
Daniel Ricardo Vélez
En 1983 River sufrió una profunda crisis que se vio reflejada en la mala campaña que realizó en el torneo Metropolitano. Un grupo de pibes tuvo que poner la cara para jugar ese torneo, entre ellos el homenajeado del día. Pero las derrotas constantes y humillaciones ante equipos que en otras épocas eran goleados por el Millonario, no fueron nada al lado de lo que ocurrió una lloviosa noche ante Platense. Aunque Vélez habitualmente era suplente, o directamente no entraba entre los convocados, esa jornada le tocó estar presente, jugando como lateral derecho. La victoria por 2 a 1 fue algo anecdótico al lado de lo que le ocurrió: chocó con su compañero Roberto Diéguez, provocándose un grave problema renal, y de no ser por el doctor Horacio Cavalieri, la cosa se hubiese complicado aún más.
Al año siguiente, retornó en un partido ante Temperley y declaró: “De aquella lesión, no tengo el menor rastro. El riñón me preocupaba, pero más temía que se frustrara mi carrera. Por mi situación económica, yo tengo que llegar o llegar. No estudié, no aprendí ningún oficio, aposté todo al fútbol y tengo que ganar, porque si no habré tirado a la calle años de sacrificio y el esfuerzo enorme de mis viejos.” ¿Y llegó? Más o menos. Porque en River solo completó 3 partidos y se marchó a Tigre, donde jugó 24 encuentros convirtiendo un solo gol, a Rosario Central. Luego desapareció del mapa.
Sin embargo, puede decirse que no hizo mal en dedicarse exclusivamente al fútbol, ya que años más tarde se recibió de Director Técnico y hoy trabaja en el Club Deportivo Tigre, enseñándoles los secretos del balompié a los más chicos. Así que si se quieren sacar la misma duda que tenemos nosotros, solo hay que dirigirse hasta esa institución y preguntarle: «Daniel… ¿algún parentesco con Nazarena?».






