All Boys celeste 1974

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Desde lo futbolístico, 1974 fue un gran año para el equipo de Floresta. En el Metropolitano cumplió una gran campaña, siendo puntero de su grupo en las primeras fechas, y recibiendo el mote de Cuco de los grandes, por sus victorias frente a los conjuntos más importantes del país. No era habitual que All Boys peleara palmo a palmo con equipos con mayor recorrido en Primera División. Y para estar a tono con la singularidad de la ocasión, por la sexta fecha de ese Metropolitano, frente a River Plate, el albo se vistió de celeste. Claro que el conjunto de la indumentaria alternativa no venía completo: las medias y los pantalones eran los habituales, blancos con el numero negro. Lindo, pero raro.

Instituto error de utilería 1985

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Esa tarde en el Chateau Carreras River mereció ganar. Los dirigidos por el Bambino Veira pelotearon casi todo el partido a un Instituto de Córdoba que, gracias a las manos de su arquero, se llevó un flor de regalo con el 0 a 0 final.

Las causas de semejantes filtraciones en la zaga de la Gloria casi seguro fueron futbolísticas. Pero hilando muy fino tal vez entendamos que Abel Moralejo pudo haberse sentido bastante desmoralizado esa tarde de diciembre de 1985. Mejor dicho discriminado.

Porque sus nueve compañeros restantes (en la foto vemos a Brunetto que pierde en el salto con Francescoli y a Nieto agazapado atrás) corrieron de un lado para el otro luciendo otro juego de camisetas. Moralejo fue el único que tuvo una camiseta con el bastón central en color rojo.

River con 3 pantalones 1996/97

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A pesar de haberla estrenado con una derrota ante Juventus, por la Copa Intercontinental, River Plate pudo revertir la situación y convirtió en ganadora la camiseta adidas de la temporada 1996/97. Lo que no se entiende es por qué tardó tanto en definir el pantalón que completaba el conjunto.

En su estreno, utilizó el que parecía ser el definitivo (1), pero a la vuelta de su viaje a Japón mostró en cancha uno alternativo (2), también de color negro, aunque con vivos blancos y ya no las gruesas tiras rojas.

Para sumar confusión, en mayo de 1997 usó un pantalón (3) que corespondía al modelo suplente de la temporada 1995/96. Y no le dio nada de suerte, porque ese día el equipo de Ramón Díaz perdió 5 a 1 con Colón.

Convencidos de que tenían que volver a las fuentes, los Millonarios se quedaron con la primera opción y la mantuvieron hasta fines de 1998.

Gimnasia pantalones bandera 1989

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Si hablamos de ropa, Gimnasia de La Plata tuvo algún que otro muerto en el placard a lo largo de su historia. Mostró camisetas de diseño bastante particular, usó casi toda la paleta de colores en los números de la espalda y hasta llevó numeración en las medias.

Pero si agudizamos la vista, evidentemente le faltaba probar suerte en algo: los pantalones. Entonces fue así como el Lobo, de la mano de Adidas (¿o viceversa?) hicieron punta sacando a la cancha unos lompa de los que no hay muchos antecedentes que digamos: eran como una especie de bandera con los respectivos colores del Tripero.

No hay mucho más por decir salvo que en esa primera fecha de la temporada 1989/90 Gimnasia perdió 1-0 en el Bosque con San Lorenzo luego de 14 años. La movida no sabemos con exactitud cuánto duró, pero no fue mucho. A buen entendedor, pocas palabras.

Independiente Topper/Topper 1998

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Dicen que la ocasión hace al ladrón. La frase no se aplica perfectamente a este caso, pero bien vale acordarse de cómo Independiente regaló parte de su prestigio por unos pesos.

En el Apertura 1998, el Rojo debía visitar a Boca en la fecha 17, con serias posibilidades de que su rival se consagrase campeón después de seis años. La expectativa generada por el match hizo que los dirigentes del club de Avellaneda cedieran ante la tentación propia de un equipo de una liga barrial o empresarial: vender su camiseta por un partido.

Topper, que a su vez era el proveedor de indumentaria, puso la plata para que su logo apareciese bien grande en el frente de la casaca, que hasta ese momento no tenía publicidad. Para la marca el negocio fue redondo porque el 0 a 0 final consagró al equipo de Carlos Bianchi y al menos al día siguiente, el chivo en la camiseta apareció en todos los diarios del país.

Platense error de utilería 1983

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El de utilero no es un trabajo fácil. Corriendo de un lado para el otro todo el tiempo, hay poco margen de error. Y cuando el moco está hecho no sirven las excusas. Porque ante un caso como éste, es mucho más probable que se trate de un descuido del utilero que de un defensor que, en este caso, se negó a lucir la conocida gaseosa transparente.

Lo cierto es que la visita de San Lorenzo a Platense en cancha de River, por la fecha 19 del Metropolitano 1983, dejó algo para la anécdota. Más allá del 3 a 1 a favor del Ciclón, lo que llamó la atención fue ver que esa tarde no todos los jugadores del Calamar llevaron la publicidad en su camiseta.

Aquí en la foto vemos la diferencia entre Scigliano (tratando de alcanzar a Husillos pero sin éxito) y un Sánchez Sotelo que está tirado en el piso y es un espectador de lujo para ver el tercer gol de San Lorenzo.

Rómoli Adidas/Topper

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Se nota que Pedro Rómoli estaba bancado por adidas o bien tenía la ilusión de convertirse en arquero de Selección, por eso usaba el modelo de buzo que hizo furor en USA ’94.

La costumbre la mentuvo incluso jugando en un club vestido y sponsoreado por Topper, como Lanús. Entonces no le quedó otra que estampar su ropa de las tres tiras con otra marca.

Badajoz con ropa prestada 1998

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Si bien en esta sección no nos ocupamos de lo que sucede con clubes extranjeros, el caso del Badajoz de la temporada 1998/99 es especial y merece el espacio.

El conjunto conducido por Marcelo Tinelli se argentinizó en tiempo récord y, además de formar el plantel con jugadores surgidos de nuestro país, logró que empresas como Parmalat, Dexter y Pepsi apoyaran el proyecto.

Topper, por aquel entonces la marca que vestía al elenco de Videomatch, no se quedó afuera del negocio y fue la firma escogida para la indumentaria del team español. Es más, ni bien Tinelli compró el 57% de las acciones del club, se diseñó una camiseta de apuro y un par de semanas más tarde salió a la venta la casaca definitiva que rápidamente se convirtió en la tercera más vendida de Argentina, detrás de las de Boca y River.

Con toda la parafernalia del marketing con valiosos minutos en la pantalla de TELEFÉ, el Badajoz tenía todo para hacer una gran temporada en la Segunda División A. Pero algo falló de entrada.

En su debut, los muchachos dirigidos por la dupla Toti Iglesias – Hilario Bravi, utilizaron unos pantalones blancos con vivos rojos y unas medias azules que tenían el logo de Rasan, el proovedor de su rival, el Logronés. ¿Qué fue lo que pasó?

Nunca hubo una explicación oficial, pero es probable que el Badajoz haya ido a Logroño con la indumentaria incompleta. O bien pudo haber interpretado el árbitro, Muñoz Juste, que ante la similitud de colores, alguno de los dos tenía que cambiar la pilcha. Lo curioso en ese caso sería que no fue el local el que modificó parte de su equipación.

Lo cierto es que el Badajoz jugó con la ropa prestada. Y así arrancó el proyecto de Tinelli.