
Roberto Catalino Chaparro
Marcador de punta que dejó su huella en las selecciones juveniles y en Huracán, donde algunos hinchas lo suelen citar como ícono del futbolista desaparecido en vida.
Surgido en las inferiores del Globo, su ir y venir por el lateral izquierdo provocó la atención de José Pekerman, que lo llevó al Sub 17 que participó del Mundial de Egipto, en 1997. Aquel plantel que se quedaría en los cuartos de final luego de perder 2 a 0 ante Brasil, estaba conformado por otros pibes que prometían como Franco Costanzo, Cristian Grabinski, Juan Fernández, Guillermo Pereyra, Gabriel Milito, Julio Marchant, Maximiliano Cejas, Luciano Galletti, Livio Prieto, Guillermo Santo, José Belforti, Ernesto Farías, Luis Zubeldía, Javier Almirón, Ezequiel González, Mauro Marchano, Marcelo Márquez y el colorado Lucas Vivas.
Casi dos años después, en mayo de 1999, le llegaría el debut en Primera División. Fue titular en la derrota 3 a 0 ante Colón, en el Palacio Ducó y tuvo una actuación para el olvido, pero no comparable con la paupérrima labor de sus compañeros Rodolfo Graieb y Marcos Gutiérrez.
Jugó un partido más en el conjunto de Parque Patricios y por mucho tiempo nadie supo de él. Cuentan los que saben que en la temporada 2001/02 estuvo en Deportivo Riestra y en la 2002/03 en Excursionistas, ambos de la Primera C.
Después jugó el Argentino A para 13 de Junio de Pirané (2003/04) y el Argentino C para Chacra 8 de Formosa (2005/06). Cansado de jugar en equipos con números en sus nombres (¿Habrá rechazado una oferta del Schalke 04?), este año estuvo a punto de sumarse a Boca Unidos de Corrientes pero finalmente se incorporó al Sol de América formoseño. Su nombre es una marca registrada en el litoral y no precisamente porque sea un gran jugador. En su paso por Chacra 8, llegó a compartir el equipo con otros dos jugadores con su mismo apellido. Se ve que para encontrar un Chaparro en Formosa, con levantar una baldosa alcanza.
Juan Pordiosero
