Talarico Fabio

Fabio Talarico
Volante ofensivo con una historia profesional bastante particular. Ostenta el lujo de haber jugado en los dos equipos más grandes de la Argentina y haberse retirado a temprana edad para dedicarse al periodismo deportivo. Debutó en la Primera de River en 1987. No le tocó una época demasiado exitosa, y quizás por ello no logró destacarse. Llegó a jugar con Gabriel Batistuta, gracias a Mostaza Merlo, que apostaba por su explosión. Luego el DT se fue pero River se coronó campeón. Talarico Completó 23 partidos y 3 goles, hasta que abandonó la institución, en 1990. Al año siguiente se incorporó a Unión de Santa Fe (27 encuentros y 2 goles), dónde no duró mucho. Su último equipo en la máxima categoría fue Boca (sólo alcanzó a disputar un encuentro oficial, en 1993). Jugó con la camiseta xeneize en la última jornada del Clausura 1993 (ingresó por Neffa), ante San Martín de Tucumán. También jugó extraoficialmente.

Luego se volcó para el lado de la prensa. En su curriculum figuran trabajos en páginas de internet (como Urgente 24), radio y televisión (compartió un panel polémico junto a Luis Yorlano, Dante Zavatarelli y José Sanfilippo). Pero lo más importante, sin lugar a dudas, es su participación como conductor de programas de Boca TV (todo un mérito teniendo un pasado en River). Entre ellos «Vamos Boca», junto a otro baldosero como Rodolfo de Paoli.

Juan Pordiosero

 

Talarico Pablo


Pablo Talarico
No tiene nada que ver con el otro futbolista de mismo apellido. Sin embargo, éste también hizo su carrera bajo la sombra. Fue utilizado como un jugador «tapa huecos» para cubrir la ausencia de algún defensor suspendido o lesionado. Desde 1993 a 1996, completó 17 partidos en la primera de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Su partido más importante lo jugó ante River, en la final de la Copa Centenario de 1993/94. Aquél día fue histórico para los Triperos. Sin embargo, Talarico casi lo arruina. Le cometió una falta a Hernán Díaz que Castrilli vio adentro (en realidad, para la mayoría había sido afuera) y ésto derivo en un penal que, gracias a una buena intervención del Lolo Lavallén, no se convirtió en el gol de Guillermo Rivarola. Luego el Lobo ganó y se consagró campeón. Con el tiempo fue perdiendo su lugar y debió bajar de categoría. La temporada 1997-98 lo encontró jugando en Nueva Chicago. Después siguió su carrera en Ligas del Interior. Primero en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo (1999) y luego en Fútbol San Nicolás (2000-01). No pudimos establecer si existe conexión alguna entre éste hombre y un representante de mismo nombre y apellido que estuvo involucrado en el conflictivo caso del chileno Pablo Contreras y su pasaporte falso (*).
(*) Confirmado por la gente de La_Rompieron, éste futbolísta no tiene nada que ver con el empresario (también ex jugador) que intervino en el caso Contreras.

Juan Pordiosero

Peralta Fabián

Fabián Peralta
Durante los años posteriores al paso de Maradona por Newell’s, los dirigentes y los entrenadores se encargaron de regalarle la camiseta número 10 al cristiano que deseara ponérsela. Un rato la usaba uno, un rato la usaba otro. La única condición era, según los resultados a la vista, presentarse en la cancha una horita antes con botines en mano y toallón para bañarse. De otra manera no se explica. Así fue como un día se la calzó Fabián Peralta, un invento genuino del fútbol rosarino, que sólo tuvo el nivel suficiente como para vestir esos colores durante 14 partidos (en la temporada 1995-96). Luego, como muchos otros fracasos rojinegros, siguió jugando en Argentino de Rosario. Nunca pudo despegarse del fútbol zonal.

Juan Pordiosero

Rodríguez Damián

Damián Rodríguez
«Vos sos suplente en Racing, no existís. Jugás por el sandwich y la coca«. La frase pudo haber salido de la boca de cualquier hincha fanático de Independiente o de otro club enemistado con La Academia. Sin embargo, esa injuria le pertenece al Twetty Carrario, quien jugando para Boca, se despachó ante su ex compañero luego de que éste le gritara desde el banco «correte forrito, correte de ahí» en un clásico de 1996.

Esa fue la anécdota más relevante de la historia del arquero Damián Rodríguez en Primera División. Había llegado a Racing gracias a la labor de Pedro Marchetta, que lo rescató de Victoriano Arenas.
En aquél episodio, Carrario abrió la boca de mas porque llevaba encima viejos conflictos de su paso por el club de Avellaneda. Pero en definitiva, tan errado no estaba…
Rodríguez jugó un sólo partido de manera oficial y luego volvió al ascenso. Anduvo por Talleres de Remedios de Escalada (1999-2000), Barracas Central (2000-01), All Boys (en la B Nacional) y Midland.
Solía atajar con pantalones largos, quizás para que lo confundiesen con Nacho González.

Juan Pordiosero

Pérez Pablo

Pablo Emilio Pérez
Para destacarse tendría que haber hecho un gol importante o haber sido partícipe de algún hecho por demás particular. Su nombre de pila y su apellido, tan vulgares y tan simples, lo condenaron de entrada al peor castigo del público: la indiferencia. Jugó 53 partidos en la zaga de Banfield en Primera División (de 1993 a 1996). Luego militó en la B Nacional pero con la camiseta de Quilmes (1996-97). Nunca pudo afianzarse y prefirió bajar otra categoría. Jugó el Torneo Argentino para Independiente Rivadavia de Mendoza (1998-2000), Douglas Haig de Pergamino (2001-03), Atlético Tucumán (2003-04) y Cipolleti (2004). Éste año se sumó a Luján de Cuyo.

En su vida futbolistica arrastra algunas frustraciones como haber perdido con El Decano tucumano dos chances para subir a la B Nacional en 2004. Sin embargo, ya había logrado ascender con La Lepra mendocina.
Un dato importante: no hace muchos goles, pero suele convertir ante sus ex clubes.
Juan Pordiosero

Nuevos amigos

Le damos la bienvenida de manera oficial a los nuevos blogs vecinos que intentará impartir justicia en sus respectivos países. Se trata de los peruanos de Muera el Julgo y los colombianos de Bestiario del Balón. Ambos con un estilo crítico aunque diferenciado, se unen a la familia «baldosera» en un acto más de cofradía sudamericana.
También queremos saludar por éste medio a los «primos» de Terceiro Anel, que se han puesto en contacto con nosotros en los últimos días. Podrán ver el blog actualizado gracias a los argentinos que se entretienen haciendo «laburitos» en la tierra de Figo, Oceano, Secretario y Cadete.
Saludos!

En Una Baldosa

Orellana Ariel

Ariel Orellana
Conseguir una imágen de él nos costó más de lo esperado. Creímos, ingenuamente, que habría abundante material gráfico de un jugador que fue promovido por Ricardo Bochini a la primera de Independiente gracias a los buenos antecedentes que traía de inferiores. Pero tuvimos que esperar su traspaso al fútbol uruguayo para conseguir una instantánea con la pilcha de futbolista. Al «Bocha» (más de una vez hemos dados casos elocuentes que hablan de su mal ojo para las promesas) le gustaba como se proyectaba éste lateral derecho y lo hizo integrar un selectivo con los mejores jugadores de las divisiones menores. Además, ya venía con un envión para nada alentador (quién lo había promovido de la sexta a la reserva fue nada más y nada menos que la mano derecha de César Luis Menotti, el inefable Cayetano Rodríguez). Con ese mambo de buenos augurios por parte de entrenadores poco confiables, llegó a debutar en la primera del Rojo el 10 de diciembre de 1999 (0 a 0 ante Estudiantes). A la semana siguiente jugó en la victoria 3 a 2 ante Belgrano de Córdoba. También disputó la Copa Mercosur. Siguió en el club hasta el 2002, cuando llegó el Tolo Gallego y lo colgó junto a otros jugadores como León Bustos, Ariel Rocha y Edgar Galeano.

Antes tuvo tiempo para ponerse la casaca de la Selección Sub 20. Ocurrió en junio de 2000, cuando enfrentó a Bolivia, en un amistoso (7 a 0 en cancha de Vélez)
Después, llegó lo inevitable. Empezó la franca caída de su trayectoria. Pasó por Estudiantes de Buenos Aires (2003) y Racing de Olavarría (2005). Hoy trata de confirmar aquellos vaticinios de Bochini con los colores de Cerro de Uruguay. Se especula que para antes de 2012 no triunfaría en el fútbol.
Juan Pordiosero

Cattáneo Sebastián

Sebastián Hernán Cattáneo
Si le hicieramos caso al fallido álbum de figuritas Fútbol ’96, llamaríamos a éste ex volante de Belgrano por su segundo nombre y la lista de los jugadores homenajeados se convertiría en el Line Up de una fiesta como Creamfields o Moonpark. Existe una singular coincidencia de nombre y apellido entre éste jugador y el DJ argentino (uno de los mejores del mundo) que comparte escenario con grossos como Paul Oakenfold, Deep Dish, Groove Armada y Erick Morillo.
Sin embargo, al Hernán Cattáneo deportista sólo le dio el cuero para para compartir la cancha con Santoni, Laciar, Rosané y el Perro Arbarello. Jugaba de «8» clásico, aunque sin demasiada llegada. Disputó 54 partidos en Primera, con Belgrano de Córdoba, y convirtió 3 goles (de 1993 a 1996). Jugó también para Racing y Deportivo Lasallano de la misma provincia. De un día para otro apareció en Portugal. Y se dedicó a estafar espectadores de varios clubes. Pasó por Académica (1998-2000), Espinho (2000-01), Nacional (2001-02), y Leça FC (2002 hasta la actualidad).

Juan Pordiosero