Godoy Cruz trucho 1988

enelplacardgodoycruz.jpg

Mucho antes de llamar la atención por ser uno de los pocos equipos del Nacional B en ser vestido por la firma Reebok, Godoy Cruz de Mendoza pasó por momentos calamitosos en cuanto a indumentaria se refiere.
La imagen corresponde a un amistoso que disputó ante River, en agosto de 1988. La casaca, sin marca visible, se dividía horizontalmente y tenía un chivo exagerado: Mario B Ara e Hijos. Pero eso no es todo. Además, los pantalones azules, imitación de adidas, se complementaban con medias del mismo color pero con el diseño Le Coq Sportif de la época. Como un equipo de barrio con 20 mil personas mirando.

Juan Pordiosero

Los Wawancó

Walter Fernández, Juan Carlos Zubzuck, Horacio Attadía y el Flaco Hugo Lamadrid sabían perfectamente que la carrera del futbolista no tiene mucho carretel. Ni lerdos ni perezosos, los hombres de Racing se envalentonaron en una calurosa noche de los 80’s y sin temor al qué dirán sacaron a relucir su costado más tropical. ¿El resultado? Éxtasis en estado puro (click en la foto para agrandar).

Juan Pordiosero (Gracias Lita)

Pronetto Claudio

pronettoclaudio.jpg

Claudio Damián Pronetto
Prometedor futbolista surgido en Talleres de Córdoba (1999 a 2003) que con el transcurso del tiempo se fue borrando del itinerario popular a base de rendimientos irregulares y transferencias a ligas no muy divulgadas.
Su arranque en el conjunto de la Docta fue interesante, a tal punto que le permitió ganarse un lugar entre los titulares, beneficiado también por la versatilidad que habitualmente lo deja ser enganche y delantero de punta. Claro con la pelota e incisivo a la hora atacar, pasó los 30 partidos en Primera con la camiseta de la T, en los que llegó a marcar 3 goles, teniendo compañeros como Gonzalo Gattesco, Jorge Ciancaglini y Matías Urbano.
Luego, cuando su nivel había mermado considerablemente, pasó a Tigre (2003/04) en Primera B, donde jugó poco por una lesión que lo tuvo 4 meses alejado de las canchas. Después recaló en Sarmiento de Junín (2004), quizás cautivado por el nombre del club, que no le remitía al gran maestro sino a su ex compañero, el organizador. Allí tuvo la oportunidad de compartir vestuarios con el Máquina Giampietri, Exequiel Marini, Jorge Manduca y Sergio «le debo la carrera a mi melena rubia» Diduch.
Ya ignorado por el futbolero que alguna vez lo había escuchado en alguna formación de Talleres, eligió el camino correcto para su devaluada trayectoria: robarla silenciosamente. Nadie se enteró que estuvo en la segunda división de Venezuela, junto a Barclay y Aranda, en el Italchacao (2005). Y tampoco provocó demasiado revuelo su regreso a Córdoba para defender los colores de Racing (2006). Por eso que no nos sorprendió encontrarlo en el Deltras de Indonesia, su equipo desde principio de 2007 y posiblemente un trampolín necesario para pegar un pase a una liga más exótica y menos exigente. Donde haya pocas posibilidades de decepcionar, siempre habrá un argentino jugando al fútbol.

Juan Pordiosero

Mucherahowa Memory

Memory Mucherahowa
Durante mucho tiempo fue un fantasma. Incluso para este sitio, que lo homenajeó a su debido momento pero luego tuvo que retirar su posteo por la misteriosa desapareción de la fotografía que acompañaba el texto.
Googleamos a más no poder. Mandamos mails a africanos que jamás contestaron y pinchamos todos los contactos posibles para hallar alguna imagen que lo tuviera como protagonista, o al menos como participante. No hubo caso.
Un buen día, cuando ya habíamos abandonado la intensa búsqueda, un viejo forero nos sorprendió. En una página del continente negro había una foto de Memory. Y partir de ese momento retomamos y rehicimos su historia.
Nacido en Zimbabwe en 1968, se inició en el fútbol de su país y con el pasar del tiempo se destacó como delantero del Dynamos Harare, donde llegó a ser ídolo a raíz de su clara identificación. Desde 1986 a 2000 vistió esos colores, con lógicas presentaciones en su Selección, con la que participó de varias eliminatorias mundialistas.
El rapto de locura más grande lo cometió (con colaboración de algunos dirigentes) cuando cayó en Ferro Carril Oeste junto al Doctor Khumalo y formó parte del plantel de Primera en 1995. En la Argentina, como era de imaginar, lo subestimaron. Es más, seguro que cuando el morocho intentaba explicar su orígen lo interrumpían con frases como «uhh, la Zimbabwe…cantate Traición a la mexicana«. Pobre tipo. Es probable que se haya ido del país creyendo que el verdadero Chelo Delgado es el banana que años después sacó un disco con canciones de aliento a Los Pumas. Lamentable.

Juan Pordiosero (Gracias AlexComas)