Hernán Agustín Lamberti
Podríamos haber sido buenos y dejarlo pasar por alto. Es que sus únicos minutos en Primera División los tuvo enfundado en la camiseta de Almagro, institución que durante la última década pasó por la máxima categoría en un abrir y cerrar de ojos. Hacer eso sería traicionar la esencia de este sitio, además, claro está, baldosero no se hace. Baldosero se nace…
Y cuando nació el 3 de mayo de 1984 seguramente Hernán Lambertí ni sospechó que 14 años más tarde comenzaría a transitar el arduo camino que lo depositaría en el plantel principal del conjunto de José Ingenieros, donde tuvo su estreno oficial en la temporada 2003/2004 de la B Nacional. Al termino del campeonato, el Tricolor se quedó con el segundo ascenso y así Lamberti, volante derecho por naturaleza, se convirtió en un hombre de Primera a la par de Pedro Méndez, el uruguayo Alejandro Meloño y el brasileño Homero Sartori.
Ya en la A, se codeó con Joaquín Irigoytía, César González, Joel Barbosa, Cristian Ríos, Emanuel Culio, Lautaro Tejerina, Fernando Pierucci, Juan Manuel Cobián, Osvaldo Noé Miranda y Audi Nieto, entre otros. Así estipulaba Almagro una rápida vuelta a la categoría que acababa de dejar atrás. El plan salió a la perfección y un año más tarde se concretó el descenso.
En el medio quedaron algunas apostillas. El bautismo entre los grandes se dio en la tercera fecha del Apertura 2004, ante Vélez en Liniers. Ese día, Lamberti reemplazó a Lucas Sparapani a los 37 minutos de la segunda etapa. Durante ese torneo volvería a tener acción en otros 5 partidos, actuando generalmente como moneda de cambio en los segundos tiempos.
En el Clausura 2005 tuvo mayor participación, fueron 16 encuentros, sin goles y con una expulsión por insultar a Carlos Maglio ante Instituto en un match que el equipo de Jose Ingenieros ganaba 2 a 0 y terminó perdiendo 3 a 2 gracias a una ráfaga de inspiración de Josemir Lujambio.
A mediados de año, la dupla de Juan Amador Sánchez y Enrique Hrabina, que lo había dirigido en Almagro, lo tentó para jugar en el fútbol paraguayo. Fue así que armó el bolso y se fue a la tierra del tereré para desempeñarse en Guaraní. Allí compartió equipo con Hilario Navarro, Valentín Filippini y Hernán Barcos.
Seis meses y un gol después (a Cerro Porteño), pegó la vuelta para sumarse a All Boys (2006) y afrontar la segunda etapa de la Primera B Metropolitana. En la plantilla de que dirigía Hilario Bravi tampoco pudo destacarse y seis meses después ya buscaba nuevos horizontes.
Otra vez rumbeó para el norte y en esta ocasión recaló en Juventud Antoniana de Salta. En el Argentino A anduvo bastante bien y nuevamente lo vinieron a buscar de afuera.
A comienzos de 2007 se marchó al Olmedo de Ecuador. Ese año, el conjunto de Riobamba logró por primera vez la clasificación a la Copa Sudamericana, tras ganar la primera etapa del torneo local. En el certamen internacional, los ecuatorianos avanzaron hasta la segunda ronda. Pese a los logros colectivos, los números individuales de Lamberti no fueron del todo buenos, redondeó 37 partidos, un solo gol, 7 tarjetas amarillas y 7 asistencias. Sabor a poco.
En 2008, retornó a Antoniana y a mediados de año sonó como posible refuerzo de Olimpo, Atlético Tucumán y Almagro. Puro humo.
Reapareció en 2009, defendiendo los colores del Flamengo de Brasil… ¿el gigante de Río de Janeiro? ni por asomo, ni siquiera es carioca, sino el Flamengo de Guarulhos, una versión paulista que disputa la segunda división del campeonato estadual.
Quizás sin pensar que alguna vez un medio argentino se interesaría otra vez en su carrera, ante la prensa brasileña se presentó como ex jugador de Lanús y la Liga Deportiva Universitaria de Quito. ¿Hay dudas? No señores, la baldoseridad al palo. ¿Quieren más pruebas? Pueden pedirnos más, eh. Mientras confórmense con el compilado de 20 minutos que sigue a continuación.




