Cristian Hernán Naranjo
Sacále jugo, Naranjo en flor, Naranjo mecánico y otras frases similares podrían ser titulares de un diario cada vez que el jugador en cuestión brille. Sin embargo, hasta ahora eso nunca sucedió y tal cual lo muestra la foto, el éxito le dio la espalda.
Nació en 1978, justamente el año en que Fillol demostró al mundo sus cualidades y quizás eso marcó su destino bajo los tres palos.
De chico ingresó en las inferiores de Racing Club, pero su llegada al plantel profesional debió esperar más de lo normal, ya que recién en el 2000 Gustavo Costas lo promovió junto a Leonardo Tambussi, Arano, Barsottini, Luciano Castillo, Cucit, Musa, Orellano, Arce y Diego Milito. El chiste fácil pero efectivo, indicaba que los técnicos buscaban a un Naranjo más maduro.
Sin embargo, tapado por Sessa, Pezzutti y Cáceres, entre otros, no tuvo lugar y a fin de año Reinaldo Merlo le avisó que no sería tenido en cuenta al igual que Neira, Vega, Diez, Zanello y Zubeldía.
Pasó al siempre candidato Quilmes (2001), pero allí tampoco contó con posibilidades y terminó abandonando el club junto a Luciano Abalos, Mazzuco y Alejandro Domínguez.
No concebía ser desconsiderado por todos los técnicos, y su esfuerzo dio frutos (otro chiste). En El Porvenir (2002-2003) finalmente empezaría a jugar, inclusive postergando a Fernando Dubra en un plantel que también integraban Gastón Leva, Zarif y Santa Cruz.
Pero la ilusión duró poco y una vez más debió levantar campamento, realizando un proceso similar en Los Andes (2003-2005) con actuaciones discontinuas y luego en Deportivo Morón (2005-2006) junto a figuras como Raposo, Akerman, Seccafien y Zagharián.
Junto a éste último, uno de los armenios más famosos, pasó a medidos del 2006 a Brown de Adrogué pero Bangert le ganó la pulseada por el arco. Y a mitad de camino una decisión dirigencial de optar por los pibes lo alejó del club, dejando amistades como Oscar Villamayor, Lucas Hure y Adrián Zen Bonacorsi.
Sin ser Cristian «El Cochinón» Naranjo, presunto autor del crímen de una anciana de 85 años en Mendoza, el homenajeado mantiene abierta la Escuelita de Fútbol Los Naranjitos, cuyo lema es «divertirse y aprender jugando». ¡¡Chupate esa mandarina!!
Pasando el chivo:
Si su hijo tiene entre 5 y 15 años de edad y desea que patee una pelota, puede llevarlo a Los Naranjitos en Quilmes, en Primera Junta y Brown de los lunes y jueves de 17 a 21. Para obtener mayor información comunicarse a los teléfonos 4257-8272 o al 4257-5471.
Cucu

