
Juan Carlos Minotto (el Gringo)
A lo largo de la historia de este blog descubrimos muchos casos de futbolistas resistidos que fueron víctimas de innumerable cantidad de repudios en distintos formatos: puteadas, cánticos, banderas y hasta blogs. Sin embargo, nunca imaginamos que podríamos llegar a cruzarnos con la historia de un jugador al que le dedicaron una manera más directa de demostrar rechazo: lo mandaron a matar. Heavy.
Minotto fue un puntero izquierdo que trazó una digna trayectoria en el fútbol mendocino. Jugó a mediados de los 80’s en Gutiérrez Sport Club, luego fue ídolo en Independiente Rivadavia y también vistió la camiseta de Godoy Cruz.
Se hizo medianamente conocido cuando apareció en la Primera de Vélez Sársfield bajo la tutela de Roberto Rogel. Debutó en 1990, ingresando por Sergio Zárate en un match ante el Pincha, y se despidió al año siguiente, en un empate 2 a 2 frente a Unión de Santa Fe. En total, disputó 13 partidos y marcó 1 gol (ante Mandiyú, en el Amalfitani).
Luego bajó al Nacional B para integrar el plantel de San Martín de Tucumán. Y la apuesta le salió bien, porque el Santo ascendió a la máxima categoría al finalizar la temporada 1991/92.
De nuevo en Mendoza, obtuvo el campeonato local en la Lepra junto a Alberto Naves, pero lejos de encontrar tranquilidad, unos años más tarde fue protagonista de un hecho que, con sólo leerlo, da miedo:
Tragedia con antecedentes
La primera víctima de un hecho de violencia en el fútbol mendocino fue en 1997, en un partido entre Andes Talleres y Gutiérrez. El partido terminó empatado y nada serio ocurrió durante su desarrollo, salvo que un grupo de hinchas de Talleres hostigó al equipo, especialmente al volante derecho José Rodríguez. Contra este jugador llegó todo el peso de la presión y continuó al terminar el partido.
Al retirarse los jugadores de la cancha, hubo un enfrentamiento de los hinchas con los jugadores y el tío del futbolista Cristian Cotella increpó a los violentos. Como consecuencia de ello llegaron dos barrabravas y uno sacó un revólver y lo asesinó.
Por la investigación policial posterior, se supo que el criminal cometió el delito por encargo. En la cantina de Talleres se encontró con un hincha de Independiente y éste le pidió que asesinara a Cotella. A cambio le prometió que él haría lo mismo con el jugador Juan Carlos Minotto, de Independiente Rivadavia. El asesino quedó preso y actualmente espera la condena.
Fuente
Sí, aunque cuestre creerlo y desconozcamos las verdaderas causas, Minotto estuvo alguna vez en los planes de un asesinato. Pero zafó. Y hace unos años lo encontramos dirigiendo a Gutiérrez. Esperamos seguir recibiendo noticias. Y buenas, en lo posible (?).