Caballero Darío

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Darío Raúl Caballero (Caballito)

Defensor paraguayo nacido el primer día de 1977 en Luque, cuna de jugadores como José Luis Félix Chilavert. Parecía prometedora la carrera de este muchachito, que con sólo 17 años debutó en la Primera de Cerro Porteño, compartiendo zaga con Carlos Colorado Gamarra y Francisco Chiqui Arce.  Poco a poco fue ganando en continuidad hasta quedar como titular, obteniendo cuatro títulos locales entre 1994 y 1999.

A mitad del 2000, Caballero decidió probar su suerte en Argentina, siendo contratado por el Chacarita Juniors de Chiche Sosa. En ese torneo compartió vestuario con figuras (?) de la talla de Robert Lima, Patricio Arce, Luciano Precone, Edgardo Parisi, Gonzalo Gaitán, Fabio Landaburu, Karim Adippe, Sebastián Mongioi y Hugo Domínguez. Ese torneo jugó 15 partidos, sin meter ningún gol. A pesar de la baldoseridad del plantel, terminarían el torneo en un aceptable noveno puesto. Para la segunda mitad de la temporada, se sumarían Paco Prado y Juan Carlos Villamayor.  Caballero seguiría siendo titular, a lo largo de 16 partidos, aunque sin destacarse demasiado.

Finalizada la temporada volvió para su club natal, donde jugaría dos años y sumando un título más a las vitrinas azulgranas: el Clausura 2001.

Viendo el prontuario del jugador y con la Copa Libertadores por delante, Independiente contrató sus servicios en 2004 , por 1.500.000 dólares. En el equipo de Avellaneda compartiría vestuario con Leonel Bottaro, Raúl Damiani, Emiliano Dudar, Pablo Brandán, Rubén Salina, Tomás Charles, Juan Carlos Tissera, Yair Rodríguez, Maximiliano Vallejo, Fernando Lorefice, Martín Morello, Roberto Carboni, Franco Troche, Sebagol García, Maximiliano Ayala y Brian Robert. El nivel que mostró a lo largo de los 15 partidos por el torneo local, y otros 6 por la Copa, fue paupérrimo. De hecho, por el torneo internacional sumó una expulsión. Su único momento agradable fue un gol a Quilmes.

Rápidamente se volvió para su Cerro Porteño, en donde jugaría la siguiente mitad de 2004. Para el 2005 se movería de club, pero no de ciudad, ya que se pondría la camiseta de Libertad. Seis meses más tarde conocería su tercer país, ya que se mudaría a Colombia para jugar en Deportivo Cali. Allí alternó más malas que buenas, en especial a principios de 2006, cuando se quiso ir a jugar al Colo Colo chileno por las deudas que el club mantenía con él. Allí conseguiría otro título: el Torneo Finalización 2005 (conocido como Copa Mustang II).

Para el inicio de 2007, Caballero nuevamente cambiaría de camiseta, esta vez para probarse la de Universitario de Perú. En los seis meses que estuvo, simplemente se ganó el recuerdo por un gol agónico ante Alianza Lima.

Extrañando a su país natal, pero por lo visto no preocupado por la rivalidad, volvió para jugar en Olimpia (2007) y un año después marchó a Ecuador, para vestir la casaca del Deportivo Quito. Empezó de titular, pero rápidamente fue relegado al banco de suplentes, y para cantar bingo (?), rescindió su contrato manifestando problemas personales.

Decidió volverse a Olimpia, pero su tranquilidad no duraría mucho, porque a mitad de año ya le debían cinco meses de sueldo, por lo que amagó a irse, aunque al final se quedó. Sin embargo, y para demostrar que 2009 no fue su año, la hinchada de Cerro Porteño no le perdonó la traición, aunque después Caballero metería un gol en contra y se haría expulsar en una tángana guaraní (?). Luego vendría una pelea con el técnico, que lo colgaría junto al venezolano Oswaldo Vizcarrondo, y a declarar polémicamente contra el cuerpo técnico.

Desde este año, integra las filas de Fernando de la Mora, que increiblemente no es un representante, es un club (?). Con 33 años, la carrera que pintaba prometedora fue perdiendo aceite y ya parece irremontable. Pero pensándolo bien, bastante hizo, si tenemos en cuenta con quien le tocó compartir momentos en su paso por la Argentina.

River 2 – Dep. La Coruña 1 (Conde de Fenosa 1975)

riverbonsucesso

Fines de agosto de 1975. River había cortado la sequía de 18 años sin campeonatos ganando el Metro de ese año, con aquel inolvidable equipo comandado por Angelito Labruna, y era invitado a participar al séptimo trofeo Conde de Fenosa, en un triangular donde además del equipo millonario participarían el Deportivo La Coruña y el Bonsucesso de Brasil.

Dicho torneo se jugaría íntegramente en el Estadio del Riazor, los días 29, 30 y 31 de agosto. En la primera jornada, el equipo gallego superó al brasileño por 1 a 0, con gol del argentino Victorio Nicolás Cocco. Un día más tarde, en su presentación, River Plate cayó derrotado por el Bonsucesso, también por 1 a 0, con un gol convertido por Olivera (otras crónicas dicen que fue Clivatra) a los 29 minutos del primer tiempo. Además, el equipo argentino terminó con diez hombres por la expulsión de Héctor López.

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En la última jornada se enfrentaron el Deportivo y River, partido que terminó con el triunfo del millonario por 2 a 1, con goles de Pedro González a los 22′ y Héctor Artico a los 86′. Había abierto la cuenta para los locales, otra vez Cocco, a los 16 del primer tiempo.

El reglamento establecía que después de cada partido debían ejecutarse cinco penales por equipo en caso de empate en las posiciones. Un detalle increíble ocurrió al ejecutar Perfumo, quién convirtió, pero el juez hizo repetir por adelantamiento del arquero perjudicando claramente a River, ya que en la reiteración el Mariscal malogró, al igual que el remate de Hugo Pena que pegó en el travesaño y a pesar de haber picado detrás de la raya de gol, otra vez se anuló la conquista.

Finalmente, el resultado de la definición fue 5 a 3 para los españoles, pero una cláusula en el contrato los cobijaba de cualquier papelón: en caso de empate en la serie, el trofeo hubiese quedado en manos de quién lo había ganado por última vez: o sea, el Deportivo La Coruña.

Ale_Carro

La Luz Ignacio

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Héctor Ignacio La Luz Santacruz (Chirola)

Iluminado (?) carrilero izquierdo uruguayo, nacido un 19 de abril de 1985 en la ciudad de Durazno. Como todo joven que tiene un sueño grande, se fue con sólo 12 años a la capital, Montevideo, para jugar en las inferiores de Nacional. Claro que no todos los sueños se cumplen, porque él jugaba de 10 en su pueblo natal, pero en la prueba lo pararon de lateral izquierdo, oficio que hoy en día no abunda. Desde ese día siguió desarrollándose en esa posición, y cada vez con más éxito, ya que con sólo 17 años fue promovido al primer equipo. Debutó oficialmente en el 2002, en un partido contra Central Español, partido en el cual las crónicas lo destacaron como la figura. En el Bolso jugó hasta la primera mitad del 2005, ganando dos títulos.

Cruzando el charco, un Banfield diezmado por lesiones para el Apertura 2005 fijó los ojos en él, contratándolo a préstamo por un año, en especial para reemplazar a Martín Andrizzi, que era el que ocupaba su sector. Con el número 32 en la espalda, debutó en la sexta fecha contra el Gimnasia jujeño. Muy bien no le fue, ya que salió reemplazado por Jesús Dátolo a los 9′ del segundo tiempo. Sumaría otros pocos minutos (3′ contra Vélez, 45′ contra Estudiantes -salió en el entretiempo-, y otros 5′ contra Independiente). En total, cosechó sólo 4 partidos, ningún gol y un promedio periodístico de 4,25. Estos números llevaron a la rescisión del contrato, ya que evidenciaba unos importantes problemas físicos.

Sin suerte aquí en Argentina, volvió a Nacional donde fue relegado al banco de suplentes. Algunos dicen que no era tenido en cuenta por razones extrafutbolísticas. En el interín, se fue a probar a Holanda, pero por lo visto no pasó la revisión médica.

Dos años estuvo alternando más malas que buenas, hasta que a principios de 2008 pasó a Central Español. En un año, sólo convirtió un gol, lo que condujo a que mediados de 2009 fuera dejado libre nuevamente.

Sin lugar tampoco en Uruguay, su representante Rubén Giménez le consiguió una prueba en el Olimpia paraguayo, y según algunas fuentes había firmado, pero no hay ninguna referencia de que haya jugado, y de que tampoco haya jugado en los últimos 12 meses.

Lentamente, la carrera de este defensor charrúa se fue apagando, pero no perdemos las esperanzas de que renazca porque siempre hay una luz al final del camino (?).

George Best a River 1975

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Corría el mes de Julio de 1975 cuando River se encaramaba a deshacerse del estigma de los 18 años sin obtener títulos y el destino volvería a colocar a la institución en el sitial que había perdido en todo ese tiempo.

Históricamente, el equipo de Núñez solía reforzarse, por lo general, con los mejores jugadores del medio local, y en los albores del 75, tanto la dirigencia como Ángel Labruna apuntaron a formar un equipo que les diera la oportunidad de terminar con aquellos oscuros años. De ahí que refuerzos de la talla de Perfumo, Pedro González, Raimondo, Comelles, Artico, entre otros fueron la base de aquel campeonato bisagra en la historia del club.

Todavía quedaban algunas fechas para la consagración y comenzaban los rumores acerca de los refuerzos potenciales con el fin de enfrentar el Campeonato Nacional de aquel 1975. Todo hubiera caminado por los carriles habituales de cada apertura del libro de pases, de no ser por la impactante noticia que puso en vilo a la gente millonaria, cuando llegó el rumor de que el histórico jugador irlandés, mito de la historia del Manchester United, George Best, podía llegar al club, por aquel entonces presidido por Aragón Cabrera.

Best, que venía de estar más de un año sin jugar, después de haber decidido dejar el fútbol «para disfrutar de la vida«, tenía apenas 28 años, y un palmarés más que importante en el fútbol inglés, por lo que en ese momento y con el pase en su poder, por medio de un empresario fue ofrecido al club de Nuñez.

De más está decir que toda la historia quedó ahí, y quizás nunca haya pasado de un rumor y obviamente, 35 años más tarde, difícilmente sepamos cuánto de cierto tuvo todo esto. Pero más de un hincha de River habrá soñado, aunque sea por un instante, con una delantera del equipo de sus amores formada por Best, JJ López, Luque, Alonso y Más, cuando todavía nadie se animaba a creer en un dream team.

Ale_Carro