«Quiero jugar para Arsenal», decía supuestamente Diego Maradona, en 1982. Al menos así titulaba un diario inglés, que a simple vista no aclaraba si se trataba de los Gunners o de su versión made in Sarandí (?).
Un poco más abajo, la confirmación de que se trataba del equipo londinense quedaba demostrada en cifras: una oferta de 4 millones de libras para el jugador argentino, que por aquel entonces estaba en Boca Juniors. ¿Pero cuánto de verdadero tuvo ese interés?
En aquellos tiempos, el Arsenal buscaba insistentemente sacudir el mercado con una figura importante, aunque nunca llegaba a un acuerdo económico. Había intentado, sin suerte, incorporar al holandés Johan Cruyff en los 70. Unos años después, quiso comprar a Michel Platini, pero le ganó de mano la Juventus.
Las ganas de tener a Maradona fueron concretas, pero el Barcelona puso la plata que había que poner y se llevó al Pibe de Oro.
Años más tarde, otros argentinos como Fabián Caballero, Nelson Vivas y el arquero Damián Martínez pudieron cumplir el sueño de jugar en el Arsenal.









