TOP 10 de posts por categoría [#10AñosBaldoseros]

No sólo de baldoseros vive el hombre. Además de estos, la savia vital de nuestra industria (?), la pagina principal del sitio se alimenta de diferentes categorías, que engloban un poco de todo, o mucho de algo, depende como se lo mire. Con motivo de este aniversario de aluminio (!) hemos seleccionado una decena de relatos de diferentes secciones (ojo, no están todas) que, según nuestra consideración, son de los más representativos:

¿Cómo te dicen?: “Facebook” Menéndez
Una categoría que tiene poco tiempo de vida y ya parece estar destinada al ostracismo. Con el objetivo de rescatar apodos curiosos, explicando sus orígenes y sus porqués, nos topamos con el ex delantero de Independiente y una infortunada historia producto de su errado manejo de las redes sociales.

DT Error: Ramón Díaz en el Oxford United (2004/05)
Si muchos futbolistas son acusados de ladrones, ¿por qué la misma acusación no puede caer sobre los técnicos? Eso sí: es necesario que lo hagan bien lejos, como para que no nos demos cuenta. Aquí recordamos los pasos sin suerte (salvo para sus bolsillos, claro) de entrenadores en equipos del exterior. No se salvó ni Ramón. Je.

Especiales: Katorosz Orestes
Todo lo que no sabemos dónde mandarlo termina acá. Baldoseros pero no tanto, informes exclusivos (?), personajes curiosos. El primer texto de esta sección, allá por junio de 2004, estuvo dedicado a quien, sin saberlo, se convertiría en el padrino del sitio y autor del prólogo de El Veraz del Fútbol, nuestro libro. No nos equivocamos.

imagen01

Fuera de stock: “La jornada está aquí”
El lugar para los nostálgicos. Objetos de culto, modas pasajeras, personajes olvidados, rarezas, curiosidades, prácticas que quedaron en el olvido. Todo sirve. Nos costó elegir, pero terminamos quedándonos con un post que no nos cansamos de releer. Si no lo conocen, hágannos caso. Se van a encontrar con una joya.

osovioleta2.jpg

Juira Bicho: El Oso Violeta de la Nueva Seguros
Con la misión de publicitar una marca, sacarles una sonrisa a los niños, o distraer a la multitud mientras vuelan piedras de tribuna a tribuna; las mascotas son otro de los condimentos del fútbol. Y nosotros las homenajeamos. Eso sí: siempre con respeto. No nos olvidemos que abajo del disfraz, hay un boludo una persona.

Ring Ring Balvorín: La Bestia Romero
Hace un año agrandamos el kiosquito y nos animamos a meter historias de boxeadores baldoseros, o con alguna vinculación al fútbol. En realidad, el que se animó fue Calala, nuestro especialista en la materia. En su debut, nos trajo la historia de un tipo que cuando no tenía puesto los guantes, salía a meter caño. Típico caso del noble deporte de los puños (?).

Son decisiones: El no gol de Bustos contra Racing (2008)
Con el objetivo de recopilar jugadas y situaciones insólitas que quedaron grabadas a fuego en nuestro inconsciente, abrimos este rincón allá por agosto de 2013. La idea gustó y los lectores se prendieron recordando momentos que marcaron un antes y un después en nuestras vidas. Por ejemplo, el yerro de Bustos en la Promoción 2008. Que lo digan los hinchas de la Academia, sino.

Turrismo Aventura: Camboya
Para el baldosero que no tiene donde caerse muerto sepa adonde parar, ideamos esta guía en la que proponemos los más variados destinos para que demuestre de que está hecho. Clubes insólitos, nombres absurdos y chistes obvios por doquier.

Under Ladrón: Romeo Kede
No sólo los argentinos roban en el exterior: también los de afuera vienen a hacerse unos mangos acá. Si tienen que pasear por el conurbano, no le hacen asco a las canchas del ascenso. Ni mucho menos a las del interior. Sino pregúntenle a este camerunés, que la pasó bárbaro cuando estuvo en Mendoza.

Juventus 2 – River 1 (1963)

Con el fin de recaudar fondos para las víctimas del desastre de la represa de Vajont, River Plate viajó hasta Italia para enfrentarse a la Juventus, a quien había vencido dos años antes. El Millonario, que venía de ser subcampeón en el campeonato doméstico, tuvo un refuerzo de lujo: Cesar Luis Menotti.

El Flaco, por ese entonces jugador de Rosario Central, fue prestado por la institución rosarina junto al Nene Fernández, que terminó jugando con La Banda hasta 1969. En cambio, el futuro entrenador de la Selección Argentina nunca vistió esa camiseta de manera oficial, y posteriormente pasaría por Racing y Boca.

Aquel miércoles 27 de noviembre de 1963, la Vecchia Signora formó con Mattrel; Gori, Leoncini, Castano, Coramini; Sacco; Stachini, Dacosta (Del Sol); Nené, Sivori y Menichelli. River, dirigido por Ángel Labruna, lo hizo con Carrizo; Sainz, Ramos Delgado, Varacka, Etchegaray; Enrique Fernández, Cap (Eladio Rojas), Ermindo Onega; Delem, Menotti (Pedro Ornad) y Roberto.

El mismísimo Menotti fue el autor del primer gol del partido, con un certero tiro libre desde el borde del área que rozó el travesaño y sorprendió al arquero del equipo italiano. En el segundo tiempo, los locales lo dieron vuelta con tantos de Nené y Del Sol, y así se llevaron la victoria.

Japón 0 – Boca 1 (1982)

Por tercera vez en ocho días, Japón y Boca se enfrentaron durante la gira del Xeneize por el continente asiático. Y los de Marzolini, después de empatar el primero partido y ganar el segundo, terminarían de demostrar su superioridad con otra victoria.

Los argentinos salieron al Estadio Nacional de Tokio con Gatti; Iturrieta, Ruggeri, Mouzo, Córdoba; Passucci (Benítez), Krasouski, Maradona; Perotti (Matuszyczk), Gareca y Trobbiani. A pesar del pésimo estado del campo de juego, fue triunfo con gol de Diego, quien clavó un zurdazo inatajable cuando se jugaban 39 minutos. Casi tan vistoso como sus guantes amarillos.

Independiente 2 – Sion 0 (1992)

La extinta Copa Libertad, disputada en la balnearia ciudad de Necochea, supo albergar un cuadrangular en 1992 donde se mezclaban los equipos de Avellaneda, Huracán y un invitado internacional: el Sion, de Suiza.

Unos días más tarde de la derrota frente a Racing, Independiente buscó despedirse de la manera más digna posible del torneo. Si es que puede haber dignidad después de perder contra Racing (?). Fue victoria del Rojo, nomás: los dirigidos por Bochini (que esa semana había cumplido 38 años) se impusieron con goles de Gustavo Grondona y Néstor Villarreal.

Burella Roque

Roque Germán Burella

Su momento de gloria no lo tuvo de joven. Fue mucho después de compartir equipo con Diego Simeone en las inferiores de Vélez Sarsfield. Ni siquiera lo vivió cuando apareció como un temible goleador en las canchas de la Primera C. Después de cansarse de romper redes en Luján y Leandro N. Alem a principios de los 90’s, dejó los potreros del ascenso para irse a una liga más competitiva.

Pero allí tampoco alcanzaría su clímax. Y eso que no le fue tan mal: en Chile debutó con la camiseta del Provincial Osorno (1995) donde fue entrenado por Cacho Malbernat y disfrutó como compañeros a José Daniel Morón, Mario Vanemerak y Pedro González. Tuvo un correcto desempeño, siendo incluso elegido como el mejor jugador de la 15ª fecha por la prestigiosa revista Don Balón. Pero todavía lo aguardaba algo mejor. Aunque aún faltaban varios años.

En O’Higgins (1996) también alcanzó un aceptable rendimiento personal, jugando al lado del Tata Martino, Walter Paz, Ariel Cozzoni, y Fernando Calcaterra. ¿Buen plantel? El último puesto que condenó el equipo al descenso dice lo contrario. Ya vendrían tiempos mejores.

Definitivamente, para llegar al goce absoluto tenía que triunfar en su país. Y los goles cosechados del otro lado de la cordillera le dieron una gran oportunidad: a los 27 años jugaría por primera vez en la Primera A de Argentina: fueron 12 partidos en Deportivo Español (1998). Convirtió un par de tantos pero no fueron suficientes: el equipo terminó en el fondo de la tabla y descendió de categoría.

Sin embargo, se quedaría en el Gallego en busca de la revancha. Jugó en el Nacional B un par de temporadas, una de ellas con Villa Mitre (1999/00), sin destacarse. Su carrera se había estancado, pero llegaría EL día.

Tantos sacrificios darían su recompensa. Ya retirado, cuando la calvicie le estaba ganando la batalla, llegaría su momento de gloria: mientras residía en España, se tomó una foto con Quique Wolff. El destino quiso que recién ahí su existencia registrara un instante inolvidable, que quedara grabado para siempre. Y, sí: la vida es caprichosa.