
Habían pasado cinco abriles desde el Mundial de México ’86. Pero la memoria del futbolero argentino se negaba a dejar de lado cosas que, con el transcurso del tiempo, se volverían inolvidables, como la victoria frente a Inglaterra, los relatos de Mauro Viale Víctor Hugo Morales, la Copa del Mundo en manos del Diego. Y, también, la camiseta de Dinamarca. Por su diseño y estilo iban a pasar varios años hasta que se viera algo igual. Exactamente, pasaron cinco años.
Sarmiento de Junín utilizó esta camiseta en su regreso a la Primera B (temporada 1991/92). El modelo presentado por Uhlsport copiaba todo del que habían utilizado Michael Laudrup, Morten Olsen y Elkjær Larsen en tierras aztecas: en la parte derecha, líneas finitas; la mitad izquierda, de un solo color; las mangas, lo mismo pero al revés (?) y hasta el escote en V tenían similitudes con la ropa hecha por Hummel para la cita mundialista. Prácticamente, era la casaca de los daneses pero en versión verde. Algo así.
Eso sí: mientras de un lado estaba la marca de la indumentaria, del otro no estaba el escudo, sino un parche con la publicidad de “Andi”. Por lo menos en algo se tenía que notar la humildad del ascenso.