Julio César Marinilli
Eterno defensor que arrancó en Mandiyú de Corrientes en 1992. Soportó el descenso en 1995 con la posterior desafiliación por lo que pasó con la mayoría de los jugadores a Huracán de esa misma provincia. Jugaron el año en la B y ascendieron con una goleada en el Olímpico de Córdoba. No obstante al tiempo volvieron al Nacional e inclusive bajaron hasta el Argentino A. Su destino parecía estar signado en Corrientes por toda la eternidad. Sin embargo en 1999 pensó haber dejado el calvario de campañas duras y complicadas. Llegó como figura a Atlético Tucumán por la temporada 1999-2000 junto a Daniel Peinado, Cosme Ubaldo Julián Zaccanti y Cristian Favre pero la falta de pago implicó que quede libre. Quilmes lo tentó pero optó por seguir por el interior del país. Recaló en Independiente Rivadavia de Mendoza (2000-2002) y hasta le fue ofrecido jugar también en la liga local durante el receso. Pero se cruzó de vereda y firmó en Godoy Cruz (2002-2003). No estuvo mucho tiempo y se arrepintió. Retornó a Independiente Rivadavia (2003), entre otros, con el ex Boca Andrés Bogado.
Siempre deambuló por el interior y casi no conoce Capital Federal, sin dudas una gran decisión. Marinilli, juegue donde juegue es, al igual que Umpiérrez, sinónimo del fútbol correntino, y eso no lo consigue cualquiera.
Cucu