Ojeda Gabriel

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Gabriel Germán Ojeda
El puente viejo de San Antonio de Areco, construído en 1857, fue uno de los primeros lugares del país en donde se cobró derecho de peaje. Es extraño que habiendo nacido en esa ciudad, Gabriel Ojeda no se haya puesto pillo para atravesar filtros.
Volante por derecha con dinámica, hizo inferiores en Independiente de Avellaneda y tras quedar libre se incorporó a la Quinta División de Racing. Ahí se mostró como un interesante valor y después de ganarse la confianza del técnico de Primera, Roberto Perfumo, se topó con su primer gran impuesto para seguir escalando posiciones: un partido de verano. Su debut se produjo ante River, en Mar Del Plata, por la Copa de Oro de 1991, casualmente la misma noche en la que debutaba otro baldosero como Sebastián Ablín.
Ojeda cumplió y más allá de una aislada acción espectacular (en la foto, barriendo a la Bruja Berti) no llamó la atención como para ganarse un lugar en la consideración del Mariscal. Después del torneo veraniego no se lo volvió a ver en el plantel profesional y entonces entendimos que se trataba de otra criatura de su coterráneo Ricardo Güiraldes, el creador de Don Segundo Sombra.
Sin embargo, descubrimos con asombro que el ex Racing es una de las figuras del deporte en San Antonio de Areco, tal es así que está considerado como uno de los dos más grandes futbolistas de la zona. El otro se llama Walter Bay, un hombre que luego de 7 temporadas de inactividad, en 1999 volvió a vestir la camiseta del club Unidos, con 42 años, para ser compañero de Ojeda.
Un poco más tranquilos, sabiendo al menos que nuestro homenajeado siguió jugando cerca de su casa, nos queda saber por qué cuernos vendió su negocio hace 3 años:

BOLETIN OFICIAL
La Plata, jueves 14 de julio de 2005 Sección Oficial Transferencias

POR 5 DIAS – San Antonio de Areco. ROBERTO HEGUILLE, DNI 13.012.030 Y GABRIEL OJEDA, DNI 21.436.260 transfieren a Hernán Pablo Fraiese DNI 14.659.494 el fondo de comercio del Servicio de Provisión de Acceso a Internet sito en Arellano 258 S.A. de Areco, reclamos de ley en el mismo.
Mc. 67.166 – jul. 12 v. jul. 18

 

Latrechina Carlos

Carlos Alberto Latrechina
En su afán por ganar, algunos jugadores recurren a distintas artimañas con las que logran sacar ventaja. Están los que se apoyan en un rival, los que se apoyan en el travesaño y hasta los que se apoyan en un pibe indefenso. Carlos Latrechina, tal vez con la intención de inaugurar una nueva rama dentro del rubro, quiso apoyarse en las estadísticas pero se fue de jeta contra el piso. Los números indican que disputó 46 partidos con la camiseta de Quilmes y que sólo marcó 1 gol…siendo delantero.
Hizo su aparición en la temporada 1990/1991, la que desembocó en el regreso del Cervecero a Primera luego de 8 años. Su estreno fue en una derrota ante el Deportivo Italiano por 4 a 2 en la cancha de Español. Ese día ingresó por la tortuga Mario Gómez al inicio de la segunda etapa y se sacó las ganas de jugar su único partido en la campaña del ascenso que tuvo otros protagonistas como Alberto Rodríguez, Marcelo Ruffini, Alfredo Grelak, Martín Di Diego, Lalo Colombo, el Taca Escalante y Alejandro Mulet.
Ya en la máxima categoría, debutó como titular en la victoria 2 a 0 ante Independiente que será recordada por dos cosas: el golazo del Tatu Peralta y el susto de nuestro compañero Calala. En todo el Clausura ’92 Latregol (?) jugó 17 encuentros y sólo marcó el último tanto en un 3 a 0 ante Mandiyú. ¿Su víctima? El baldosero Mari Gauto.
De nuevo en el Nacional B, la temporada 1992/93 no fue nada fácil. Quilmes clasificó al reducido por el 2° ascenso pero quedó eliminado en 1° ronda por Dep. Italiano en cancha de Atlanta y nuestro homenajeado siguió estirando su sequía con otros 16 partidos innecesarios. Al menos compartió el espanto con Sergio Tahuichi Albornoz, Fabián Alegre, Pablo Rojas (hijo de Rojitas), Luis Marabotto y Sandro Andreani.
Su última temporada en el Cervecero fue la 1993/94, donde sólo jugó 12 encuentros y por supuesto no hizo goles. Siempre suplente y a veces ni convocado al banco, tuvo su despedida en la fecha 32, de local, con un empate 1 a 1 frente a Central Cordoba de Rosario. El equipo terminó segundo a tres puntos de Gimnasia de Jujuy pero se quedó afuera en el reducido en una recordada serie contra Instituto de Cordoba.
Otros equipos como Defensores de Belgrano (1995/96 y 1997/98), Berazategui (1996/97) y Argentino de Quilmes (1998/99), intentaron sacarle el fuego interior pero sólo consiguieron que vomitara pobres actuaciones.

(Gracias FdM)

Giulidori Walter

Walter Orlando Giulidori
Viernes por la noche en Avellaneda, clima de clásico ante San Lorenzo, a pesar de que La Acadé presentaba algunos juveniles en la fecha 16 del Apertura ’90. Esa noche el local formó con Goycochea; Claudio Marini, Sozzani, Fabbri y Míguez; Hugo Lamadrid, Perico Pérez, Ortega Sánchez, Meza, Fabio Giménez y Selenzo.
El partido lo estaba ganando el local 1 a 0 (gol del Flaco Lamadrid) cuando a los 39 minutos del primer tiempo se lesionó el Pato Míguez y tuvo que ser reemplazado por…Giulidori. ¿¿¿Quien???, se preguntaban en la popu. ¿¿¿Y ese???, exclamaban en la platea.
Después de la victoria 2 a 1 con gol de Fiorotto, el número 13 evacuó las dudas en la Revista Racing:

 

«MI nombre es Walter Giulidori, tengo 20 años y provengo de un pueblo llamado Álvarez que se encuentra a 20 kilómtros de Rosario. Llegué a Racing en el ’89 y me probó Beto Martínez. Tuve la suerte de quedar y en la actualidad estoy jugando en la Cuarta. Vivo en la concetración y ésta de hoy es mi mayor alegría«.

– ¿De qué jugás?

Habitalmente lo hago de marcador de punta derecha. En cuarta era suplente de Juan Distéfano y cuando el «Yaya» subió a Primera quedé como titular. Al jugar de 3 se me dio vuelta la cancha pero de todas formas traté de cumplir con las indicaciones del técnico.

– ¿Cuál es tu situación en el club?

Me encuentro a préstamo y mi pase tiene una opción de cuatro mil dólares. Mi mayor deseo es quedarme en Racing y voy a hacer todo lo posible para lograrlo.

– Un par de veces nos colocaste al borde del colapso al intentar salir jugando en la puerta misma del área.

Sí, tengo la costumbre de no «bartolear» la pelota. Me gusta salir jugando y apoyar al compañero mejor ubicado. Por suerte no perdí ninguno de esos balones.

 

Se ve que las cuatro lucas nunca aparecieron porque Giulidori jamás volvió a ser visto por el Cilindro y recién lo encontramos en diciembre de 2007 en un listado de la OSPIM…¡la Obra Social del Personal de la Industria de la Madera!

Banegas Pablo

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Pablo Fernando Banegas
Volante nacido en Lomas de Zamora que futbolísticamente recorrió la zona sur de punta a punta hasta que se topó con un violento episodio que lo alejó del ambiente. Con inferiores en Independiente de Avellaneda, se fogueó con la camiseta de Los Andes (1992/93 y 1994, en Primera B) y Temperley (1993/94, en la C) en el duro under, pero en lugar de perderse en el anonimato como otros tantos batalladores de las categorías más bajas, pudo dar el salto de calidad cuando recaló en Banfield y disputó 1 encuentro de Primera División. La chance la tuvo en la fecha 10 del Clausura ’97, cuando el Taladro perdió 3 a 1 ante el Racing de Basile, que contaba con players de la talla del Mencho Saavedra y Cristian Centeno. Claro que del otro lado también había baldoseros como Rubén Areso, Gerardo Cardone y Ariel Graña. A pesar de haber jugado los 90 minutos, Banegas nunca más fue tenido en cuenta para un partido de elite y tuvo que abocarse a lo que ya conocía: pelearla desde abajo recibiendo los golpes de la vida.
Lo que no sabía era que esa metáfora se iba a tornar tan literal pues después de algunos años en los que no dio demasiadas pistas sobre su paradero (estuvo en Godoy Cruz de Mendoza), en la temporada 2001/02 se incorporó a Cañuelas y la pasó realmente mal. Él mismo, en octubre de 2001, contó lo sucedido al Diario Olé: «Estaba hablando con el ayudante de campo, Oscar Salgado, y de repente recibí un golpe en la nuca. Me di vuelta y lo vi al técnico Cotroneo que me estaba insultando y me decía que salga del club. Yo le dije que me iba a quedar ahí porque sólo quería cobrar mi sueldo (NdeR: un poco más de 400 pesos), que como todos los meses, los pagan en la cancha. Es un tipo sin principios, fue desleal. Igual, no reaccioné. Me da bronca, porque además estuve mareado 45 minutos y tuve que ir al Hospital porque perdí mucha sangre por la boca. Es que jamás imaginé que mi propio técnico podía pegarme«.
Por su parte, el supuesto agresor se defendió: «Este chico quiere traer problemas porque no lo tengo en cuenta. Los directivos me dijeron que había que achicar el plantel, y yo opiné que a Banegas y a Rodrigo Velazco no los quería«. Luego de ese momento lamentable, desapareció del mapa.

Ruffini Adelquis

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Adelquis Ruffini
Desde el vamos se supo que le iba a costar mucho, muchísimo, llegar a la Primera, y ni hablar de consolidarse. No sólo por el mágico nombre que eligieron sus padres al momento de anotarlo, sino por el puesto que escogió para desempeñarse dentro de la cancha. Es que ser arquero en Boca Juniors llegando desde las divisiones inferiores parece ser, o en realidad a esta altura es, una misión imposible.
Oriundo de Carcarañá, los pagos de Germán Lux, e integrante de la categoria ’83, aquella que supo cobijar al recordado Gustavo Eberto, Pablo Jerez, Sebastian Monesterolo, Víctor Magnago, Miguel Caneo, el Sepo Ginóbili trucho y al primo de La Sole, José María Pastorutti, entre otras luminarias.
Adelquis tuvo su efímero momento de gloria en junio de 1999, cuando atabaja en séptima división y el Suplemento Boca del Diario Olé le hizo una nota destacando su habilidad como poeta. En el verano de 2003, a través de la empresa de marketing deportivo TSM Comunications, Boca lo había tasado en 150.000 dólares.
Su escasa participación en un encuentro de Primera División se remonta a la última fecha del Clausura 2003, cuando enfundado en el buzo número 35 formó parte del plantel del Xeneize que perdió 7 a 2 contra Rosario Central en el Gigante de Arroyito. Aquella tarde, desde el banco de suplentes, al lado de Pablo Álvarez y Mauro Zanotti, fue testigo privilegiado del baile que se comieron los pibes por parte del Canalla.
Semanas después, con un combinado juvenil de Boca, fue campeón del Eurovoetbal, una competición para menores de 21 años que se disputa anualmente en Holanda, y que en aquella oportunidad tuvo como figura a Fernando Gago y como goleador a Juan Matías Fischer. Ese mismo año, también conquistó el Jersey Football Tournament.
A mediados de 2004 no le ofrecieron firmar el primer contrato y lógicamente quedó libre. En mayo de 2005, se sumó a Belgrano de Serodino, equipo que disputa la Liga Regional Totorense de Fútbol. Tras varias buenas actuaciones, el arquero se mudó a la Asociación Deportiva Everton Olimpia (ADEO) de Cañada de Gomez.
Cuando parecía que ya estaba condenado a morir en la intrascendencia de las ligas regionales pegó el pase de su vida. Así fue que a comienzos de este año fichó con Tiro Federal y Deportivo Morteros, conjunto que participa del Torneo Argentino B, donde tiene como compañero a otro baldosero como lo es Ariel Giaccone.
Todavía no sabemos si ataja con las manos en los bolsillos o lo hace sólo para posar en las fotos.

Ponte Roberto

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Roberto Carlos Ponte
Rubio, de pelo largo y con nombre de cantante brasileño, debe haber sido blanco fácil para las gastadas en el Estudiantes de la temporada 1991/92. O a lo mejor zafó porque en ese mismo plantel había otros juveniles para la chicota como Leo Serfaty, Marcelo Maydana, José Pezoa, Leo Squadrone y Martín Palermo.
Nacido en la localidad bonaerense de San Nicolás, se formó como delantero y tuvo su debut con la camiseta del león platense en la fecha 11 del Apertura ’91, cuando ingresó por Jorge Ortega en un partido ante el Deportivo Español. Una semana más tarde, de local y frente a Mandiyú, volvió a entrar en el segundo tiempo (por Claudio París) y en muy pocos minutos se las arregló para marcar un gol, el primero y el único de su olvidada trayectoria en la máxima división.
En total disputó 11 encuentros en el Pincha pero no pudo hacer los méritos suficientes para asegurarse la continuidad. Dicen que estuvo en otros conjuntos de La Plata como CSD Tricolores pero su abrupta desaparición de los primeros planos siempre fue un misterio…hasta hoy. En Una Baldosa descubrió que la familia Ponte hace unos años estuvo reclamando la ratificación de un viejo convenio firmado por un tal Roberto.

Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos

San Nicolás, de abril de 2006.-

Sr. Presidente del Honorable Concejo Deliberante
Dr. Rodolfo de Felipe
SU DESPACHO

Tengo el agrado de dirigirme a Ud. y por su intermedio al Honorable Concejo Deliberante a los efectos de elevar el Proyecto de Ordenanza por el cual se solicita la Ratificación del Convenio suscripto entre el Sr. CARLOS ALBERTO PONTE, ANABEL MARIA PONTE representada por el Sr. Carlos Alberto Ponte, ROBERTO GUILLERMO PONTE, MARIA ROSA PONTE, RICARDO LUIS PONTE, JORGE ALEJANDRO PONTE, Y EDUARDO DANIEL PONTE en el carácter de herederos de DON ROBERTO PONTE, y CLELIA AIDA ZANARDI en su carácter de herederos de Don Luis Joaquín Ponte, y la MUNICIPALIDAD DE SAN NICOLAS DE LOS ARROYOS por el cual acuerdan “regularizar la situación originada en el incumplimiento del convenio suscripto el día 1º de agosto del año 1980 entre los Sres. José Héctor, Luis Joaquín, Roberto, Carlos Alberto y Anabel María Ponte y la Municipalidad de San Nicolás”.-
Por expediente nº 2929/G/05 Alc. 1, se inician las actuaciones que originan el convenio del cual se solicita su ratificación. Por lo expuesto y en atención a lo preceptuado por el art. 41º de la Ley Orgánica Municipal se eleva el presente proyecto a consideración de ese Cuerpo para su oportuno tratamiento y aprobación.-
Por todo ello proponemos al Honorable Concejo Deliberante, la sanción del siguiente proyecto de

ORDENANZA
Por cuanto el Honorable Concejo Deliberante en su sesión

SANCIONA

ARTICULO 1º: Ratificase el CONVENIO suscripto entre el Sr. CARLOS
—————ALBERTO PONTE, ANABEL MARIA PONTE representada por el Sr. Carlos Alberto Ponte, ROBERTO GUILLERMO PONTE, MARIA ROSA PONTE, RICARDO LUIS PONTE, JORGE ALEJANDRO PONTE, Y EDUARDO DANIEL PONTE en el carácter de herederos de DON ROBERTO PONTE, y CLELIA AIDA ZANARDI en su carácter de herederos de Don Luis Joaquín Ponte, y la MUNICIPALIDAD DE SAN NICOLAS DE LOS ARROYOS por el cual acuerdan “regularizar la situación originada en el incumplimiento del convenio suscripto el día 1º de agosto del año 1980 entre los Sres. José Héctor, Luis Joaquín, Roberto, Carlos Alberto y Anabel María Ponte y la Municipalidad de San Nicolás”.-

ARTICULO 2º: Comuníquese, Regístrese, Publíquese, Archívese.-

Saludo al Sr. Presidente muy atentamente.-

 

Una de dos. A Roberto Carlos lo dejaron fuera del círculo de herederos o se confirma lo que decía la hinchada de Estudiantes: ¡Ponte es un muerto!

Rosín Marcelo

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Marcelo Héctor Rosín
Delantero chaqueño que abandonó el fútbol a temprana edad, quizás abatido psicológicamente por su pronunciada calvicie. Surgido en la cantera de Chaco For Ever (1993/94 y 1996/97 en el Nacional B), pasó también por Rosamonte Misiones, Belgrano de Córdoba (1997/98), Atlético Rafaela (1999 a 2001), Oriente Petrolero de Bolivia (2001), Tiro Federal de Rosario (2002), Talleres de Perico (2002/03), Unión de Sunchales (2003) y Boca Unidos de Corrientes (2004), donde colgó los botines con apenas 30 años.
Tuvo, como era de esperar, sus consabidos minutos de gloria en Primera División. Eso ocurrió en el torneo Apertura de 1998, cuando disputó 2 partidos con la camiseta de Belgrano. En el primero acompañó ofensivamente a Leo Torres frente a Lanús, y en el segundo hizo dupla con el Caio Enría ante Unión de Santa Fe. El Pirata perdió ambos cotejos y ni siquiera hizo un gol, motivos aparentemente pesados para que Rosín no volviese a vestir esos colores.
Ya retirado y alejado definitivamente del fútbol, comenzó a cursar la carrera de abogacía y estaría dispuesto a hacerle juicio a cualquiera que lo confunda con Rozín.

Goldman Ariel

Ariel Marcelo Goldman
Superhéroe cordobés que sobrevoló silenciosamente la Docta entre 1988 y 1992. Se conoce muy poco sobre sobre sus poderes, pero algunos trasnochados aseguran que disparaba alfajores con sus ojos y que su punto débil no era la kryptonita, sino el Fernet con Coca.
Defendió con valentía los colores de Talleres en 8 partidos de Primera División. Generalmente como titular y al lado de otros integrantes del Salón de la Justicia como Catinot, Erramuspe, Obulgen, Fornero y el inolvidable FFF.
Después desplegó su talento en el fútbol peruano, vistiendo las casacas de equipos como Carlos Manucci, Alianza Atlético Sullana y Deportivo Municipal. Por entonces casi nadie lo llamaba Goldman, la mayoría prefería decirle El Hombre de Oro o pronunciar alguno de sus apodos más hilarantes, como Lingote y Pepita. Seguimos esperando que se haga la película.