Edson Julio Uribe
Jugador peruano, típico livianito esquivo a meter zuela, tuvo un paso fugaz por el fútbol argentino. De hecho nadie se acuerda de él, pero vale la pena repasar su curiosa historia. Como lo dice su apellido, cuenta con la ventaja pero también la mochila de ser «el hijo de…». Nacido en 1982 ya pasó por una infidad de clubes como Sporting Cristal, Juan Aurich, Jaguares de Colima,Tecoman, Deportivo Maldonado (con J.J Borrelli), Alianza Atlético Sullana, Estudiantes de Medicina (Perú), Atlético Universidad y Unión Magdalena (Colombia).
En el año 2002 cayó en Rosario Central, y lo curioso es que jamás jugó, y como la edad le daba, llegó hasta participar en partidos de 4ta división. Luego permaneció un tiempo por la reserva. Siguió probando y pasó a Huracán la temporada siguiente, precisamente en la que el equipo de Parque Patricios descendió. Pero para asombrarse aún más con su trayectoria, fue convocado por su padre, el gran Julio César Uribe quien era director técnico de la selección. Los medios lo criticaron diciendo que era «un hecho de nepotismo y no tenía los méritos suficientes como para vestir la gloriosa blanquirroja».
Actualmente la sigue «robando» por ahí, pero al igual que en todas partes, no pasa nada.
Cucu