Duilio Osvaldo Dagametti
Así como uno dice San Luis y viene a la cabeza Rodríguez Saá o escuchamos hablar sobre Ratón Zárate y lo asociamos con Haedo, llegó la hora de que Santa Fe sea reconocida por algo más que Rosario, el río Paraná o sus próceres locales, Estanislao López y Mariano Vera, quienes decidieron en 1815 la autonomía definitiva de la Provincia. Santa Fe es Duilio Osvaldo Dagametti. Que tanto ni tanto.
Tras surgir en Unión e integrar algunos bancos de suplentes a comienzos de la década del ochenta, irrumpió en escena a lo grande si tomamos en cuenta su convocatoria al seleccionado juvenil en 1983 para los Juegos Panamericanos. No jugó ni medio minuto y Argentina no pasó de ronda, pero nadie le puede negar haber compartido ilusiones junto a Juan Gilberto Funes, Gustavo Dezotti, Humberto Gutiérrez, Juan José Oficialdegui, Carlos Prono, Esteban Solaberrieta y Jorge Theiler.
Tras la experiencia seguramente enriquecedora, se calzó la camiseta de Almirante Brown en la temporada 1986/87. Allí jugó 25 partidos, hizo 1 gol, sacó conclusiones y partió raudamente a su lugar en el mundo: la Provincia de Santa Fe.
Regresó a Unión (1987/88) y si bien el Tatengue se fue al descenso tras varios años en primera, nuestro homenajeado ya supo donde tirar el ancla. Las estadísticas hablan de solo 23 partidos en la máxima categoría y ningún gol, pero no dicen nada de los momentos vividos por este volante al lado de grosos e históricos como Ariel Catinot, José Morón, el Ricky Altamirano, Regenhardt, Mario Alberto o Pablo de las Mercedes Cárdenas.
¿Y por qué hablamos de su lugar en el mundo? Porque aquí echó raíces imposibles de talar. En criollo, mucha liga santafesina: Ciclón Racing FC, Sportivo Guadalupe (donde también fue técnico) y Universidad Nacional Litoral, donde hizo mucho más que ser expulsado en un partido contra Pucará.
Así llegamos a la actualidad, donde no muy casualmente vemos abierta, en Santa Fe, una casa de electrodomésticos Dagametti Hogar, otra llamada Duilio Hogar, el nombramiento como Vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de la Avenida Gral. Paz a un tal Duilio Dagametti y hasta la llegada al Tatengue de una donación de seis aires acondiconados tipo split de manos de alguien escudado en el nombre Duilio Dagametti perteneciente a la firma «Dagametti Gas». ¿Podemos soñar de acá a un tiempo con un Dagametti Fútbol Club por ejemplo? Como viene la mano no sería raro.







