Cómo olvidar aquella tarde consagratoria de Matías Ibáñez con el buzo de Olimpo, sacando absolutamente todo para salvarse del descenso y condenar al Quilmes de Ricardo Caruso Lombardi. Inmborrable.
Y fue precisamente Richard el DT que, seguramente deslumbrado por aquella actuación de 1, se lo llevó prestado a San Lorenzo un año más tarde, haciendo un enroque por Nereo Champagne, que fue cedido al aurinegro.
Más allá de algún amistoso intrascendente, Ibáñez no pudo actuar en el primer semestre, siendo relegado por Pablo Migliore. Pero distinta fue la situación promediando el Torneo Final 2013, cuando el arquero titular fue a prisión y entonces el puesto quedó en sus manos. Era la gran chance.
Su figura, sin embargo, no generaba confianza en el mundo San Lorenzo, así que los dirigentes se movieron lo más rápido posible para contratar a Sebastián Torrico, que en medio del campeonato dejó Godoy Cruz y se se adueñó del arco cuervo. Una movida poco ética para con Ibáñez, pero aún faltaba…
Despreciado en el Ciclón, el arquero se marchó a Argentinos Juniors, a préstamo por un año. Hizo la revisión médica, se puso la camiseta y encaró hacia Bahía Blanca para rescindir con Olimpo. ¿Todo a pedido de quién? De Caruso Lombardi, que por entonces ya era DT del Bicho.
El tema es que unas horas más tarde de que el ex arquero de Olimpo fuera presentado oficialmente en el club de La Paternal, Carusito lo llamó de nuevo para decirle que lo lamentaba mucho, pero que ya tenía todo arreglado con…¡Migliore!
«Le dije a Matías que no rescindiera, porque lo de Pablo estaba avanzado. No hice nada malo. Trato de darle una mano a los dos. Me tiré a Pablo porque lo conozco, no escondí nada, hice todo de buena fe. Matías no se quedaba sin trabajo porque está fichado en Olimpo. Yo lo entiendo porque es un gran pibe, un gran profesional», declaró Ricardo. Un amigazo.
Pero las malas lo terminaron ahí para Ibáñez, porque ya en Olimpo le comunicaron que estaría por detrás de…¡Nereo Champagne! Y eso no es todo, también tenía prioridad su suplente, Darío Capogrosso.
Con tantas idas y venidas de protagonistas que intercambiaban posiciones todo el tiempo, lo más justo hubiese sido que Migliore terminase en Olimpo…y Caruso en Ezeiza.









