La escena, insólita pero 100% under argentino, se dio en la final de ida por el segundo ascenso de la temporada 1999/2000. Darío Sala, arquero de Los Andes, quiso cambiar su buzo en medio del partido y entonces un asistente lo ayudó a sacarse el que estaba usando para darle otro. Justo en ese momento, a Quilmes se le ocurrió contragolpear y Sala, a medio vestir, tuvo que salir apurado para taparle un mano a mano al Chori Domínguez. En musculosa, sí.
El conjunto de Lomas ganó 2 a 0 en esa tarde lluviosa, con goles de Ferrer y Arce. Luego vendría el empate 1 a 1 en la revancha, el ascenso milrrayitas, y una nueva frustración para el Cervecero.
(Gracias Gonza y FdM)








