Gauna Rodrigo

Rodrigo Gauna (el Lole)

Volante o delantero nacido en Mercedes, Provincia de Buenos Aires. Entre sus muletillas debe estar esa que dice «a mi me dirigió Bianchi». Es que por más ignoto que suene el nombre de éste futbolista, la historia le da la razón. Se inició en Vélez Sarsfield y debutó en 1994, formando parte del exitoso ciclo del Virrey como DT del Fortín. Jugó sólo una vez oficialmente, pero con eso le alcanza y sobra para «chapear».
En la temporada 1995-96 anduvo por El Porvenir, en Primera B. También jugó en Flandria (1999-2000).
En el exterior posee un derrotero bastante importante. Defendió al Querétaro de México, al Deportes Tolima de Colombia, al River Plate de Tolima (filial del anterior club) y al Persebaya Surabaya de Indonesia. También estuvo jugando en China un par de temporadas. Mientras que en Perú anduvo por el Deportivo Pesquero (antes Deportivo Wanka) , Alianza Atlético Sullana (2001) y Unión Huaral, donde se desempeña actualmente.
Según dicen, Bianchi no lo tendría en cuenta para reforzar al Atlético de Madrid.
Juan Pordiosero

Gatti Fernando

Fernando Gatti

La gente del Lobo todavía debe estar esperando que explote. Había puesto grandes expectativas sobre éste delantero, que fue un buen jugador en inferiores pero también un importante fiasco en el fútbol grande. Quizás le pesó la responsabilidad. Quizás lo mareó la fama que le dio la selección juvenil de Pekerman. Nunca lo sabremos. Lo cierto es que desde 1996 a 2001, sólo mostró algunos destellos de su calidad en Gimnasia y Esgrima de La Plata (8 goles en 97 partidos). Su fuerte siempre fue la velocidad, pero la combinó con dificultades para definir.
En 2002 probó suerte en el ascenso. Primero con los colores de Los Andes (2002, un gol en 15 partidos) y luego con Godoy Cruz de Mendoza (2003). Pero parece que las camisetas con muchas rayitas lo perjudicaban a la hora de jugar, por eso se tomó el palo y al poco tiempo apareció en seria C2 de Italia. Su paso por el San Marino no fue muy productivo ya que la mayor parte del tiempo jugó en «primavera», algo así como la reserva («me volví porque en esa categoría se juega con poca gente, no te motiva. Además, estaba con mi novia y era bastante aburrido, ella se quedaba sola cuando me iba a entrenar«). Sin embargo, eso lo hizo crecer como negociador. Luego de esa experiencia tomó el valor suficiente como para desechar propuestas «Tenía una oferta de Bolivia, pero me llamaron de Belgrano y en tres horas arreglamos todo«, declaró al firmar su contrato con el Pirata cordobés en febrero de éste año. Antes había estado entrenándose con un equipo de jugadores libres de La Plata.
Tras finalizar el préstamo, se sumó a Douglas Haig de Pergamino, en el Torneo Argentino A.
Juan Pordiosero

Update fundamental

Cuando empezamos a homenajear jugadores no teníamos las mismas pretensiones que hoy. Al principio sólo poníamos un par de datos referentes a la figura en cuestión. Con el tiempo, fuimos agregando anécdotas y estadísticas. Por eso, leer un post de los primeros meses resulta extraño. Casi que no abundabamos en detalles. En algunos casos, la actualización resulta necesaria. Eso fue lo que ocurrió con Sandro Guzmán.

Renovamos su homenaje por cuestiones lógicas: el post era bastante pobre y además, en el último año la vida del ahora DJ ha cambiado mucho.
Pueden ver la renovación haciendo click acá.

Fernández José Manuel

José Manuel Fernández

No fue un exponente de la belleza ligada al fútbol. La foto demuestra que le importaba poco y nada el decoro. No tenía pudor al rascarse al lado de un compañero (aunque se tratara de Leo Ramos, merece respeto como cualquier otro ser humano) y ante miles de personas. Nunca cuidó la estética individual, mucho menos la grupal.
Se desempeñó como marcador central en Chaco For Ever en el Nacional B (1991-94) e Instituto de Córdoba (1994-95). Luego pasó a Argentinos Juniors (1995-96), donde jugó 30 encuentros y marcó dos goles. Después pasó a Estudiantes de La Plata, e integró el mítico equipo del Profe Córdoba que no ganó nada pero que tuvo mucha prensa. Sin embargo, no tuvo una participación demasiada activa. Sólo jugó en tres ocasiones con la camiseta del León.
Apesadumbrado por la poca bola que le dieron en Estudiantes, armó el bolsito cuando se le terminó el préstamo y se fue a Atlanta (1999/97). Al año siguiente volvió a Instituto, donde permaneció hasta 1999.
Según su curriculum, su paso por el extranjero se remite a una experiencia chilena. Jugó en el Fernandez Vial en la temporada 2002-03 .
¿Haber jugado en un equipo que utiliza su apellido, habrá sido un intento fallido para alimentar su ego ?
Juan Pordiosero

Allegue Alejandro

Alejandro Eliseo Allegue (El Cabezón / Simpson)

La imagen que ilustra este post puede decir mucho más que todo aquel que alguna vez lo vio jugar. La oscuridad de la foto no es casual, su carrera careció de brillo. Su estampa, además, devela la carácterística fundamental que lo hace inolvidable: su físico extraordinario. Sus brazos cortos, al mejor estilo Mac Allister, le aseguraron una trayectoria lejos del arco. Fue volante de contención, porque la vida lo quiso así, pero también pudo haber sido un 9 de área con facilidad para el cabezazo. Su estatura no se lo permitió.
Surgido en las inferiores de Racing, llegó a Primera como relleno del plantel profesional. No había demasiadas expectativas depositadas sobre su juego, para nada atildado y mucho menos magnífico. Lo suyo era la voluntad. Tanto empeño puso, que logró jugar 51 partidos en La Academia, desde 1991 a 1995.
Blanco preferido para las gastadas por su prominente cabeza sin forma y su pique corto irrelevante, se convirtió por un día en el héroe de todo el plantel y la mitad de Avellaneda. Con su controversial peinado formado en gran parte por un jopo rebelde, le convirtió un gol a Luis Islas que definió el empate 2 a 2 ante Independiente en 1993. Ese día la gente lo amó. Fue uno de los dos goles que convirtió con la casaca albiceleste. Y sin lugar a dudas, el más importante de su carrera (extendió a 10 años la racha que Racing mantenía sobre el Rojo).
Luego, con la llegada masiva de refuerzos al club, no halló lugar y se tuvo que ir. Estuvo 6 meses parado hasta que pasó a Almirante Brown (en 1996/97, 28 partidos en la B Nacional).
Su espíritu aventurero le dejó conocer distintas culturas. Pasó por el Bolos, de la segunda división de Grecia (1997-98), Budón de China (1998-99) y Azucareros de Guatemala (1999), donde llegó a jugar con la 10, con responsabilidades de organizador.
En 2000 compró un local en Wilde y puso una fábrica de pastas llamada «Sueños«. Se dedicó a ese negocio casi con exclusividad, desde la elaboración hasta la atención al público . Lo último que se supo es que a mediados de 2002 también manejaba un Taxi (un Peugeot 504) al mediodía, cuando cerraba su local. Un grande de verdad y un símbolo de ésta página. ¡ Gracias Cabezón!
Juan Pordiosero

*Agradecemos la colaboración de Javier, un visitante que aportó otras fotos de Allegue que pronto serán subidas al sitio junto a un wallpaper especial.


Barreto Miguel

Miguel Alberto Barreto

Atacante que pintaba como «goleador de raza» en las inferiores de Unión de Santa Fe. Lamentablemente para la gente que lo bancaba, en el salto a Primera se olvidó la eficacia. Debutó en 1997 y luego de tres años de idas y venidas, sólo la embocó 4 veces en 23 partidos oficiales. A mediados de 2000 la gente del Tatengue comenzó a dudar sobre la capacidad de éste delantero. A Barreto se le hizo cuesta arriba su carrera en Santa Fe y después de un año inestable debió irse (para colmo, los hinchas rivales le gritaban «Gisela»). En la temporada 2000-01 estuvo en Atlético Tucumán. Y luego en Instituto de Córdoba (2002). Sin lograr el buen nivel que auspiciaban sus fanáticos desde inferiores, decidió dejar de probar en vano en el país y se fue a conquistar el Mundo. Primero en Wanderers de Montevideo (2003-04) y después en el Dinamo de Tirana (Albania), en 2004.
Su día de gloria fue el 11 de diciembre de 1999, cuando clavó sobre la hora un gol que selló el agónico empate 3 a 3 ante Racing.

UPDATE

Después de irse de Albania por un año no se supo nada de él hasta que en 2006 firmó para el Paykan Teherán de Irán. Estuvo seis meses y se fue. Increíblemente este año firmó como refuerzo de Unión de Santa Fe.

Juan Pordiosero

Serafinovich Héctor

Héctor Serafinovich

Volante central que anduvo cerca de la Primera División en la Argentina cuando jugó un partido de Promoción ante Belgrano con la camiseta de Quilmes, en 2000 (en realidad, para las estadísticas, las promociones se consideran partidos de la máxima categoría). Había integrado el plantel cervecero de esa temporada (jugó 18 encuentros en el Nacional B). Se inició en su Punta Alta natal e hizo sus primeros pasos en Sporting. Luego tuvo un breve paso por Bella Vista de Bahía Blanca. A los 15 años dejó el sur de la provincia de Buenos Aires para ir a probar suerte a Quilmes. Gustó , se quedó y debutó (22 de mayo de 1999, victoria 5 a 0 ante Atlanta). Cuando llegó el Chulo Rivoira como DT no tuvo muchas chances y se fue a probar al Locarno FC de Suiza. Entrenó bastante bien y hasta hizo goles, pero por diferencias entre dirigentes tuvo que pegar la vuelta. Regresó y se cruzó de bando. Jugó en Argentino de Quilmes (2001-03). En enero de 2003 lo volvieron a llamar de Europa y no lo pensó dos veces. Se sumó al plantel del Locarno FC (institución dónde aún actúa Sergio Zanetti). En la primera temporada llegó a la final de la 1º Lega (segunda división) y la perdió. Pero éste año aportó con goles (nueve en la temporada) para lograr el ansiado ascenso (no jugó la última parte por culpa de una pubialgia).
De su estadía en el fútbol suizo tiene muchas anécdotas. «En Locarno tuve un compañero albañil que cobraba 7 mil dólares por mes, mientras que con el fútbol ganaba 1.500. Por eso, cuando hacíamos doble turno no entrenaba. Al principio, todo eso me volvía loco, pero me fui adaptando«.
Entre sus más gratos recuerdos guarda una gira que hizo con el Cervecero, conformando un plantel sub 20 que intervino en un mundial de clubes.»Yo estaba en el plantel profesional, pero como iba al banco y no jugaba mucho, decidí viajar. Hicimos un gran campeonato y terminamos quintos. En la zona le ganamos a Bari 3 a 0 –campeones de la categoría en Italia y en cuyo equipo jugaba Cassano– y a Balesica de Macedonia 4 a 3, mientras que empatamos con Perugia 0 a 0. En octavos, vencimos a Lazio 1 a 0 y en cuartos de final perdimos contra el Milan 1 a 0, en tiempo suplementario. Me acuerdo que en este partido me anularon mal un gol sobre el final. Incluso, a la noche lo vimos por tele y me quería morir«.
Y para completarla, también habló en alguna oportunidad sobre el manejo de Gustavo Mascardi, su ex representante. » Hay un par de personas que trabajan en el fútbol y que son muy buena gente. Pero lo importante es que se interesen por uno, no como el grupo Mascardi, que no tenía mucho tiempo para mí cuando entre sus representados estaban Crespo, Verón, Almeyda y muchos más. Prefiero que me de una mano alguien con menos chapa, pero que se preocupe por mí.».
Pero, fiel a su estilo, En Una Baldosa se queda con ésta declaración que le hizo a un periodista del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca: «Con lo que pude ahorrar en Suiza instalamos un cyber en Quilmes, que por suerte está trabajando bien. Es una tranquilidad saber que puedo sostenerme si estoy dos meses sin cobrar en un club«. Un capo.
Seguramente, si hubiese jugado a comienzos de los 90’s, hoy tendría una cancha de paddle.

Juan Pordiosero

Wernly Cristian

Cristian Wernly (Chuly)

Defensor central o lateral de corto recorrido. Por eso jugó tan poco en la máxima división. Debutó en Unión de Santa Fe en 2001 (había hecho las inferiores en el Tatengue y también en Rosario Central). Con Unión vivió mas más malas que buenas, y gracias a ello se tuvo que comer el garrón del descenso, en 2003. Después fue dejado en libertad de acción por haber hecho declaraciones críticas.Se incorporó a Nueva Chicago, pero al año siguiente de nuevo le tocó bajar a la B Nacional. La vida le estaba dando un mensaje: «la Primera no es lo tuyo». Y Wernly, un marcador tan aplicado como obediente, le hizo caso. En 2005 fue inscripto por San Martín de Mendoza pero terminó jugando en el Jorge Wilstermann de Bolivia.
En su trayectoria figuran convocatorias para algunos seleccionados Sub 17 y Sub 20.
Juan Pordiosero