Es bastante común, especialmente en nuestro querido fútbol argentino, que los clubes se queden sin auspiciante en medio del campeonato y entonces tengan que recurrir a parche en la camiseta hasta la aparición de un nuevo patrocinador. Muchas veces, ese chivo es el mismo sponsor técnico, que además de confeccionar la indumentaria, termina promocionando su propia marca. Recordemos algunos casos.
En 1996, Topper puso su nombre en el pecho de Lanús, que había terminado su contrato con Medicorp. La movida duró bastante más de lo imaginado, prolongándose hasta 1998 e incluso consiguiendo la Copa Conmebol con una casaca blanca que tenía la marca por todos lados.
En 1984, Lanús ya había tenido una casaca con el viejo logo de Topper en el frente, aunque se trató de una remera de entrenamiento, algo que también sucedió con Talleres de Córdoba dos años más tarde.
Un Banfield con el descenso asegurado jugó en Primera División con el auspicio de Lotto. Eso ocurrió en 1997, cuando América TV levantó campamento y entonces hubo que tapar el logo con algo.
El Taladro volvió a repetir la fórmula, aunque con otros protagonistas. En 2000, estrenó una camiseta Diadora, empresa que también ocupaba el pecho. El ascenso, de todos modos, lo conseguiría al año siguiente con el anuncio de AyudaExpre$$.com.
Diadora no auspició a un solo equipo argentino. Allá por 1998, su marca apareció en la camiseta de Instituto de Córdoba, reemplazando el inconfundible logo de Esco. Un año más tarde, La Gloria ascendería con ese mismo modelo de casaca, aunque con el chivo de Lotería de Córdoba.
En la última fecha del Apertura 1998, Independiente duplicó el logo de Topper en su indumentaria, en ocasión del clásico ante Boca Juniors que definía el título. Con la consagración del equipo de Bianchi, la marca que vestía al Rojo cumplió el objetivo de aparecer en todas las publicaciones al día siguiente.
En 2000, Topper volvió a figurar fugazmente como auspiciante de Independiente, entre la salida de Termidor y el regreso de Ades.
Después de haberse quedado sin los billetes de la empresa láctea Milkaut, la camiseta de Unión de Santa Fe estuvo varios meses limpia durante el 2000. Ese mismo año, la dirigencia llegó a un arreglo con la marca Mitre, que además de proveedor, pasó a ser sponsor. Esa casaca duró hasta los últimos meses de 2001, cuando hubo un cambio de diseño y el isotipo de la firma inglesa dejó lugar a Flecha Bus.
Momento confuso vivió San Lorenzo en 2005, cuando tuvo que reemplazar el chivo de Cablevisión. Lo más lógico hubiese sido contar con una camiseta nueva. Pero Lotto es Lotto, así que cualquier cosa podía ocurrir. Lo más rápido, en el torneo de verano de 2005, fue ocupar ese espacio vacante con la misma marca de la casaca: Lotto. Después se les ocurrió poner parches alusivos al club.
Caso curioso el de Almagro, que en 1995 usó una camiseta de Gremio de Porto Alegre, con un recuadro blanco a la altura del escudo y Penalty como anunciante. Eso sí, las medias y los pantalones eran Puma. Ascenso 100%.
No nos creamos que utilizar la misma marca de camiseta como sponsor es patrimonio argentino. En el resto del mundo también sucede, con mayor o menor frecuencia, dependiendo la liga. Recordado es el caso del Celtic de Escocia, que tuvo el chivo de Umbro entre 1997 y 1999.
Y sí, en Europa también pasa.

























