta y el mismo Diego, en la presentación de las nuevas caras de Boca Juniors para el Apertura ´95. Aunque suene increíble y trillado: a veces la realidad supera a la ficción. Y también al chamuyo.

San Lorenzo 4 – Feyenoord 1 (1995)

El partido inaugural de la Copa Joan Gamper 1995 enfrentó a San Lorenzo, campeón argentino, y al Feyenoord de Holanda, invitado por contar entre sus filas con Ronald Koeman, símbolo Culé durante un lustro.

Ese 22 de agosto de 1995, El Cuervo saltó al Camp Nou con: Angelucci; Rivadero, Arevalo, Quinteros y Escudero; Monserrat (Gaitán), Galetto, Netto y Ortega Sánchez (Graña); El Gallego González (Rubén Rossi) y Biaggio (Arbarello).

El equipo holandés alineó a: Ed De Goey; Wynemberg, Van Gobbel, Heus, Bosz; Koeman, Iwan (Van Dijk), Trustfull (Glaucio), Vidmar; Obiku y Geovanni Van Bronckhorst (Gaston “no puedo creer que hice un gol en un Mundial” Taument) como delantero centro (?).

Cuentan las crónicas de la época, que el encuentro fue una verdadera paliza del equipo azulgrana, que ganó por 4 a 1 con goles de Monserrat, Esteban González (2) y Netto, descontando Van Gobbel para los tulipanes. Pocos días después, los dirigidos por el Bambino Veira enfrentaron al Barcelona en la final, donde todo volvería a su curso normal.

Maradona a Deportivo Español 1980

La vida no tendría el mismo sabor si no existieran los chantas. Si, los chantas. Esos personajes entrañables y garcas que se encuentran en cada esquina, en cada barrio, en cada club. Siempre los hubo y siempre los habrá. ¿Cómo olvidar a Max Higgins y su proyecto del Disney para lelos paralelo en San Pedro? ¿Cómo pasar por alto a Lyle Lanley con su increíble monorriel en Springfield? ¿Y que decir de Ricardo Caruso Lombardi? Todos tienen su merito y hasta se ganaron una porción generosa de nuestro corazón (?).

Sin embargo, ninguno de ellos se compara, bajo ningún punto de vista, con Francisco Ríos Seoane. A mediados de 1980, el inefable Gallego ganó fama mundial al afirmar que el equipo que presidía, que se encontraba en Primera B, iba a fichar a una figura rutilante de nuestro fútbol. ¿Bochini? ¿Passarella? ¿Abel Alves? No, el Deportivo Español estaba a punto de contratar a Diego Armando Maradona, quien a esa altura ya era archi reconocido en cada rincón del planeta, en un mundo aún no tan globalizado.

El cuadro de situación era el siguiente: Argentinos Juniors había firmando un contrato con el Barcelona, por el cual el club catalán tenía la prioridad ante la inminente venta del hijo prodigo de Lanús al exterior. Pero Ríos Seoane tenía planeado realizar una oferta que nadie podría rechazar: empardar la cifra que ofrecieron los españoles con la aprobación del jugador -quién deseaba permanecer en el país- y de César Luis Menotti quien, en caso de producirse una venta al extranjero, debía desafectarlo automáticamente de la Selección. Esto haría ceder al entonces presidente del Bicho, Próspero Cónsoli, dejando sin efecto todo lo firmado con los Culés.

¿Y El Diegote iba a aceptar jugar los sábados en Primera B? Para nada. Eso no estaba en la baraja. La idea era cederlo los domingos a River o a Independiente y que juegue con la remera del Gallego los días de semana en amistosos por América, Europa y Japón. Y luego, tras el Mundial de España, sumarse al Deportivo si el equipo ascendía.  Caso contrario, Maradona iba a ser vendido al club del generalísimo General Franco: ¡El Real Madrid!

Con su habitual verborragia Ríos Seoane declaró: “El ofrecimiento del Deportivo Español por Diego Armando Maradona es una realidad. El 12 de Mayo presentamos nuestra oferta en AFA que asciende a ocho millones de dólares”. Y siguió: “Nosotros no queremos que Maradona salga de Argentina. Diego es patrimonio nacional. Cierto que la oferta del Barça es importante, pero da la casualidad que mi equipo también está en condiciones de desembolsar este montón de millones. Para mi el tema ya no tiene más discusión”.

“Personalmente he tenido varias conversaciones con el chico, sin ir más lejos, en Viena tuve la oportunidad de comentar si le gustaría jugar en Deportivo Español con una serie de cláusulas y su respuesta fue afirmativa”. “Vaya o no a Español, Maradona se quedará en Argentina. Nací en Galicia y toda mi familia vive en España, pero Maradona, señores, es patrimonio nacional”.

Finalmente, Próspero Cónsoli dio por finalizado el delirio pocas semanas después: “Para especular ya estoy yo. Español es, ante todo, un club de Segunda División, donde es absurdo que un hombre como Maradona vaya a parar. Y en cuanto a que el Español una vez fichado lo cediese a un club de campanillas de aquí, tampoco me parece serio. Para eso se queda con nosotros”.

Maradona siguió seis meses más en Argentinos Juniors y luego se sumó a Boca. Recién para la temporada 82-83, el Barcelona pudo hacer efectiva esa cláusula firmada a finales de los setenta. Pero nadie podrá olvidar jamás a Francisco Ríos Seoane, aquel tierno gallego (?) que llegó a estas tierras con una mano atrás y otra adelante y que, por un momento, tan solo por un momento, se animó a soñar.

Para deleite de los lectores de En Una Baldosa, les dejamos los enlaces con la desopilante e histórica nota realizada por el diario español El Mundo Deportivo a Ríos Seoane (Parte 1 y Parte 2) en su edición del 26 de mayo de 1980, como así también la entrevista que el mismo periódico le realizó a Próspero Cónsoli (Única Parte). Recomendamos descargar los archivos y utilizar el zoom de algún visor de imágenes. De nada, putos (?).

Nota: al día de la fecha, Francisco Ríos Seoane es Residente VIP del Complejo Cohabitam Asist Hotel y esta internado con los diagnósticos de demencia vascular, trastorno bipolar, diabetes, hipertensión arterial y talasemia minor. Sin embargo, sale tres veces a la semana a regentear diferentes locales gastronómicos de su propiedad y acredita viajes periódicos a Europa. Si bien esta acusado en diversas causas penales, entre ellas la muerte de su opositor Ignacio Torres, los juicios no avanzan por el estado clínico del imputado. Aunque, sus empleados, los médicos y los abogados sospechan que El Gallego de Oro esta haciendo “La Gran Pinochet”. Francisco Ríos Seoane. De Gallego sólo el acento.