Raúl Basilio Román Garay (El Ratón)
Ícono del futbolista paracaidista que llega a la Argentina para ver que onda, este paraguayo se convirtió con el pasar de los años en una referencia ineludible para los desconfiados hinchas de Estudiantes de La Plata que miran con recelo las incorporaciones que llegan con bombos y platillos. Tal es así que incluso le rindieron tributo en un blog partidario.
Típico delantero que promete más de lo que hace, asomó en la primera de Nacional de Asunción (1996/97) y se destacó con la la selección Sub 20. Con un poco de habilidad y buenos contactos llegó al Estudiantes del Profe Córdoba (1997) pero no duró mucho.
Debutó de golpe, con un solo entrenamiento encima, y en un clásico ante Gimnasia que terminó 2 a 2 (ese día se lesionó Bernardo Romeo y lo tuvo que reemplazar). Después le dieron minutos de juego en la Supercopa (la rompió en un partido ante Gremio) pero por el torneo local sólo pudo disputar 8 encuentros. Se fue en seco, apenas mostrando algo de sus condiciones en partidos de reserva.
Después enfiló hacia Oriente y desembarcó en China, donde vistió la camiseta del Beijing Guoan (sólo jugó en 2000). No hizo gran cosa en ese país, pero se aseguró que el club lo cediera repetitivamente a otras instituciones paraguayas. Así fue como encaró un periplo que involucró a Cerro Porteño (1998/99), Libertad (2001), 12 de Octubre (2002), Sol de América (2002), Tacuary (2003/04 y 2005/2006) y Olimpia (2004).
Su gran logro, sin lugar a dudas, fue haber enamorado a una reconocida modelo y conductora paraguaya llamada Rossana Barrios, con la que estuvo de novio varios años. A fines de 2005 celebraron su boda con una fiesta en el Hotel Sheraton que tuvo más de 500 invitados.
En la actualidad, el bueno de Raulito se sacrifica con los colores de Cerro Porteño mientras su mujer, obsesionada con su veta artística, intenta persuadir jueces en la versión local de Bailando por un sueño.
Juan Pordiosero