Soria Néstor

Néstor Emilio Soria
Duro volante de contención que tuvo su aparición en 1992 en la primera de Estudiantes de La Plata, donde permaneció hasta 1994 pero apenas disputó 5 partidos.
Bastante lejos quedaron aquellos años y su poca trascendencia generó insuficiente data para ahondar en detalles sobre su trayectoria. Sin embargo, este jugador todo terreno con buen tiro de larga y media distancia se constituiría en toda una figura célebre.
En primer orden, trasladó su talento al sur donde integró el plantel de Germinal de Rawson en el Argentino A que se fue al descenso. Soria no pudo revertir la situación de un equipo que contaba con apenas 16 jugadores (14 de inferiores) y ya sufría la ausencia de su goleador Daniel Bazán Vera.
Armó las valijas y partió por el continente. Cayó en la Universidad de Honduras, no como estudiante sino como futbolista, pero luego desembarcó en otro sitio exótico como Guatemala, y allí si, encontraría su lugar en el mundo.
En 1998 firmó para el Deportivo Marquense y permanece en esa institución hasta el día de hoy, donde es el símbolo y capitán, además de tener el récord de presencias. En los apodados Leones juega de «medio escudo» y es el referente de jóvenes valores como Yony Flores, Marlon Aceituno, Riqui Murga, Gregori Lester Ruiz y el argentino Cristian Calleta.
No cosechó grandes pergaminos, apenas el subcampeonato del 2006, pero vale resaltar que en el 2003 tuvo un paso breve por el Xelajú M.C, club al que tuvo que ir luego de que le apedrearan la casa al igual que otros compañeros.
Y sí, la de Soria, es una simpática historia.

Cucu

Gardiner Sebastián

Sebastián Gardiner
Arquero de las inferiores de Gimnasia y Esgrima de La Plata que no pudo encontrar su lugar en el fútbol profesional y terminó manejando un taxi, como tantos otros que tienen que hacer esfuerzos denodados para sobrevivir con dignidad.
De la camada de Sebastián Romero, Fernando Gatti, Leandro Cufré y Mariano Messera, fue perdiendo posibilidades de actuar como titular a medida que la Primera División se le iba acercando. Cuando sus compañeros ya comenzaban a tener minutos de fogueo en la máxima categoría, él tuvo que buscarse otros rumbos, lejos de la fama que da ponerse la casaca de uno de los equipos más importantes de La Plata.
Se tuvo que conformar con atajar en Villa San Carlos (1998-2000), en la Primera D. Allí pudo continuar con su verdadera pasión, pero siempre combinándola con el laburo arriba del auto. En una nota publicada en el Diario Hoy, en junio de 2000, daba a conocer algunos detalles de su estilo de vida.

-¿Cómo es el trabajo de taxista?
-Trabajo desde las seis de la mañana hasta las dos de la tarde. A esa hora corto y ahí me voy derecho a entrenar. Hasta ahora puedo hacerlo.
-¿Cuánto hace que lo manejás?
-Hace dos meses.
-¿Qué hacías antes?
-Trabajaba en Wall Mart. Entraba a las 7 de la mañana y me iba a la una de la tarde.
-¿Ganás más dinero ahora?
-Me conviene trabajar más en el taxi. Aparte también tenés más comodidad, teniendo en cuenta que el taxi es de mi viejo. También lo ayudo a él, trabajo como un chofer y me gano la plata así.
-¿No llegás cansado al entrenamiento de la tarde con la Villa?
-No, llego bien. Aunque tenés que andar en la calle. Pero bueno, me la banco bien y los días de partido no trabajo.
-Los domingos, ¿trabajás?
-Hay veces que salgo a trabajar. Según cómo esté el día y si estoy cansado o no. A veces salgo el sábado a la noche con mi novia y quedo muy cansado. Pero en estos dos meses, la mayoría de los domingos salí a trabajar, por el tema más que todo de la plata.
-¿Tenés anécdotas?
-Te sube la gente y te empiezan a contar la historia de toda su vida más o menos. Entonces, un poco, que a veces te causa gracia.
-Hay que ser medio psicólogo…
Claro, te empiezan a contar que se separaron del marido, que la plata no les alcanza para pagar el alquiler, que tienen que cuidar a los hijos. Tenés que escuchar todo lo que te dicen.
-¿Tenés parada o andás yirando por la calle?
-Estoy en la parada del Policlínico (en 1 y 70) y también ando por la calle.
-¿Vas a seguir manejando el taxi o es provisorio?
-Hasta ahora sigo. Es un trabajo que me da buena entrada en lo económico. Además lo hago para ayudar a mi viejo en el trabajo, para que no tenga que contratar a un chofer.

Polémico por un rato, se animó a chicanear a un histórico de la categoría antes de un partido decisivo ante Fénix. «Ellos tienen a Neuspiller pero nosotros también tenemos jugadores muy importantes, como Lugo, Rinaudo, Ferretti. Si están jugando en la D es porque somos todos iguales. Si Neuspiller fuera un jugador de otro mundo estaría jugando en la A«, declaró.
Como era de esperar, el Dandy le hizo 3 goles , le dio la vuelta olímpica en la cara (ganó el Apertura 2000) y lo mandó a cerrar la boca.

Juan Pordiosero

Raponi Juan Pablo

Juan Pablo Raponi
Alguna vez vendedor de café y fanático de ver videos, comenzó a practicar fútbol en Unión de Alvarez junto a Leonardo Borzani, otro de los que llegaron a primera desde ese pueblo de Santa Fe.
Como jugador, fue un promisorio volante surgido de River Plate que justamente quedó en eso. En un principio sorprendió en reserva y luego de ser mechado en partidos amistosos (ante Boca en Miami) y oficiales, muchos hinchas criticaban a los entrenadores de turno por no otorgarle oportunidades.
Sin embargo, el camino transitado por este talentoso pero discontinuo valor, hasta el momento, parece darle la razón a los que no terminaban de confiar en él.
No pudo disputarle el puesto a Andrés D’Alessandro y quedó atrás de Andrés Aimar y Daniel Ludueña, por lo que en el 2003 partió a préstamo por seis meses hacia la Universidad de Chile aconsejado por Manuel Pellegrini, quien realizó una gestión personal para que anclara allí y no en el Barcelona de Ecuador.
Una inflamación en un ligamento de su rodilla derecha originada por infiltraciones le jugó en contra y tras actuar en forma intermitente, abandonó el país.
A mitad de año pasó junto a Ariel Franco al Banfield de Falcioni y salvo un encuentro ante Boca, no logró destacarse y ni siquiera pelear la titularidad.
No obstante, en la temporada siguiente tuvo la posiblidad de redimirse. Se lo disputaron entre Quilmes, Arsenal, Libertad de Paraguay, Central y Olimpo (2004-2005), y fue el equipo de Bahía quien se quedó con sus servicios.
En el debut frente a San Lorenzo mostró sus dotes con la pelota, pero no logró verticalidad y con el tiempo fue perdiendo terreno hasta desvincularse definitivamente del club teniendo incluso una mala relación con la tribuna.
Raponi no fue zonzo y ya tenía decidido partir hacia Inglaterra para jugar en el Oxford United (2005) de la cuarta división, pedido por Ramón Díaz, manager de la entidad. Dejando de lado lo deportivo y privilegiando lo económico, también se dio el gusto de compartir vestuarios con Emiliano Díaz, el hijo del popular «Pelado».
El proyecto no duró mucho, el deambuló por la reserva y al irse el ex DT de River, tomó el mismo camino.
Recaló en el ascendido Instituto de Córdoba (2005-2006) donde escasísima participación en el Apertura. Pero tras regulares desempeños y con el descenso encima, fue separado del plantel para achicar gastos junto a Damián Grosso, Gastón Pezzuti, Lautaro Trullet, Damián Facciuto, Pablo Brandán y Maximiliano Castano.
Dolido y con sed de revancha, volvió a cruzar el charco para firmar en el Ponferradina del ascenso español en el que comparte mates con Ignacio Risso, Lucas Alssandría y hasta marcó un gol en su debut.
«No me gusta dar notas ni nada por el estilo. Siempre me dijeron que tenía que venderme más, pero no estoy dispuesto a hacer cosas extrafutbolísticas para ganarme el cariño del hincha».
Fiel a su filosofía de no aceptar el mercado, continuará deambulando de aquí para allá. La decisión es de él.

Cucu

Bono Diego

Diego Gustavo Bono
Su aparición en la Primera de Newell’s estuvo acompañada por una gran cuota de incertidumbre. Nadie sabía si se convertiría en un jugador consagrado como Ponzio, Maxi Rodríguez o Mauro Rosales, o en uno más como Raúl Damiani, Lucas Hure o Juan Domingo Sánchez. Su carrera se inclinó para el lado del último grupo, aunque a ciencia cierta se desconoce por qué no triunfó, aunque sea en la música, teniendo ese apellido.
Su debut se produjo el 11 de agosto de 2000, en el empate 1 a 1 ante Vélez, en Rosario. A partir de ahí sus chances se vieron acotadas pero se las arregló para jugar algunos partidos al año siguiente, siempre como mediocampista.
En julio de 2003 se incorporó a Tiro Federal, en la B Nacional, y de a poco iría recibiendo sorpresas y satisfacciones. Ya de entrada le tocó entrenar con los camerunenses Mickel Djoko y Blaise Douglas. Y dos años más tarde lograría el ascenso a Primera División, con Iuvalé, Noce y Abrigo, entre otros.
En la 2005/06 siguió en el conjunto tirolense y se dio el gusto de retornar a la máxima categoría. Pero una lesión lo marginó de las canchas durante unas semanas y ya para la segunda mitad de la temporada perdió chances de jugar regularmente. Incluso en febrero de 2006 su nombre apareció en las filas de The Strongest de Bolivia y varios medios (incluso este) creyeron que se trataba del ex hombre de Newell’s. Error: era Diego Alfredo Bono, un defensor surgido en Deportivo Italiano que a los pocos días se fue por conflictos de la institución boliviana.

Juan Pordiosero

Zaccanti Daniel

Daniel Zaccanti

Delantero surgido en las inferiores de Racing Club, donde no llegó a jugar en Primera pero dejó el recuerdo gracias a su ilustre apellido que lo emparenta con el gran Cosme. La historia dice que jugó 3 partidos con un gol en el inolvidable Chacarita de la temporada 1997/98, con glorias como Sodero, Schiavi, Pagés, Samso, Denis Conde, Alex Rodríguez, Caviglia, Mignini y Prado.
A los 20 años abandonó el país y emprendió su periplo por el ascenso de Italia. En la temporada 1999/2000 jugó para el poderoso Entella de la Serie D, donde totalizó 7 partidos y ninguna flor. Esa misma temporada también jugó en Isernia, anotando su nombre en la red en una ocasión, sobre 12 partidos jugados. Siguió 2 temporadas más en esa institución completando 40 encuentros más y otros 3 goles.
Ahí nomás pasó a la primera división del futbol albanés y se puso las camisetas del Dinamo de Tirana , en su primera temporada, y del SK Tirana, con quienes llegó a jugar Copa UEFA y hacerle un gol al Steaua Bucarest en la temporada 2003/04.
Terminada su etapa en el fútbol de Albania se unió al Savona de Italia, donde actuó en 14 oportunidades marcando un gol. En el 2005 tuvo chance de ir al futbol escocés pero prefirió seguirla en Italia ya que el Sangiovannese era mejor vidriera y fue así que para la temporada 2005/06 consiguió irse a Suiza a jugar con el Luzern de la segunda división. Seis meses más tarde seguía sumando países al irse al C.H. Jenna (9 partidos, 3 goles) de la tercera división de Alemania. El equipo ascendió pero él firmó con el SpVgg Bayern Hof de la Oberligan Bayern (cuarta categoría). El equipo anda por la mitad de tabla hacia abajo jugadas 10 fechas y él es el goleador con 6 tantos.
También tuvo un paso por el Villarreal B y por el Shkumbini Pekín de China, pero es casi imposible rastrear información sobre esas experiencias.
Alguna vez le dijo a Clarín: «A mi el fútbol me encanta. Cuando no estoy entrenando juego en la playa o con amigos desafiamos a equipos de italianos. A mi lo que me gusta es jugar, pero no me olvido que también es mi trabajo. Tengo la suerte de poder cobrar plata y vivir de esto«.

Pastor (gracias Fede de Mexico)

Schmidhalter Gonzalo

Gonzalo Daniel Schmidhalter
Su nombre lo hizo baldosero desde sus comienzos, cuando recién arrancaba en la Primera de Vélez Sarsfield y uno ya se imaginaba que con 9 consonantes en un apellido de 12 letras no llegaría muy lejos. Y no falló esa teoría. Efectivamente Gonzalo Schmidhalter fue sólo un proyecto de mediocampista interesante que murió futbolisticamente en la más absoluta intrascendencia. Debutó el 12 de junio de 1999 en el empate 1 a 1 del conjunto de Liniers ante Colón de Santa Fe y después tuvo la oportunidad de jugar un puñado de partidos en los que, en general, ingresaba por un delantero (Pandolfi o Bardaro) para darle aire al equipo en los últimos minutos o directamente para hacer correr el tiempo.
En junio de 2001 quedó libre junto a otros juveniles como Hernán Maldonado, Lucas Cordero, Walter Ledesma y Sergio Caruso, y nunca más se supo sobre su carrera.
Pero como suele suceder con varios futbolistas desaparecidos del mapa, con el pasar de loa años comienzan a dar señales de vida en otros rubros. En noviembre de 2004 respondió a un mensaje publicado en un sitio de avisos clasificados, demostrando interés en una herramienta para envasar azucar, arroz y aceitunas. «Me gustaria saber el precio y el funcionamiento de la maquina envasadora de azucar y si se necesita otra maquina para complementar el trabajo de fraccion y envasado«, dejó escrito para la posteridad el bueno de Gonzalito.

Juan Pordiosero

Ruiz Raul

Raúl Osvaldo Ruiz
Promesa de la cantera racinguista que no pasó de las vanas ilusiones generadas en un puñado de simpatizantes académicos. Asomó casi simultáneamente con Germán Arangio, pero a diferencia del campeón del Mundo en Qatar ’95, no tuvo demasiado vuelo internacional.
Lo suyo se remitió al paño local, donde tampoco logró trascender debido a sus pocos minutos en cancha. Su breve participación en Racing se vio condicionada por la gran cantidad de delanteros contratados en la época de Juan De Stéfano y Osvaldo Otero. A los jugadores nacidos en el club (Juan Ramón Fleita, Luciano Oliveri), se le sumaron otros como Silvio Carrario, Marcelo Delgado y Mariano Armentano. Incluso tuvo que pelear un puesto entre los suplentes con Martín Mandra. Quizás eso lo llevó a retrasarse en el campo, con el tiempo, ya que terminó jugando de enganche.
Desde su debut en 1995, hasta mediados 1996, disputó 5 partidos en los que no pudo convertir. También ingresó en algunos amistosos e incluso fue titular en dos partidos (uno ante el Jubilo Iwata y otro ante el Verde Kawasaki) correspondientes a un gira por Japón.
Después recaló en Olimpo de Bahía Blanca, en el Nacional B, pero jugó muy poco en la temporada 1996/97, perjudicado por la presencia de otros delanteros como Bazán Vera, Almada y el Cota Álvarez. Siguió en esa categoría pero con la camiseta de Arsenal (1997/98), donde no hizo nada del otro mundo y pasó al Almirante Brown (1998/99). Allí rendiría de forma aceptable ganándose la posibilidad de retornar en un futuro no muy lejano. Increíblemente pasó al Deportivo Morón, donde tuvo dos chances de mostrarse. Primero en la temporada 1999/2000 y después en la 2001/02. En el Gallito conoció a Maxi Natalicchio y a Javier Cordone, entre otros. En el interín regresó a Brown (2000/01) y culminó su campaña en el club con 47 partidos jugados y 13 goles.
En julio de 2002 encaró para Ingeniero Maschwitz y se incorporó al Deportivo Armenio, institución que le dio la posibilidad de ir a jugar al exterior. Al año siguiente aprovechó el éxodo de sus compañeros José Bilibio, Eduardo Davila, Miguel Cisterna y Juan Pablo Pertalta, y se fue con ellos a triunfar en el Pyunik Yerevav de Armenia. Y no le fue nada mal porque pudo jugar en rondas eliminatorias de la Champions League.
La temporada 2004/05 lo encontró de nuevo en la Argentina jugando para el equipo de la colectividad. En julio del año pasado fichó para Comunicaciones , en la Primera B, y aún continúa allí, con sus mechas largas, entrenando y jugando al lado de otros conocidos como Guillermo Leiva y Cristian Aragón.
En los archivos de los coleccionistas de revistas deportivas, las escasas fotos relacionados a su pasado en Racing ya comienzan a ponerse amarillas, borrosas y con olor a viejo. Evidencias de una trayectoria bien baldosera que sabe poco de primeras planas y días de gloria.

Juan Pordiosero

Gambandé Juan

Juan Carlos Marcelo Gambandé
Arquero nacido en 1975 que surgió de las inferiores de Newell’s Old Boys de Rosario y que al estar bien tapado por «Terremoto» Cejas, entre otros, tomó el típico camino de pasar a Central Córdoba y Argentino de Rosario en las categorías de ascenso.
Ya en 1998 partió hacia Buenos Aires y firmó para Atlanta. En el Bohemio estuvo apenas una temporada y jugó un solo partido ante Almagro. Según cuentan su actuación fue para el olvido y viajó hasta México para jugar en el Atlético Mexiquense (2000-2001).
Regresado al país desembarcó en Almirante Brown de Arrecifes (2002), pero en la temporada siguiente optó nuevamente por armar las valijas y jugar en el exterior. El destino fue Italia, en donde defendió los colores del sospechoso Puteolana.
Pero su vertiginosa trayectoria continuó de la misma manera y en el 2004 firmó con Platense, donde duró un año y quedó libre. Luego repitió los procesos en Estudiantes de Caseros (2005) y Flandria (2006) junto a Mario Ayala y Gastón Leva.
Hasta allí una carrera baldosera habitual, pero vale rescatar una oscura historia que sufrió durante toda su vida.
Cuando aún estaba en su vientre materno, su padre, el teniente Juan Carlos Gambandé fue asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Esta historia emergió varios años después cuando el arquero solicitó al gobierno nacional una indemnización de 220 mil pesos por considerar que «a los deudos de muertos por la subversión» les asisten idénticos derechos que a los familiares de los desaparecidos.
Sin embargo, desde la Subsecretaría de Derechos Humanos le aclararon que el beneficio no le correspondía porque la Ley 24.411 en la que se basaron para reclamar, se aplica sólo en los casos de víctimas del terrorismo de Estado o de la Triple A.
«Si no prospera el reclamo, no importa. Ellos no saben del dolor que sufrió mi familia. Después de tantos años siento el desahogo de poder contar lo que le ocurrió a mi padre. Siento que fue una muerte olvidada».

Cucu