Augusto Mainguyague (El Colorado)
“¿El Coloradito alcazapelotas de San Lorenzo, mufa? Esas son pavadas… Nada que ver, ¡Nada que ver! Yo no creo en eso… Acá hubo mucho laburo… ¡La-bu-ro! Además, cuando llegué a Newell´s tuve que armar una defensa entera… ¿Y cómo hice? ¿Y cómo hice? Puse al Colorado Ansaldi, que no jugaba, de 3… Al Colorado Re de 6 y a Schiavi, que se había dado una viaba terrible en el pelo y estaba colorado, de 2… ¿Y qué más hice? ¿Y qué más hice? En la práctica vi a un pobre pibe colorado sentado afuera de la cancha, todo pachucho, que me dice: ‘nooooo, yo estoy acá afuera por que mis compañeros no me dejan jugar por que dicen que soy mufa’ y entonces lo puse de 4… de 4… ¿Y quién era? ¿Y quién era? El Colorado Mainguyague… Y así, con cuatro colorados, debuté contra Boca, les ganamos y después nos salvamos del descenso… ¡Nos salvamos del descenso…!”
Aquel monólogo inmortal de Caruso Lombardi se instaló como otro de los grandes hitos en la carrera del entrenador, capaz, en la teoría, de salvar a La Lepra del Nacional B con una defensa formada por cuatro seres humanos pelirrojos por naturaleza, elección o proximidad y con Augusto Mainguyague (10/09/1985) como el necesario gran descubrimiento de Ricardo. Sin embargo, si vamos a los números concretos, vemos que esto no es sino otra leyenda urbana u otra exageración lombardiana, por así llamarlo.
Cordobés de Laboulaye y zaguero central o improvisado lateral derecho, El Colo Mainguyague debutó durante el interinato de José Machetti en una derrota por 3 a 2 ante Lanús en el Clausura 2007. Durante ese torneo, y ya con Pomelo Marini, metió otros tres partidos como titular mostrando dudas, timidez, nerviosismo y hasta sumisión. Cualidades negativas que quedaron en evidencia en la última jornada, cuando cayeron 2 a 0 como locales ante Nueva Chicago, que de esta manera zafó del descenso directo y se metió en Promoción. “Chicago es de Primera y de Primera no se va…”, cantó durante toda la tarde la hinchada leprosa, dando las claras del porque de la horrenda tarde de nuestro homenajeado.
Después de eso, claro está, llegó el tan mentado freezer hasta que asumió la deidad de barba candado. Además del mencionado partido contra Boca, el defensor metió otros cinco encuentros como titular. Aunque, por supuesto, después de tres derrotas y un empate, Caruso lo devolvió a un lugar mucho más acorde a su talento: el banco de suplentes. ¿Y qué pasó? Newell´s ganó los últimos tres encuentros de ese Apertura por 1 a 0. Mainguyague, es sí, entró en todos los partidos (minutos 90, 82 y 88 respectivamente).
Al siguiente torneo y con los del Parque con la soga al cuello, Mainguyague solo vio acción en dos partidos que forman parte indispensable en la mitología del Gran Ricardo: el primero fue en la derrota 1 a 0 contra Huracán, cuando entró a los 16 minutos del primer tiempo por un desgarrado Schiavi; lesión que hasta el día de hoy el entrenador menciona como la frutilla del postre de la cama que le habría armado parte de aquel plantel.
El otro encuentro fue el empate 1 a 1 con Colón como visitantes que prácticamente salvó a los rosarinos de la Promoción y donde Mainguyague ingresó a los 88 minutos por Vangioni. Determinante (?). Aquel partido, claro, siempre es recordado por El Tano como: “la vez que cinco jugadores que me estaban haciendo la cama se fueron en camioneta hasta Santa Fe para ver a Caruso Lombardi derrotado y los paraguayos y los pibes que me bancaban no les dieron el gusto”. LTA (?).
Caruso se fue habiendo utilizado a su famosa “defensa de colorados” en solo cuatro ocasiones y con ello se terminó la primera etapa en el club de Mainguyague, quien se exilió en el Bolívar de Bolivia (2008/09), donde ganó el Apertura 09, jugó la Copa Libertadores y fue despedido para que los paceños pudiesen sumar a un avejentado Panchito Maciel. Tras seis meses colgado en Newell´s, El Colo se sumó un semestre a Instituto (2010), donde fue héroe al marcarle un golazo a Deportivo Merlo que puso a La Gloria en la punta a falta de 12 jornadas. Sin embargo, su equipo terminó quinto y no llegó ni a la Promoción.
Tras eso, el defensor pasó por el lamentable Independiente Rivadavia de Mendoza (2010/11) que formó Roberto Trotta, donde se salvó de descender al Argentino A al superar a Defensores de Belgrano en la Promoción. Después, el defensor volvió a Newell´s (2011/2012) para pastorear y recibir la libertad de acción y ahí ocurrió lo impensado.
El 26 de noviembre de 2011, a casi tres años y medio de su último partido en la elite, Mainguyague metió 10 minutos más en Primera División al ingresar en un empate ante San Lorenzo por 0 a 0. Eso no es todo, tres días después jugó contra Patronato por Copa Argentina, donde los rosarinos quedaron eliminados por penales tras igualar sin tantos. Mainguyague se despidió para siempre de La Lepra al marcar su ejecución desde los doce pasos. ¿Y cómo se explica esta extraña vuelta al primer equipo? Fácil, El Newell´s de Diego Cagna… Todo dicho…
Tras dos años jugando el Torneo Argentino para Central Córdoba de Santiago del Estero (2012 a 2014), El Colo Mainguyague se retiró del fútbol con tan solo 28 años y 17 partidos en Primera División, y así perdimos temprano a un tipo con uno de los mejores apellidos del mundo. Una verdadera lástima. No todo lo que toca Caruso Lombardi se convierte en oro…













