Em Uma Lajota: Leandro Zárate


Leandro Sebastián Zárate (La Chancha)

Después de romperla en la B Nacional con la camiseta de Unión de Santa Fe, Leandro Zárate sintió que era el momento justo para pegar el salto y hacerse conocido en el exterior. El Botafogo (2008/09), uno de los equipos más grandes de Río de Janeiro, aparentaba ser la vidriera perfecta para eso.

Pero su llegada generó desconfianza entre los torcedores del Fogão, que miraban con recelo su currículum plagado de clubes del ascenso (y apenas un puñado de encuentros en Primera en bajísimo nivel con la casaca de Argentinos Juniors), bien lejos de la jerarquía e historia del conjunto carioca que alguna vez honraron figuras como Garrincha, el Pipa Estévez o Alexis Ferrero.

Para colmo, el día de su presentación muchos se sorprendieron con su contextura física. Es que apenas un semestre atrás se habían llevado el chasco del año con la contratación del ex Boca Luis Miguel Escalada, al que los medios locales apodaron rápidamente Gordinho, que estaba a años luz de su condición atlética ideal y resultó ser un fracaso.

Cuando a las sospechas de los hinchas y el exceso de peso del propio Zárate se les sumaron algunas complicaciones contractuales, el combo fue letal. El delantero tuvo que esperar casi dos meses para debutar oficialmente y las dudas se incrementaron todavía más la noche de su estreno, ante Náutico de Recife, por el Brasileirão.

La Chancha jugó solamente 20 minutos, pero tuvo una actuación olvidable y se fue silbado por su propia gente. El técnico, al mejor estilo Bambino Veira, lo marginó del plantel hasta que se pusiera en forma y recién reapareció varios encuentros más tarde.

Ni siquiera el gol en el triunfo ante el Vitória, por la fecha 29 del campeonato local, calmó un poco los ánimos. Tampoco el tanto que marcó en el empate ante Atlético Paranaense, en la penúltima jornada.

La novela siguió durante el resto del torneo y tuvo sus momentos más turbulentos en el arranque de 2009, cuando Zárate viajó a la Argentina sin avisar, alegando problemas familiares y justificándose en el atraso de los sueldos.

Las idas y venidas, los faltazos y las multas continuaron durante todo el primer semestre de 2009. Finalmente, la Chancha regresó a nuestro país, donde, fiel a su estilo, continúa deambulando por el fútbol de los sábados con suerte dispar y kilos de más.

Ganate la nueva camiseta alternativa de Argentina


Hace algunos días, te presentamos la nueva camiseta alternativa de la selección Argentina para el Mundial de Brasil 2014. Ahora, gracias a adidas, te la regalamos. Sí, sí, para todos los argentinos.

¿Cómo? Tenés que ser parte de la comunidad baldosera en Facebook y responder a la consigna #GranSuplente, contando qué te genera la nueva camiseta de la selección. El comentario que obtenga más Me gusta hasta el domingo 2 de marzo a las 21 se lleva la camiseta. Muy fácil.

BASES Y CONDICIONES

1. En Una Baldosa (en adelante, el «Organizador») es el organizador del presente concurso (en adelante, el «Concurso»), cuyas bases y condiciones (en adelante, las «Bases») se detallan a continuación:

2. El presente Concurso tendrá vigencia desde el día jueves 20/02/2014 a las 22:00 hs hasta el día domingo 02/03/2014, a las 21:00 hs.

3. Pueden participar del presente Concurso (en adelante, los «Participantes») todas aquellas personas, con domicilio en el territorio de la República Argentina, que sean seguidores (en adelante, los «Seguidores») de la página de Facebook de En Una Baldosa (en adelante, el «Sitio»).

4. Los Participantes, para concretar su participación en el Concurso, deberán ingresar a la página de En Una Baldosa en la red social Facebook y responder a la consigna #GranSuplente, contando lo que les genera la nueva camiseta alternativa de Argentina. Cada Me Gusta de la Comunidad de En Una Baldosa en Facebook equivaldrá a 1 (un) voto. El comentario con más Me Gusta hasta la finalización de la Promoción, se hará acreedor del premio.

5. El día domingo 2 de marzo, a través de la página de En Una Baldosa en Facebook, se anunciará el ganador del concurso, que accederá al premio (en adelante, «el premio») consistente en: una (1) camiseta oficial adidas de la selección argentina en talle a elección.

6. Los Premios no incluyen ninguna otra prestación, bien o servicio no enumerados en las presentes Bases. En ningún supuesto se podrán cambiar total o parcialmente los Premios por dinero en efectivo, ni otros bienes ni servicios de ningún tipo. Los Premios serán intransferibles y únicamente podrán ser entregados a los Ganadores del Concurso (en adelante, los «Ganadores»). Todos los costos que se deriven de la obtención de los Premios, así como los gastos en que incurran los Ganadores como consecuencia de la obtención y entrega de los mismos incluyendo, sin limitación, aquellos gastos de traslado y estadía para procurar la entrega de los Premios, se encontrarán a exclusivo cargo, costo y responsabilidad de cada Ganador.

7. Promoción válida sin obligación de compra. Para participar del Concurso no existe obligación directa ni indirecta de compra o contratación de servicio alguno ya que podrán participar del Concurso todas aquellas personas que sean Seguidores del Sitio.

8. El ganador del Concurso será notificado por inbox de Facebook dentro de los tres (3) dias hábiles de realizado el Sorteo. En caso de que el Organizador no pudiese contactar al Ganador del Concurso, el Premio pasará al segundo comentario con más Me Gusta al momento de la finalización del Concurso.

9. El Organizador se reserva el derecho de difundir el nombre del ganador por los medios y formas de comunicación que crea conveniente, durante todo el tiempo que considere necesario y sin obligación de realizar compensación alguna. El nombre del ganador podrá ser publicado por el Organizador en el Sitio o donde éste considere conveniente.

10. Estas Bases podrán ser consultadas en forma gratuita en el sitio de Internet http://www.enunabaldosa.com y http://www.unmundialparaenunabaldosa.com

En El Placard: la camiseta zapote de Colombia (1971-1984)

A pesar de que nos acostumbramos a ver al seleccionado colombiano vestido de amarillo, durante gran parte de su historia supo tener un uniforme anaranjado, también llamado zapote, en honor a ese fruto que en la Argentina sólo podemos ver si la mandan a Narda Lepes a cocinar a Centroamérica (?). Aquí la historia de aquella casaca que quedó en el olvido.

La revolución futbolística construida por Holanda en el Mundial de 1974 escupió varias esquirlas en todas partes del planeta. Y así como muchas revoluciones terminan convirtiéndose en moda, la de la Naranja Mecanica no fue la excepción, ya que varios equipos (incluidos Ferro y Banfield en nuestro país) adoptaron ese color para sus camisetas, al menos de manera fugaz.

Si uno repasa imágenes del seleccionado cafetero de los 70 y la primera mitad de los 80, podría pensar que su vestimenta también se vio influenciada por la tendencia de la época. Y podría tener algo de asidero esa versión, ya que daba menos trabajo copiar la camiseta que imitar el Fútbol Total de Rinus Michels.

Sin embargo, Colombia había empezado a usar el tono zapote en 1971. La casaca, que también tenía los vivos de la bandera, pasó de un día para el otro a reemplazar la casaca azul, que a su vez había reemplazado a la blanca. Así de indecisos son los colombianos.

Con o sin la banda tricolor, el anaranjado de base se mantuvo hasta 1985, cuando el amarillo tomó el protagonismo hasta el día de hoy, salvo excepciones, como la roja del Mundial 90, que ofició de camiseta titular.

El Zapote Mecánico marcó una época oscura de la Selección de Colombia y no causó una revolución ni mucho menos, pero al menos dejó el recuerdo de una linda camiseta que vale la pena homenajear.

Fuera de stock: la Copa João Havelange 2000


El Brasileirão de 1999 fue uno de los campeonatos más desprolijos de la historia reciente del fútbol brasileño (a la par de lo ocurrido en 2013) y tuvo su pico máximo de turbidez en la definición de los descensos. A diferencia del método tradicional, no bajaron los peores ubicados de la tabla, sino que se realizó por promedios, tomando en cuenta las temporadas de 1998 y 1999. En la cancha, por su paupérrimo rendimiento deportivo en ambos años, perdieron la categoría Botafogo de Riberão Preto, Juventude, Paraná Clube y el conocido Botafogo de Río de Janeiro.

Pero en los escritorios, y luego de que el Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) le diera por perdidos al São Paulo los partidos ante Internacional y Botafogo (RJ) por la mala inclusión del defensor Sandro Hiroshi, el club de Río de Janeiro salvó el pellejo y mandó al descenso al Gama de Brasilia, que venía de la B y había hecho una campaña discreta.

El equipo del Distrito Federal no aceptó la decisión del tribunal y recurrió a la justicia común con el apoyo del Sindicato de los Técnicos de Fútbol del Distrito Federal y hasta del Partido da Frente Liberal.

La situación se le fue de las manos a la Confederación Brasileña de Fútbol, que quedó inhabilitada para organizar el campeonato de 2000. Así, la responsabilidad recayó sobre el Clube dos 13, el grupo de las 13 instituciones más poderosas de Brasil, que armó el torneo más grande de todos los tiempos, bautizado en honor al histórico presidente de la FIFA, juntando ¡116 participantes! de las tres categorías principales.

Los clubes se agruparon en cuatro módulos: azul, amarillo, verde y blanco, y cada uno de ellos tenía su propio método de disputa.

• El módulo azul estuvo compuesto por 25 equipos. Los 17 de la A que habían mantenido la categoría la temporada anterior, Santa Cruz y Goiás, que habían obtenido el ascenso, Botafogo (que mantuvo la categoría por decisión judicial), Gama y Juventude (que finalmente no descendieron a la B como estaba previsto), Fluminense (que había ascendido a la B), más Bahía y América Mineiro, que habían jugado la serie B en 1999.
• El módulo amarillo estaba integrado por 15 conjuntos de la B y 21 invitados por el Club de los 13, de divisiones inferiores a la B.
• El módulo verde contaba con 28 participantes de la C de las regiones Norte, Nordeste y Centro-Oeste de Brasil.
• Mientras que el módulo blanco incluía 27 clubes de las regiones Sur y Sudeste.

A la fase final de la Copa João Havelange clasificaron 16 equipos: los 12 mejores ubicados del módulo azul, los tres primeros del módulo amarillo y el vencedor del duelo entre los primeros de los módulos verde y blanco. Desde octavos de final, se jugó con un sistema de partidos ida y vuelta, teniendo los clubes de mejor campaña la chance de definir las series de local.

La revelación de aquel campeonato fue el humilde São Caetano, un conjunto paulista que tenía poco más de 10 años desde su fundación y en la etapa final dejó en el camino a gigantes como Fluminense, Palmeiras y Gremio. En la definición, tuvo que verse las caras con el poderoso Vasco da Gama, el cuco de la época, y hasta atinó a hacerle frente.

El partido de ida, disputado el 27 de diciembre en el estadio de Palmeiras, terminó 1 a 1 con goles de César para los paulistas y el Chapulín Romário para los cariocas.

La revancha, pactada para el sábado 30 de diciembre, iba a disputarse en el Maracaná, pero finalmente se pasó al estadio São Januario, la cancha del Vasco. Poco antes de la hora marcada para el puntapié inicial, una avalancha y la posterior caída de un alambrado causó temor y dejó más de 150 heridos. Con buen tino, el encuentro fue postergado.

Finalmente, se disputó el 18 de enero de 2001, en el Maracaná. Juninho Pernambucano abrió la cuenta para Vasco da Gama, pero el veterano Adãozinho igualó pronto para el São Caetano. Jorginho Paulista puso el 2 a 1 para los cariocas sobre el final del primer tiempo y en el arranque de la segunda etapa, Romário decretó el 3 a 1 final.

Una vez finalizado el torneo, se descubrió que la documentación de Jorginho Paulista no estaba en regla. Según el diario Folha de Sao Paulo, el propio Clube dos 13 estaba al tanto de esta irregularidad, pero hizo oídos sordos. De haber actuado, Vasco hubiese perdido 20 puntos, ni siquiera hubiera clasificado a la segunda fase y le habría dejado su lugar al Guaraní de Campinas, que terminó decimotercero.


¿Hay más? Sí, hay más. En la final, Vasco da Gama, que no tenía auspiciante en su camiseta tras la finalización del contrato con una marca de jabón en polvo, salió a la cancha con el logo de SBT (Sistema Brasileño de Televisión) en su uniforme. Esta fue una jugada ciento por ciento preparada por Eurico Miranda, el polémico ex presidente del Vasco, para irritar a la Rede Globo, dueña de los derechos televisivos, que durante 90 minutos -y pese a la búsqueda de planos imposibles- debió exhibir el logotipo de uno de sus principales rivales… que no tuvo que poner ni un real para aparecer ahí.

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Mundial: la nueva camiseta alternativa de Argentina

adidas Argentina presenta la nueva camiseta alternativa oficial de la Selección Argentina de Fútbol, con un diseño que reúne varios tonos de color azul en combinación con el dorado, ubicado tanto en el escudo, como en las cintas laterales y en la espalda. En esta camiseta adidas Argentina plasma la pasión del pueblo argentino por el fútbol y el profundo respeto por sus símbolos e historia; y ratifica su apoyo incondicional ante el gran desafío de la Copa del Mundo Brasil 2014.

– Información e imágenes provistas por adidas.

Mal Pase: Adhemar a la NFL

Como futbolista, el brasileño Adhemar se destacó en el humilde São Caetano, con el que logró el subcampeonato de la Copa João Havelange en 2000, consagrándose como uno de los goleadores de aquel campeonato.

Cuando colgó los botines, en 2006, recibió una extraña propuesta de un empresario allegado a los Tampa Bay Buccaneers, aquel equipo que pocos años atrás fuera campeón de la NFL con el argentino Martín Gramática en cancha.

Aparentemente, otros conjuntos de fútbol americano ya le habían echado el ojo a Adhemar y los Buccaneers mandaron a un emisario a Brasil para convencer al ex delantero de convertirse en el pateador oficial de la temporada 2007.

Tan a fondo llegó el interés que incluso el brasileño realizó unas pruebas que lo pusieron con un pie y medio en la NFL. Y no era para menos. En las prácticas, acertó ¡nueve! de los diez remates que realizó desde 50 yardas, es decir, desde la mitad de la cancha. Una bestialidad solo comparable con las figuras de ese deporte.

Cuando parecía que estaba todo encaminado, el acuerdo se enfrió. Es que Adhemar debía pasar sí o sí tres meses en una escuela de pateadores en los Estados Unidos, alejado de su familia por no tener la visa de trabajo correspondiente. Por ese motivo, finalmente, el brasileño declinó la oferta y se quedó en su país.

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Deportivo Español con la camiseta de España (1995 a 1997)

Allá bien entrados los 90, cuando el mundo todavía era un poco serio, la selección española se caracterizaba por prometer siempre y concretar nunca, costumbre que lamentablemente perdió en el último tiempo. Los amantes argentinos del fútbol gaita, entonces, debían conformarse con ver al Deportivo Español, un equipo que tampoco cosechaba títulos, pero que al menos jugaba con la misma camiseta de La Furia. Aquí la historia.

El viejo y querido Deportivo Español, aquella institución fundada en 1956 por un grupo de inmigrantes españoles en Buenos Aires, no atravesaba un buen momento promediando la década menemista. Su Presidente, Francisco Ríos Seoane, unos años antes había llevado al club, de la nada misma, a hacer buenas campañas en Primera División. Sin embargo, el mal manejo también lo había empujado hacia el abismo económico. Había que pegar un golpe de timón.

Ni lerdo ni perezoso, Ríos Seoane fusionó al club con el Hospital Español, formando la Unión Española. ¿El motivo? Pagarle a los enfermeros como si fueran utileros (?) y así zafar de los impuestos. El cambio de nombre, también, se acompañó con un cambio de indumentaria, que a partir del Clausura ’95 pasó a ser la misma que utilizaba el seleccionado europeo. ¿La diferencia? El chivo de Medicorp.

El primer template adidas que compartieron España y la Unión Española fue el de USA ’94: camiseta roja, con los recordados rombos amarillos y azules. El cuadro del Bajo Flores también usaba los pantalones y las medias azules de la selección, pero a veces combinaba la casaca con indumentaria de otro color o con diferente diseño.

La camiseta alternativa elegida por el Gallego fue la azul, la misma que oficiaba de tercera equipación de La Furia, ya que la primera casaca suplente era la blanca que había mostrado en el Mundial.

Para 1996, con motivo de la Eurocopa de Inglaterra, La Roja se actualizó. Nueva casaca, mayor protagonismo del azul, cuello mao y botones. Una linda pilcha que su representante en Argentina estrenaría al año siguiente.

Para el conjunto alternativo, Español utilizó la misma fórmula, quedándose con la camiseta azul y descatando el modelo blanco. ¿Cábala? Por los resultados, diríamos que no, porque ese equipo terminó sentando las bases del que se iría al descenso en 1998, ya vestido por Puma.

Desde acá, hacemos fuerza para vuelvan a hacer aquel experimento. Morimos a ver a Jorge Chiquilito con la casaca de Cesc Fàbregas. O lo que es peor, a Gaby L*b*s usando la 6 de Iniesta.

La gente de Piel de Ascenso nos aporta el dato:

En 1957, con motivo de su debut en AFA, el Deportivo Español utilizó la ropa de la Madre Patria. En aquella oportunidad, la Federación Española de Fútbol envió las camisetas, a las que se les agregaron los escudos bordados por unas monjas.

Mal Pase: Renato Gaúcho y Leandro a México ’86


Apenas una derrota (en el partido más importante, ante Italia, que luego sería el campeón) había dejado a Brasil afuera de la Copa del Mundo de 1982. Cuatro años después, la verdeamarelha llegaba a México 1986 con la obligación de, una vez más, ser protagonista. Y la presencia de Careca, Zico, Sócrates, Falcão, Junior, Mauro Galvão, entre tantos otros, permitía soñar en grande.

En las vísperas del viaje a territorio azteca, un hecho curioso marcó a fuego el destino de aquel grupo. Renato Gaúcho, delantero del Grêmio de 23 años que estaba en el auge de su carrera, fue separado del plantel, aunque no por razones futbolísticas.

Aprovechando el rato libre que les había dado Telê Santana, el mítico DT de aquella selección, Renato Gaúcho y su compañero Leandro (defensor e ídolo del Flamengo) salieron a dar una vuelta por la noche de Belo Horizonte con la promesa de retornar a la concentración a las 22, horario pactado de antemano con Telê. A decir verdad, fueron muy pocos los que cumplieron. A muchos no les quedó otra opción que saltar el muro del Toca da Raposa, el predio del Cruzeiro donde Brasil se preparaba para el Mundial, y hacerse los boludos.

Pero Renato y Leandro (las malas lenguas decían que eran más que amigos) aparecieron bien entrada la madrugada, ante la atenta mirada de varios de sus compañeros, que se habían quedado despiertos esperándolos. Al día siguiente, Santana estalló y dejó a Renato Gaúcho, quien ya por aquel entonces tenía bien ganada su reputación de fiestero, afuera de la lista.

¿Qué pasó con Leandro? Siguió en el plantel, pero el día que debía viajar a México, en solidaridad con su compañero, con mucha culpa y alegando que estaba lejos de su mejor forma física, pidió que lo bajaran del avión. En su lugar entró Josimar, jugador del Botafogo, que convirtió un memorable golazo ante Irlanda y otro ante Polonia, pero no le llegaba ni a los talones al experimentado defensor. Nadie reemplazó a Renato Gaúcho. Muchos años después, el eterno doctor Sócrates, emblema de esa selección, seguía culpándose por no haberle pedido a Santana que lo excluyera a él también.

En ese Mundial, Brasil fue eliminado en cuartos de final luego de caer por penales ante Francia, tras igualar 1 a 1 en tiempo reglamentario.

Con el paso del tiempo, Renato Gaúcho, el papá de la bella Carol, que se pudo sacar la espina en Italia 1990 (aunque era suplente de Careca y Müller, jugó un rató ante Argentina por los octavos de final), se convirtió en uno de los entrenadores más polémicos de Brasil y actualmente dirige al Fluminense de Darío Conca. Leandro, por su parte, se retiró joven, en 1990, y es dueño de una posada en Cabo Frío, su tierra natal.

Publicado en simultáneo con www.unmundialparaenunabaldosa.com