Uribe Edson

Edson Julio Uribe
Jugador peruano, típico livianito esquivo a meter zuela, tuvo un paso fugaz por el fútbol argentino. De hecho nadie se acuerda de él, pero vale la pena repasar su curiosa historia. Como lo dice su apellido, cuenta con la ventaja pero también la mochila de ser «el hijo de…». Nacido en 1982 ya pasó por una infidad de clubes como Sporting Cristal, Juan Aurich, Jaguares de Colima,Tecoman, Deportivo Maldonado (con J.J Borrelli), Alianza Atlético Sullana, Estudiantes de Medicina (Perú), Atlético Universidad y Unión Magdalena (Colombia).
En el año 2002 cayó en Rosario Central, y lo curioso es que jamás jugó, y como la edad le daba, llegó hasta participar en partidos de 4ta división. Luego permaneció un tiempo por la reserva. Siguió probando y pasó a Huracán la temporada siguiente, precisamente en la que el equipo de Parque Patricios descendió. Pero para asombrarse aún más con su trayectoria, fue convocado por su padre, el gran Julio César Uribe quien era director técnico de la selección. Los medios lo criticaron diciendo que era «un hecho de nepotismo y no tenía los méritos suficientes como para vestir la gloriosa blanquirroja».
Actualmente la sigue «robando» por ahí, pero al igual que en todas partes, no pasa nada.

Cucu

Roy González Aníbal

Aníbal Roy González
Con esos nombres poco podía hacer en el fútbol, sin embargo su irrupción en la primera de Vélez Sarsfield en la temporada 98/99 fue fuerte y sorprendió, más que nada por convertir dos goles en uno de sus primeros partidos. Su primer grito fue en la abultada derrota por 5 a 2 frente a Argentinos Juniors. No obstante las cosas se acomodaron, llegaron refuerzos y Roy perdió terreno. Decidió pasar al fútbol chileno para ganar minutos y sentirse partícipe de un equipo. Allá vistió los colores del O’Higgins 2000-2001 y coqueteó con la Universidad de Chile para la 2001-2002. Pero retornó al país en la segunda mitad del 2002. Olimpo de Bahía Blanca debutó en Primera y llevó un paquete con varios de Liniers como el, Juan Casado, Juan Pietravallo, Marcelo Bustamante y posteriormente Eduardo Domínguez. En el aurinegro compitió por el puesto de enganche con José Albornoz, Leo Más, Ricardo Pérez y el mencionado Casado. Fracasaron todos y el DT Falcioni, quien había confiado en sus condiciones porque lo conocía de Velez, casi no le dio más oportunidades y optó por un doble 5 y volantes por los costados. El 2003 lo encontró en la B Nacional, más precisamente en San Martín de Mendoza donde finalizada la temporada no fue tenido en cuenta y dejó el club junto a Gabriel Caiafa. Al poco tiempo continuó su derrotero por diferentes ligas de segundo orden de Sudamérica. Pasó por Sport Boys de Perú (2004) y luego por el Deportivo Manta de Ecuador donde también fue dejado en libertad de acción. Entrenó luego con el combinado de libres (CEFAR) junto a Diego Loscri, Leonel Gancedo, Héctor Almandoz, Daniel López Maradona, Andrés Grande y gran elenco. En este 2005 firmó con Atlético Tucumán para jugar Argentino A. Quizás algunos creerán que aún puede explotar. Que esperen sentados, ni un milagro podrá.

Cucu

Jaime César

César Augusto Jaime
Sacarle el puesto al Gringo Scoponi en Newell’s a principios de la década del ’90 era prácticamente imposible, y por el banco de suplentes fueron desfilando Bangert, Del Vecchio, Gambandé, Romero, Luque…y Jaime.
Mucho no se puede hablar de él en la Lepra, aunque su nombre haya quedado para la eternidad cuando el equipo de Bielsa con juveniles venció a Rosario Central por 1 a 0 con gol del Pájaro Domizzi, que llaman algunos «El día del padre». Ojo, fue suplente, ni siquiera jugó.
Tiempo después apareció en Almirante Brown de Arrefices y nunca más se supo de él. Pero en el 2003, ya en el final de su carrera, con Unión y Cultura conquistó el tricampeonato de la Liga Venadense. Dirigido por Taffarel, Jaime fue vital en la definición por penales. Se terminó su carrera y actualmente es entrenador de arqueros en Newell’s. Que trayectoria aburrida.

Cucu

Diduch Sergio

Sergio Raúl Diduch
Algunos pocos memoriosos recordarán a este jugador. Quizás lo puedan asociar con el ascenso, no obstante vale aclarar que sus orígenes fueron en Boca Juniors donde jamás tuvo una chance. Tan solo fue llevado a la gira por China con Maradona donde tuvo buenos entrenamientos. En un picado su equipo terminó ganando (con Basualdo de arquero) por 6 a 3 con tres goles suyos, dos de Tchami y uno de Peralta. Scotto en dos oportunidades y Rivero anotaron para el rival.
Pero su camada no anduvo bien, en realidad jugar en Boca saliendo de inferiores es poco más que un imposible. Así fue que Vilar, Del Río, Luppino y Giganti se fueron y apenas Matellán tuvo un poco de suerte.
Buscó nuevos horizontes y comenzó a baldosear de lo lindo. Pasó por Oriente Petrolero de Bolivia, Olmedo de Ecuador (1998), Ovarense de Portugal (2000-2001) Atlanta (2002), Flandria (2003-2004), Sarmiento de Junín (2004) y Manta, también del fútbol ecuatoriano. En el 2005 se encuentra en el competitivo Real España de Honduras.
Pero más allá de lo profesional, existen otras perlitas a comentar. A principios de este año, Caruso Lombardi lo quería para reforzar al Tigre campeón del Apertura 2004 de la Primera B pero el entrenador terminó señalando que «con Diduch no hablé más, porque un jugador que da tantas vueltas para venir a Tigre no me sirve, si quiere que venga».
El chaqueño también tuvo su vida social, y en un portal de internet, una joven lo anduvo buscando. Su mensaje decía «me llamo Marce, soy española y conocí a Sergio Diduch aquí en España en el verano del 2001. El llegaba de jugar en Portugal y yo conocía a un amigo suyo argentino Leo Garayochea que jugaba en el equipo de mi ciudad, el Racing de Ferrol. Pasé con Sergio casi dos meses estupendos pero el día 1 de Agosto el se fue y no volví a verle. Mantuvimos contacto por e-mail pero se perdió al final. Puede que fuese yo la chica con la que estuvo a punto de casarse pero el era un poco «pirata», ustedes ya saben. El me enseñó a apreciar la música argentina. Conservo un CD que me regaló de los Auténticos Decadentes. El me llamaba su «guachita divina». Me gustaría saber algo de él».

Cucu

Vallenilla José Luis

José Luis Vallenilla Pacheco
Este defensor venezolano tomó notoriedad no precisamente por sus cualidades sino porque la televisación del fútbol llegó a transmitir cualquier tipo de partidos en nuestro país. Así fue que en algunas copas internacionales o eliminatorias sudamericanas se enfrentó con equipos argentinos y su nombre trascendió. Al integrar una selección, su llegada estaba al caer, sobre todo porque en los últimos años habían abierto el mercado con Angelucci, Noriega, Mea Vitali, Héctor González y demás. Jugó en Estudiantes de Mérida y el Caracas FC. Desde allí llegó a Olimpo para el Apertura 2004. A pesar del frío firmó su contrato y su debut fue frente a San Lorenzo. Su nivel fue terriblemente malo, salía muy arriba a marcar y le ganaban siempre a espaldas. Sin embargo cuando el juego se moría, estampó de palomita el empate 1 a 1 en el Nuevo Gasómetro, para darle la única alegría a sus hinchas durante 10 fechas, época del bochornoso paso de Jota Jota López por el cuadro aurinegro. Claro, sus partidos siguientes fueron de un nivel bajísimo y según los periodistas de Bahía el defensor jugaba a otra cosa menos al fútbol, inclusive se le reían. Se le rescindió el contrato a los 6 meses porque nada iba a cambiar y menos mejorar.
Pasó luego por el Deportivo Cuenca de Ecuador donde llegó para reforzar el equipo, si así se le puede decir, que participó en la Copa Libertadores 2005. Los primeros encuentros estuvo como titular, pero perdió el puesto y ya casi ni juega. Actualmente tampoco lo hace habitulamente en su selección.
Como novedad, vale destacar que fue Disc Jockey y le ofrecieron ser Streeper por su voluminoso tamaño, algo que se puede apreciar en la foto.
En fin, todavía contratar un jugador venezolano puede ser una locura…lo fue.

Cucu

Del Valle Medina Gabriel

Gabriel Del Valle Medina
Nombre de jugador ochentoso pero que hizo su carrera en la década del ’90. Es un jugador reconocido del ascenso, pero muchos desconocen que se inició en River Plate (1991-1992) y que soñaba con una gran carrera. Pero de esas camadas pocos son los que llegaron a algo grande, en cambio otros como él, debieron esforzarse demasiado. Un año le alcanzó a la dirigencia para largarlo y el defensor llegó a Lanús (1992-1993) donde también duró apenas doce meses. Del Granate dejó la máxima categoría a la que jamás volvería. Comenzó a cambiar de equipo como de calzón y así fue que transitó por Sarmiento de Junín (1993-1994), Nueva Chicago (1994-1996), Deportivo Morón (1996-1997), Cipolletti (1998-1999), Gimnasia y Tiro de Salta (1999-2000), Liga Deportiva Universitaria de Ecuador (2001-2002), Técnico Universitario (2003), Aldosivi (2003-2004) y Temperley (2005). De River a Temperley, siempre en franca recaída.

Cucu

Zeoli Javier

Javier Adolfo Zeoli (El Pecho)
También apodado «El Tortuga», en su país (Uruguay) fue figura y logró el recordado campeonato con Danubio en 1988, donde atajó entre 1982 y 1989. Esas actuaciones más unos cuantos partidos en la selección charrúa (suplente en Italia ’90), le generó una importante oferta del Tenerife de España donde jugó poco en la temporada 1989-1990. Eso queda en evidencia porque al finalizar el campeonato, tiempo después firmó nada menos que con el Deportivo Mandiyú (1991) lo que no habla muy bien de él. De Corrientes se mudó a Córdoba para atajar en Talleres (1991-1992) e imprevistamente cayó en 1993 al poderoso River Plate de Passarella luego del conflicto con Comizzo. Su debut no podía haber sido el mejor al atajarle un penal a San Lorenzo ejecutado por Alberto Acosta (foto). Sin embargo tenía menos salida que Cromañon, y poco a poco las cosas se complicaron y no le salieron del todo bien. Eso le hizo abandonar Núñez.
Pero siguió deambulando por el continente, y participó en Copa Libertadores con el Bolívar de Bolivia 1994, para después si, retornar a su país para atajar en Nacional (1995). No contento con ello, cruzó de lado a lado y recaló en el Palestino de Chile (1996). Claro, ya tenía 35 años y por eso decidió volver a sus orígenes. Obviamente finalizó su trayectoria en Danubio en 1997 y se retiró. Además de colaborar en divisiones inferiores, consiguió acceder a la licencia de Agentes de Jugadores de Fútbol en la que se le tomó una prueba a 14 candidatos y que sólo aprobaron 8. Todos ellos debieron depositar un seguro de fidelidad por valor de 100.000 dólares americanos para obtener oficialmente dichas licencias.
Javier Zeoli, al que algunos denominaron Scioli, porque al igual que al vicepresidente, le faltaba un brazo, o al menos eso parecía.

Cucu

Burela Rodrigo

Rodrigo Luis Tomás Burela
Una carrera de lo mas extraña la de este arquero. Arrancó en River Plate en 1992 donde tan solo jugó 1 solo partido (0-5 frente a Newell’s), pero de allí pasó a Rivadavia de Lincoln (1993). Luego apareció en Nueva Chicago (1993-1995) y después en Talleres de Córdoba (1995-1997) ambos en el Nacional B.
En 1997 su nombre volvió a sonar en la élite del fútbol argentino, cuando llegó a Lanús donde permaneció mucho tiempo (hasta 2001) pero no atajó muy seguido. Luego vistió los colores de Argentinos Juniors (2001-2003) en el que descendió y a su vez fue desplazado por Raúl Sanzotti.
Tiempo después pasó a Gimnasia y Esgrima de La Plata (2003-2004) pero las actuaciones de Juan Carlos Olave lo postergaron mucho, con lo que buscó nuevos horizontes. Hoy en Atlético Rafaela acaba de perder le promoción pero siendo también suplente de Barovero.
Según relató, «el recuerdo más grato puede ser algún partido en Lanús, también recuerdo otro en la cancha de Boca o uno en el que reemplacé a Flores contra Independiente y le atajé un penal a Rozental».

Cucu