Repasar mentalmente los equipos en los que jugó oficialmente Diego Armando Maradona no es una tarea muy difícil: Argentinos Juniors, Boca, Barcelona, Nápoli, Sevilla y Newell’s. Seis, ni más ni menos. Ahora bien, si a eso le agregamos la cantidad de clubes que quisieron alguna vez tener al Diegote entre sus filas, nos tendríamos que acordar básicamente de…todos.
Es que, ya en el ocaso de su carrera, varios clubes, grandes y chicos de todo el mundo fueron los que se tiraron un lance para tratar de meterse, a la fuerza, en la vida deportiva del Diez. Fue así como All Boys, el Santos de Brasil o Peñarol de Montevideo quisieron contratar a Maradona, casi para exhibirlo, como si fuera un trofeo. ¡Pero mirá que esta retirado Diego, eh! No importa, dámelo igual.
Uno de las tantas instituciones que soñaron con tener al astro mundial vistiendo su camiseta fue Las Palmas, un modesto equipo español que apareció un par de veces en la línea histórica del Diego.
La primera vez fue a comienzos de 1978, cuando Gregorio González Fulgencio, un empresario de la isla de Gran Canaria, se enteró de las condiciones del pibito de Argentinos Juniors y negoció, personalmente con el club y con Maradona, para llevárselo a Las Palmas, donde jugaban los argentinos Carnevali, Brindisi y Morete.
A pesar del interés que tenía el conjunto español por aquella promesa sudamericana, las negociaciones finalmente no llegaron a buen puerto y Maradona siguió jugando en el Bicho hasta 1981, cuando pasó a Boca Juniors.
Sin embargo, esa no sería la última vez que Las Palmas y Diegote cruzarían sus caminos. En 1996, el club de Gran Canaria se encontraba en la segunda división y buscaba reforzarse a lo grande para volver a la elite. Un dirigente viajó a la Argentina para comprar al chileno Salas, pero se terminó llevando al Turu Flores, que la estaba rompiendo en Vélez.
¿Y Diegote? Bien, gracias. Disfrutando la vida loca, yendo antrenar en camión muy de vez en cuando, de fiesta en fiesta y amagando con retirarse una y mil veces.
Enojado con el cartonero Macri porque no le había comprado al Turu Flores, Diego dijo que no quería jugar más en Boca y declaró: «Tengo sueños imposibles, como jugar en el Real Madrid, en el Valencia con Romario, en Las Palmas con el Turu Flores, en el Barcelona con Ronaldo, o en el Atlético de Madrid con Simeone y Esnaider«.
Fue entonces cuando Guillote Cóppola se fijó cuál de los planes era más factible y se reunió con el dirigente de Las Palmas que estaba en el país y entre ambos trataron de llegar a un acuerdo para que el Diez se sintiera cómodo en un equipo sin demasiadas responsabilidades.
Pese a la buena predisposición de los españoles, el pase quedó en la nada. Es que, por esos días, el Diego se encontraba en Suiza, tratando de curarse de su adicción. Nos falta chequear la información, pero aparentemente no habría terminado el tratamiento.







