Bodnar Sebastián

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Sebastián Bodnar
Defensor surgido de la inagotable cantera de Newell’s Old Boys. En la temporada 1997/1998 integró el plantel profesional, lo que le permitió interactuar con el eterno Ricardo Rocha, Daniel Fagiani, Lautaro Trullet y Diego Crosa. Sin chances de jugar oficialmente, tuvo que conformarse con unos minutos en la Copa de Necochea de 1998. A la par de Pablo Villar, Martín Pisonero, Pablo Pooli, Oscar Alsina y la eterna promesa Diego Quintana, los pibes del Leproso lograron imponerse por penales a los titulares de Gimnasia LP que contaban con el refuerzo de Vlamiro Bahl, quedándose así con el prestigioso torneo estival.
A mediados de año pasó a Argentino de Rosario (1998/2000 y 2001/2002) para conocer al genial Estanislao Ayuso y Gastón Vanadía. En el interín vistió los colores de Platense, donde hizo buenas migas con Paulo Miranda, Guillermo Santo, Hernán Maisterra, Gandín, Mario Pobersnik, Javier Formidábile, Darío Capogrosso, el ascendente Santiago Hirsig y como si esto fuera poco, dirigido técnicamente por Ricardo Caruso Lombardi.
Cegado por el humo que emana el gran Richard en 2002 abandonó el país para hacer una aventura europea. Luego de una primer parada en el fútbol polaco llegaría al under italiano, donde siempre acompañado de compatriotas ladris encontraría su lugar en el mundo.
En la península itálica defendió los colores del A.C. Chioggia Sottomarina (2004/2007) con Gustavo Ferretti, Leandro D’Amico, Sebastián Rovira, y los hermanos David y Esteban Solari. Desde mediados del año pasado juega en Monselice Calcio, al lado del ex Tiro Federal de Rosario, Federico Bugatti.

KeyserSoze

Rodríguez Correa Daniel

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Daniel Fernando Rodríguez Correa (El Rulo)
Eterno abonado a la Reserva de Gimnasia y Esgrima La Plata, hizo de los partidos preliminares una linda forma de sobrevivir. Durante 4 años se curtió en ese filtro entre la Cuarta y la Primera, al lado de otras promesas como Pittaluga, Sagorak, Schleig, Siro Darino y Rastelli.
Su relación con el plantel superior, en cambio, fue intermitente. En la temporada 1997/98 Griguol lo sumó al team profesional y le dio la camiseta número 17 para que tomara confianza junto al Toto Hernando y Fernando Gatti.
La chance de jugar con los consagrados, sin embargo, recién le llegaría en el hexagonal de Necochea, en el verano de 1998, cuando fue titular en el mediocampo del Lobo, enfrentando al Rosario Central de Ayuso, Lapisonde, Rochi y Bustos Montoya. Ese mismo año estuvo en el once inicial cuando el Tripero viajó a Los Ángeles para disputar las semifinales de la Copa Coliseo ante Comunicaciones de Guatemala.
En 1999, decidido a tener algo de continuidad, aceptó ser prestado a otro equipo, y tras probarse en algunas instituciones recaló junto a Molina y Tarabini en Defensores de Cambaceres (1999). De nuevo en Gimnasia (2000), entrenó con la esperanza de recuperar terreno perdido pero no lo logró. Dicen que incluso ese año estuvo en el Bellinzona de Suiza, dato que contrasta bastante con su destino más próximo: San Martín de Tucumán en la temporada 2001/2002, compartiendo escena con el Anguila Gutiérrez y el Bochón Biazotti.
No sabemos a qué se dedica por estos días y en La Plata tampoco se preocuparon mucho por andar averiguando.

Juan Pordiosero

Valdés Santiago

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Santiago Ramón Valdés
No habrá faltado el ocurrente cordobés que le gritase «¡Vo’ para jugar en Taiere tení que pagar la renta!». Santiagueño de nacimiento y volante central por adopción, surgió en la Primera de Talleres en el Clausura 2000, cuando disputó 4 partidos que le dejaron sabor a poco. Casi siempre reemplazando a otros delanteros como Marzo y Pronetto, al menos se dio el lujo de disputar una milésima de segundo de un 0 a 0 ante Belgrano y como premio, recibió la titularidad en un encuentro ante River Plate, en el que tuvo la responsabilidad de seguir de cerca a Pablo Aimar y, de yapa, custodiar a Saviola. «Cada vez que tiene que marcar a alguien, le deja los tapones marcados en los tobillos, no se cansa de pegar«, decían sus compañeros por entonces. Ese día Pablito metió una asistencia y el Millonario ganó 2 a 0. Valdés no volvió a tener una oportunidad y pasó a Defensa y Justicia (2000/01), en el Nacional B.
En Panamá hallaría un lugar ideal para su juego, aunque vale decir que su incursión por el club Plaza Amador (2001/02) no fue tan ladri como la que tuvo después, cuando blanqueó su situación y sin ponerse colorado firmó con el Municipal Chorrillo (2002 a 2004 y 2007).
Si bien regresó a la Argentina para actuar en Sarmiento de Junín (2004/05), Mitre de Santiago del Estero (2005/06) y el fútbol pampeano (2007), el año pasado reforzó las filas de Técnico Universitario de Ecuador junto a 2 compatriotas, Mariano Ramírez y Gabriel Mussón. Pero, como suele ocurrir en algunos sectores de Sudamérica, comenzaron a surgir las deudas por parte de los dirigentes y los argentinos rescindieron sus contratos. Hoy, al mejor estilo Ron Damón, quizás Valdés esté desocupado o trabajando de ropavejero.

Juan Pordiosero

Romano Andrés

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Andrés Sebastian Romano
Olvidado delantero que tuvo sus 15 minutos de fama (o menos) a comienzos de siglo. Nacido en Aguaray (aunque alguna vez dijo que era oriundo de Quilmes), un pueblito salteño ubicado en el límite con Bolivia, este goleador por naturaleza (como se autodefine) hizo sus primeras armas en el fútbol en Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1998/2002).
Su estadía en el Lobo jujeño le permitió conocer a sus dos referentes, Mario Lobo y Gustavo Balvorín. Claro que debido a la presencia de ambos, Romano se vio bastante relegado y debió conformarse con unos pocos minutos en cancha, generalmente ingresando como suplente en los segundos tiempos.
Su día de gloria lo tuvo el sábado 22 de abril de 2000. Aquella tarde el Lobo visitaba a Boca Juniors en La Bombonera y pocos acreditaban que Gimnasia se llevaría algún punto. Más teniendo en cuenta que el equipo norteño llevaba 307 días sin ganar en otra cancha que no fuera la propia y para colmo, el Xeneize llevaba un envidiable invicto de casi 2 años sin perder en condición de local. En la previa, el técnico Raúl Sosa había desafectado a David Bisconti, José Luis Almaraz y Fernando Casartelli, para incorporar a Carmelo Ruscitto, Miguel Coronel, y los juveniles Mariano Inglemona y el propio Romano, que ocupó un lugar entre los relevos sin saber lo que le deparaba el destino.
A los 25 minutos de la segunda mitad, Andrés ingresó en reemplazo de Carlos Garnier. Y 660 segundos más tarde, aprovechó un descuido de la defensa, dejó pagando a Walter Samuel y ante la atenta mirada de Oscar Cordoba le dio la victoria al Lobo. Así se convirtió en el hombre más buscado de la tarde: «Siento una alegría inmensa, porque todos los días no se le gana a Boca en su cancha. Espero que mi viejo me perdone. Le pido disculpas porque él es fanático de Boca«, dijo el pibe después del partido.
A final de cuentas, el Lobo se fue al descenso y Romano se quedó para intentar volver lo más rápido posible a la primera división.
Desheredado por el padre (?) a causa de aquel gol que bajó a Boca de la lucha por el campeonato, en 2002 surgió la posibilidad de robarla descaradamente hacerse algunos dinerillos en el exterior y no lo dudó. A unos pocos kilómetros de su casa, en Bolivia, lo recibió Real Potosí, junto al argentino Rubén Cecco.
Su carrera entró en un agujero negro hasta comienzos de 2004 cuando apareció a prueba en Gimnasia y Tiro de Salta. Quedó, pero en el campeonato jugó poco y a mediados de año se fue. Durante la temporada 2004/2005 vistió los colores de Atlético Ledesma de Jujuy.
En el segundo semestre de 2005 regresó al altiplano para jugar en el poderoso Universitario de Beni de la B boliviana. Acostumbrado al estilo de vida nómade, en 2006 pasó por Deportivo Roca de Río Negro en el Torneo Argentino B, misma categoría que lo cobijó en 2007, defendiendo las camisetas de Estudiantes de Río Cuarto y Maronese de Neuquén.
Cuando ya se daba por descontado que nunca pegaría un viaje importante, a fines de 2007 dio el salto de calidad. Una tentadora oferta del fútbol malayo lo obligó hacer las valijas para firmar con el UPB-My Team FC.
¿Lo curioso? Ese club nació en 2006 mediante la fusión del antiguo Perak UPB FC y el MyTeam, un equipo completamente conformado mediante la realización de un reality show (al mejor estilo Camino a la gloria, pero más baldosero). En la temporada 2006/2007, el UPB-My Team FC fue invitado a participar del torneo de segunda división, logrando el ascenso a la máxima categoría.

KeyserSoze

Oriolo Iván

Iván Pablo Oriolo
Ni su recogida melena de rulos lo hizo identificable en el plantel del Deportivo Español a comienzos de los 90’s. Su apellido, baldosero desde el vamos, por lo menos le permitió, a la distancia, ser una curiosidad entre tantos históricos como Catalano, Charly Batista y Luis Correa.
Su suerte, si la comparamos con la de algunos de sus compañeros, estuvo en la misma vereda que Nestor Álvarez, Gastón Rogel y el tipo sin rostro, Luis Abraham.
Después de un par de temporadas en el Gallego (1992 a 1994) y un puñado de apariciones en la Copa Centenario, anduvo por otros equipos, rebotando de aquí hacia allá y sin encontrar su verdadero lugar en el Mundo. Sabemos que anduvo por Laferrere (1995 a 1997, junto a Garrafa Sánchez, Fernando Calbanese y Carlitos «yo le cagué un póster a Míguez» Kohary), El Porvenir (1997/98) y Deportivo Municipal de Perú (2000).
Su condición de mediocampista, vale decir, no le impidió ser uno de los goleadores de su equipo, «Los Amigos», en un torneo de Fútbol Vieytes. Ese orgullo (más el plus por haber enfrentado a conjuntos como «Techo 1» y «Cuestión de peso»), quizás le haya servido para olvidar pequeños percances con la justicia.

Juan Pordiosero

Franco Gustavo

Gustavo Martín Franco (El Chino)
Actor de reparto en la larga novela del fútbol argentino. Surgido en las divisiones inferiores de Vélez Sarsfield, hizo su primer bolo en el Fortín cuando el 14 de noviembre de 1999 reemplazó a Cristian Bassedas en un partido ante Racing correspondiente al torneo Apertura. Esa tarde, como marcador central, se dio el gusto de compartir cancha con el arquero/delantero Ariel de la Fuente, Gonzalo Schmidhalter y la Furia Husaín.
En 2000 partió para una corta experiencia en el fútbol mexicano y retornó para ser extra en Belgrano de Córdoba, donde no llegó a jugar oficialmente.
En 2003, luego de quedar libre, tuvo un breve paso por el CEFAR (Centro de Entrenamiento para Futbolistas de Alto Rendimiento), y conoció a Nilton Pardal, Chiche Soñora, Roberto Monserrat, Patrulla Jiménez, Cristian Zermatten y Darío Scotto, entre otras glorias con pasado en la máxima división. Con un puñado de minutos en Primera y una fallida experiencia en el exterior, Franco salió a buscar su primer protagónico en el under nacional.
En el Torneo Argentino A defendió los colores de Douglas Haig de Pergamino (2003/2004 y 2005/2006) y fue figura de renombre en Guillermo Brown de Puerto Madryn (2004/2005). En 2006 incursionó durante seis meses en la Primera B Metropolitana ya que, recomendado por Ariel Ércoli, recaló en Flandria. Un rato más tarde, apareció nuevamente en su hábitat natural, el Argentino A, vistiendo la camiseta de Rivadavia de Lincoln y compartiendo cartel con Leandro, integrante de la influyente (y rústica) dinastía Schiavi.

KeyserSoze

Aguirre Leandro

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Leandro Damián Aguirre (El Indio)
No se trata de un turista fotografiándose en la misteriosa hamaca de Firmat. Tampoco es la imagen inédita del único ser humano menor de 25 años en usar esas sandalias. El personaje inmortalizado junto a esa niña sacada de una película de terror es nada más que Leandro Aguirre, un mediocampista platense que irrumpió y desapareció de la Primera de Gimnasia con la misma facilidad con la que el representante de Grimi edita un DVD y lo manda por correo a Milán.
Apodado «El Indio» desde Novena División por su pelo largo y su aspecto indígena, se mostró como un 8 interesante en su etapa de inferiores y fue promovido al plantel de Primera por Gregorio Pérez, allá por diciembre de 1999, cuando tambien asomaban otros chicos como Lucas Giménez, Diego Deering, Sebastián Barclay, Federico Molinari y Hernán «micosis» Ocampos.
En la última jornada del Apertura de ese año, ante Racing, tuvo su esperado debut, agridulce por cierto. Si bien no desentonó en el Cilindro de Avellaneda, sobre el final del primer tiempo perdió una pelota en la mitad de cancha que derivó en el gol de La Academia. Esa falla, quizás, fue la que marcó su destino ya que no volvió a ponerse la camiseta del Lobo de manera oficial y a mediados de 2001 fue dejado en libertad de acción.
Después de haber entrenado en el SOFI (algo así como el CEFAR de La Plata) bajo las órdenes del Pepo Soto y haberse probado, por ejemplo, en el Bucaramanga colombiano, se dedicó de lleno a su comercio familiar llamado «Los tres Abel».

Juan Pordiosero

Perzán José

José Jorge Perzán
Curioso valor de la cantera de Ferro Carril Oeste que, sin haber debutado en Primera División, insinuó bastante en su etapa como juvenil y luego desapareció de forma misteriosa, desmoronando las esperanzas que había depositadas sobre su juego.
Con la Sub 17 dirigida por Hugo Tocalli, allá por fines del siglo XX, se mostró como un correcto lateral derecho que interactuaba con otros chicos de su generación, como Germán Lux, Fabricio Coloccini, Fernando Spinelli, Nicolás Medina y Sebastián Rovira, entre otros. Quizás la primer gran decepción que encontró en su carrera fue cuando, con ese mismo grupo, perdió la chance de clasificar al Mundial de Nueva Zelanda 1999, tras perder 4 a 2 ante Uruguay en el Sudamericano de ese año.
Su posterior paso por Germinal de Rawson, sus incomprobables entrenamientos en el Sportin (SIC) de Lisboa y en el Hamburgo de Alemania; y su supuesta incursión en el ascenso español con los colores de la Union Deportiva Alzira (en el sitio oficial no lo registran), no hacen más que confirmar su baldoseridad, que toma más cuerpo con la descripción que realizó la gente que lo representa:

«Gran jugador de futbol de la escuela de Tocalli y Pekerman (cuerpo técnico de la selección argentina) en el puesto de volante central. Muchas veces se transforma en delantero porque el tiene tendencia a hacer goles. El buen manejo de pelota lo lleva a ser el lider de un equipo. Por la edad no piense que es un jugador grande, direct futbol llevo al jugador a un chequeo que confirmo que el jugador tiene un estado atlético optimo. Perzán esta realizando un entrenamiento de alto rendimiento para estar listo para el mercado europeo . El video demuestra que es un jugador de futbol que ha tenido experiencia internacional con la selección argentina. Este jugador de futbol ha jugado en Turquía y nosotros lo enviamos a un equipo italiano para que aprenda el estilo de juego local. Su técnica es impecable, su estado físico según nuestro preparador físico esta a un 80%. Los técnicos están seguros que en un mes llegara al 100%. Dejamos a sus directores técnicos la posibilidad de evaluarlo, aunque también lo pueden evaluar con el video. Cuando sus directores técnicos lo crean conveniente lo pueden observar directamente en nuestra cancha de futbol. El jugador tiene pasaporte comunitario».

Juan Pordiosero