Manuel Galarcio
Nació en Colombia en 1975. Defensor de buen porte (1,87 m. y 85 kilos) no llegó a jugar oficialmente en la Primera División del Fútbol Argentino, pero es recordado por su breve paso en San Lorenzo de Almagro.
En 1999 comenzó a sonar en el Cuervo para emular a Iván Córdoba y no solo participó en algunos entrenamientos sino que jugó un amistoso frente al Deportivo Español. Ruggeri lo puso en el primer tiempo y durante el segundo lo hizo correr por alrededor de la cancha.
Por algunas irregularidades el pase no se hizo y en menos de una semana volvió a su país.
El tiempo pasó y saltó la cuestión. El declarado persona no grata en el club de Boedo, Fernando Miele, junto a otros dirigentes de turno intentó presentar la operación de un jugador por un precio muchísimo más elevado de lo que realmente se lo había comprado. Después, cuando vio que los hechos podían hacerse públicos, dieron marcha atrás. Y para eso habrían tenido que abonar muchos del patrimonio del club. Lo curioso fue que nada de esto último pasó por comisión directiva.
Se perdió la oportunidad de su vida y ahora juega en el Real Cartagena junto a Fram Pacheco y Nicolás Tagliani. Pasó por el Bucaramanga, el Once Caldas, Nacional de Medellín, Junior de Barranquilla y alguna vez por la selección de su país. En México lo hizo para el Atlante y Oaxaca de la segunda división. No quedó en Oriente Petrolero de Bolivia.
No sabemos si fracasó, pero si que tuvo sus quince minutos de gloria.
Cucu

