Oxnard College 0 – Independiente 8 (2011)

El impulso a nivel internacional (?) que vivió Independiente post obtención de la Sudamericana 2010 incluyó una Recopa perdida, una Suruga Bank que corrió la misma suerte, una floja defensa del título sudamericano (eliminado en octavos, a los cuales clasificó automaticamente) y una misteriosa pretemporada en el invierno del 2011.

Atravesando la mitad de aquel año, Independiente pisó el norte del continente para disputar amistosos en México y Estados Unidos. Y fue a fines de julio donde los dirigidos por Antonio Mohamed enfrentaron a un combinado juvenil del Oxnard College, una facultad originaria de California presidida por el amigor Richard Duran, ubicada en la South Rouse Avenue y mayor acostumbrada al High School Musical, el béisbol y el fútbol americano.

Vayamos a lo importante. No hay ni una foto de alguna minita del Oxnard, pero si Xvideos, Redtube y PornHub las películas no nos han mentido todo este tiempo, de seguro hay buen material a lo largo de los campus de la universidad. Punto y aparte de eso, está la anécdota de que Mohamed le dijo al rector del College que tenía cara de sapo y que el Patito Rodríguez, Matías Defederico y Facundo Parra embriagaron a un cerdo mascota del Oxnard, tras rechazar la idea inicial de envolverlo en una alfombra y lanzarlo a un barranco.

Ocho fueron los goles que le encajó el Rojo a los teens del Oxny. Hernán Fredes hizo 3 (y después los yankees quieren progresar en el fútbol), Leonel Núñez aportó otro hat-trick y Parra y Osmar Ferreyra convirtieron uno cada uno. Pocos días más tarde partiría a Japón para medirse ante el Jubilo Iwata. ¿La conclusión final de este amistoso? Que el mejor capítulo de Los Simpsons es Homero va a la Universidad Que una goleada tiene valor cuando es ante un rival de calidad.

Combinado de Rosario 3 – Argentina 1 (1974)

Dice el mito que allá por los años 70’s había un jugador que la rompía con la camiseta de Central Córdoba. Que la gente iba a la cancha a verlo a él. Que, teniendo la posibilidad de pasar a equipos mucho más grandes, siempre eligió quedarse en su club, en su barrio. Que una noche, esa leyenda brilló más que cualquier otra estrella. Y que, avergonzado de semejante baile, el director técnico del equipo rival le pidió a su colega que lo remplazara.

Tomás Felipe Carlovich fue el único jugador del Charrua que disputó el amistoso entre el Combinado de Rosario y la Selección Argentina el 17 de abril de 1974, cuando faltaban dos meses para el inicio de la Copa del Mundo. El resto de sus compañeros jugaban en Newell’s y Central. Ese equipo formó con Biasutto; González (Rebbotaro), Pavoni, Capurro, Mario Killer; Aimar, Carlovich (Berta), Zanabria; Robles (Carril), Obberti (Aricó) y Kempes. Por el lado de la albiceleste, Vladislao Cap alistó a: Santoro; Wolff, Togneri, Sá , Tarantini; Brindisi (Squeo), Telch, Aldo Pedro Poy; Houseman (Cocco), Potente (Cano) y Bertoni (Chazarreta).

En un colmado Parque de la Independencia, los rosarinos festejaron los goles de González, Obberti y Kempes (en la imagen, convirtiendo de cabeza el último tanto de los locales), mientras que Poy puso el definitivo 3 a 1. Curioso caso el del Matador, que unos días después se incorporaría a la Selección, pero esa noche decidió jugar del otro lado, ya que, según sus palabras, no se sentía dentro de los 22 que iban a ir a Alemania. Finalmente, fue convocado para ese certamen y jugó dos mundiales más. Pero esa jornada, la figura llevaba el número 5. Y fue esa noche, ni antes ni después, que el mito se hizo realidad.

River 3 – Yokohama Marinos 2 (1993)

La podía clavar en un ángulo o sacarla de la cancha, el Mencho era así. Quienes vieron jugar a Ramón Ismael Medina Bello lo recuerdan, generalmente, con una sonrisa. Incluso los japoneses del Yokohama Marinos, institución donde estuvo entre 1993 y 1996, cuando decidió volver a River Plate.

El delantero de Gualeguay se había despedido del Millonario, precisamente, con un partido ante su nuevo club, allá en el verano del ’93. Aquel día Medina Bello jugó el primer tiempo para River, pero ya en la segunda parte se puso la casaca del Yokohama para empezar a tirar paredes con otro jugador de la Banda, Ramón Díaz.

Ganó River 3 a 2 y el Mencho hizo un gol para los japoneses, pero no lo gritó.

Argentina 3 – Olimpia ’73 0 (1973)

Una vez lograda la clasificación al Mundial 1974, la Selección Argentina comenzó su preparación para la máxima cita jugando un partido un tanto bizarro: el 9 de julio de 1973 enfrentó a un equipo formado por jugadores argentinos que jugaban en diferentes ligas del exterior, al que se le dio la denominación de Olimpia ’73.

 Los nuestros (?), dirigidos por Enrique Omar Sívori, salieron a la cancha con Carnevali; Wolff, Bargas, Troncoso, Pernía (Glaría); Brindisi, Telch, Alonso (Chazarreta); Houseman, Avallay y Guerini (Ponce). Los extranjeros (?) tuvieron en la dirección técnica a Carmelo Faraone, en ese momento secretario técnico del Sevilla. La formación fue la siguiente: José Marín; Zywica, Nicolau (Savoy), Aguirre Suárez (Ángel Marcos), Emilio Pazos; Rodolfo Vilanova, Sebastián Viberti, Héctor Yazalde (Madurga); Bernao, Artime (Ángel Rojas) y Rubén Valdez.

El encuentro se llevó a cabo en el estadio de Vélez y fue arbitrado por Ángel Coerezza, asistido por Ithurralde y Barreiro como jueces de línea. Luego de una primera mitad sin goles, durante el entretiempo se produjo la despedida de Carlos Bianchi (vendido al Stade Reims) y de Oscar Mas (se iba al Real Madrid). En el complemento llegaron los goles de Brindisi, Alonso y Houseman, que le dieron a la Selección el trofeo «Argentinos con Argentina». Los de Olimpia ’73 no se fueron con las manos vacías: aunque ningún jugador cobró por su presencia, se llevaron las camisetas que usaron en el partido como recuerdo.

River 3 – Torino Simbolo 1 (1951)

Un par de años después del famoso amistoso que River disputó en Turin a beneficio de las víctimas de la Tragedia de Superga, los italianos devolvieron la gentileza y viajaron a Buenos Aires, con motivo del 50º aniversario del Millonario. Previo al partido jugado el 29 de junio de 1951, la reserva de River le ganó a un combinado de inmigrantes italianos por 8-2 y los jugadores europeos recibieron medallas de oro conmemorativas por parte del presidente Perón.

River formó con Carrizo; Pérez, Soria, (Gustavino), Yácono, Venini, Ferrari (Sola), Vernazza, Pizzutti, Walter Gómez, Labruna (De Zorzi) y Loustau (Zárate). El Torino Simbolo (un combinado de jugadores del Torino y otros clubes del Calcio) lo hizo con Bottarelli, Grava, Cuscela, Colpo, Nay, Gremese, Lusentini, Basseto, Piola, Barsanti (Picci) y Renosto.

Los goles del encuentro fueron marcados por Pizzutti, Labruna y Loustau para los argentinos, mientras que Silvio Piola (en la imagen, posando junto a algunos jugadores rivales) descontó para los visitantes.

Argentina 4 – Lanús 2 (1974)

La Prioridad Número Uno. Con mayúsculas y todo, ese fue el lugar que ocupó la Selección argentina mientras Cesar Luis Menotti estuvo al mando del equipo, con los resultados por todos conocidos. Aunque los comienzos no fueron fáciles: el equipo de todos era el equipo de nadie, y hasta los propios jugadores ninguneaban a la celeste y blanca, algo que por suerte no pasa en estos tiempos.

Así las cosas, el 16 de noviembre de 1974, cuando recién arrancaba el ciclo del Flaco, el renovado conjunto nacional enfrentó a Lanús, que por entonces militaba en la Primera B. Esa noche, Argentina formó con Sánchez; Pernía, Paolino, Russo, Carrascosa; Trobbiani (Juan José López), Saccardi (Galván), Bochini; Bertoni (Di Meola), Potente y Ferrero. El Granate alineó a Santos; Castillo, Calics, González, Ojeda (Peralta); Dos Santos (Rímolo), Lodico, Díaz (Vicó); Ferreyra, Rojas y Clausi (Gutiérrez).

El estadio José Amalfitani fue testigo de como el equipo del ascenso conmovía al mundo (?) al ponerse en ventaja con los tantos de Ferreyra y Rojas. Sin embargo, no hubo sorpresa: Saccardi, Bochini, el Negro López y Ferrero lo dieron vuelta.

Cipolletti 1 – Combinado de Irlanda 0 (1980)

Comenzaba la década de los 80. La dictadura militar gobernaba el país con mano de hierro, el Comité Olímpico Argentino decidía boicotear los JJ.OO. de Moscú y la aparición de la TV a color era el tema del momento. Estos últimos acontecimientos se daban en el mágico (?) mes de mayo, el mismo que eligió este combinado de la liga de Irlanda para darse una vuelta por la Patagonia y jugar un par de partidos contra Cipolletti.

¿En que andaban ambos conjuntos por aquellos años? Los de Río Negro eran animadores de los viejos torneos regionales, de hecho venían de jugar el Nacional 1979 y jugarían también el de 1980. Mientras tanto, el equipo europeo estaba conformado por mayoría de futbolistas que venían de terminar terceros en su grupo en las eliminatorias para la Eurocopa, muy lejos de Inglaterra, el único clasificado de la zona.

El domingo 4 de mayo se vieron por primera vez las caras, con victoria de los locales por 1 a 0. El martes 6 hubo revancha: los irlandeses se impusieron por 2 a 1. De todas maneras, el partido más importante para los de verde había sido en abril, cuando cayeron derrotados frente a la selección argentina.

(Gracias al blog Cipo Pasión)

Unión San Vicente 1 – Ecuador 1 (1981)

Antes de visitar a Chile por las eliminatorias para España ’82, la selección de Ecuador hizo una escala en Argentina, con vistas al trascendental choque. Para preparase de la mejor forma, no tuvieron otra idea que ir a Córdoba y de paso jugar un amistoso frente a un rival de fuste: Talleres Belgrano Instituto Racing General Paz Juniors (?) Unión San Vicente, por aquel tiempo uno de los conjuntos más poderosos de la Docta. Aunque no muy popular.

Por eso, no extrañó el resultado, aunque tampoco fue raro ver las tribunas de la cancha de Instituto despobladas. Bajo un intenso frío, el 10 de junio de 1981 terminaron igualando en un gol, con tantos de Romero para los locales y de Figueroa para los ecuatorianos (en la foto, batiendo al arquero Stobbia)