Fram Enrique Pacheco
Nació en Cartagena, Colombia, en 1980. Llegó a la Argentina cuando comenzó el boom de jugadores colombianos. La llegada de Bermúdez, Córdoba y Serna hizo que el fútbol nuestro comenzara a mirar hacia un nuevo mercado.
Dejó el
Envigado para venir al país y se incorporó al
Independiente (2000-2001) de Osvaldo Piazza. Pasó sin pena ni gloria (jugó en un torneo de Invierno). Eso lo hizo aún más ídolo, porque creyeron que si jugaba en un club grande podía rendir en otro lado y por ello consiguió nuevas ofertas.
Pasó a
Belgrano de Córdoba con otro colombiano Rubiel Quintana y fue dirigido por el Colorado Javier Mac Allister (2001-2002) donde prácticamente sellaron su descenso.
Este volante central de interesante técnica recaló finalmente en
Olimpo (2002), donde ahí si creyó que tendría un lugar. Alguna vez se atrevió a jugar como enganche. Claro, nunca pensó que el frío podría jugarle tan mala pasada. El caribeño no solo jugó muy poco sino que solía frecuentar el Bingo Bahía (todas las noches), y es muy recordado por su cualidad de tacaño. Aún queda la espina de un periodista local que le tuvo que pagar un remise para llevarlo a un programa radial y este adujo que había salido aún más caro cuando luego se comprobó era mentira.
También le aseguró a un plateísta que si ponía una bandera colombiana le regalaba la camiseta. El hincha cumplió, Fram no. Por último vale mencionar que en la ciudad sureña fue rechazado en la puerta de un boliche mientras el resto del plantel no tuvo inconvenientes en entrar.
Fracasó tanto que no solo retornó a su país, sino que también a su ciudad. Se desempeña en el
Real Cartagena desde el 2004.
Cucu