¡Llegaron!

Nuestro querido fútbol argentino, eterno generador de momentos de gloria, también esconde un lado B, más precario y sin tanto éxito, pero no menos interesante. Durante diez años, en este sitio nos encargamos de desenterrar todas esas historias que conmueven a los futboleros de verdad, para finalmente resumirlas en este libro, un ejemplar imprescindible para aquellos que se viven preguntando: ¿Qué habrá sido de la vida de…?

En esta lista negra con formato de diccionario, ustedes van a encontrar nombres como el Doctor Khumalo, Naohiro Takahara, Abelardo Vallejos, y cientos de jugadores más que pasaron por Primera División en las últimas tres décadas, arrancando insultos y carcajadas entre los hinchas. Todo eso desde una óptica distinta, contado de una manera diferente, actualizada y con datos inéditos.

Además, El Veraz del Fútbol contiene varias secciones dedicadas al universo baldosero, que incluyen partidos insólitos, camisetas raras, transferencias truncas, la historia del sitio, los encuentros, sus referentes, sus comentaristas y una selección de los mejores tuits.

La presentación será el viernes 21 de marzo en el barrio de Floresta (Buenos Aires) por la tardenoche. Para aquellos que quieran reservar sus lugares, obtener más información sobre el evento o comprar ejemplares, escribir a enunabaldosa@digitoa.com.ar. ¡Nos vemos ahí!

Traverso con buzo de Argentina (1985)

Cada comienzo de año trae una nueva ilusión para la gente de Racing. A principios de 1985, ese objetivo era el ascenso a Primera División. Aunque Jorge Traverso parecía soñar más alto. Por eso, salía a la cancha con el atuendo de la Selección Argentina. O, mejor dicho, con un buzo Adidas que llevaba adherido el escudo de la AFA. Es que el equipo nacional era vestido por Le Coq Sportif desde 1980.

Si el arquero quería ilusionarse con quedarse con el lugar de Pumpido, llegó varios años tarde.

Pavoni (1971)

Fines de los 60, principios de los 70. El rival era Estudiantes de La Plata. Inevitablemente, solían ser jornadas de mucho trabajo: para el entrenador, para los jugadores y, sobre todo, para el médico. Es que los de Zubeldía iban a cada pelota como si fuera la última, y las consecuencias de ese juego al filo del reglamento las sufrió, por ejemplo, Miguel Ángel Santoro.

El 26 de junio de 1971 Independiente visitaba al Pincha y, para Pepé, la victoria por 1 a 0 quedó opacada por un golpe de Juanchi Taverna que lo dejó inmóvil en el piso. El arquero fue retirado de la cancha con una lesión que lo dejaría más de un mes inactivo. Su lugar fue ocupado por Ricardo Elbio Pavoni, que aguantó el cero en su arco en los 4 minutos que le toco ocupar el puesto más ingrato de todos.

Piazza a River (1977)

Faltando un año para el Mundial ’78, no se hacía otra cosa que no fuera hablar de semejante acontecimiento. No, el tema no era como se había incrementado el presupuesto original ni como el torneo iba a ser utilizado por el gobierno de turno para intentar lavar su imagen. La cuestión en ese momento pasaba fundamentalmente por la conformación del plantel de Menotti, quiénes tenían que estar y quiénes iban a quedar afuera.

El periodismo que no mienta más, mirá como alienta La Guardia Imperial no se quedaba afuera a la hora armar el supuesto plantel que iría por el primer título de Campeón del Mundo. Por ejemplo, la revista Goles se la jugaba a mediados de 1977 y daba una lista preliminar de 24 futbolistas, con Osvaldo Piazza en tapa junto al Matador Kempes.

¿Y qué tenía que ver River en todo esto? El club comandado por Carlos Alberto Lacoste Rafael Aragón Cabrera estaba dispuesto a traer el defensor, que de esa manera iba a estar mucho más cerca de la Selección Argentina: por aquellos años la prioridad la tenían los jugadores que participaban en el medio local (solamente Kempes jugaría el Mundial mientras actuaba en el exterior). El pase era un hecho, incluso El Gráfico también daba como segura la cesión del jugador del Saint-Étienne.

Pero la transferencia nunca se realizó. Y las razones no pasaron por lo monetario ni por lo futbolístico: producto de un accidente automovilístico sufrido por su esposa en tierras francesas, Piazza debió volver a Europa, para asistirla y, debido al tiempo que esto le demandaría, debió dar un paso al costado, renunciar al seleccionado y por ende perderse la oportunidad de ser campeón del mundo. Por lo menos, todavía no se le había caído el pelo.

Gracias a Ale Carro

DT Error: Gustavo Alfaro en el Al-Alhi de Arabia Saudita (2009)

Miren si habrá sido ladri el andar de Gustavo Alfaro por Arabia Saudita, que ni siquiera es mencionado en su elogiosa ficha en Wikipedia. Acá un breve repaso de uno de los tantos casos de técnicos argentinos que se pusieron el turbante a cambio de un buen fajo de petrodólares.

Con 46 años y casi dos décadas sobre el lomo dirigiendo equipos modestos y molestos, allá por el 2009 Gustavo Alfaro decidió que era momento de pegar el salto de calidad. Le había ido bien en equipos chicos como Olimpo, Quilmes y Arsenal, consiguiendo con este último la Copa Sudamericana. En cambio, había decepcionado en San Lorenzo y Rosario Central, dos equipos más populares. La prueba de fuego, entonces, debía ser en uno de los más poderosos.

Tras varios días en los que se lo mencionó como firme reemplazante de Carlos Ischia en el banco de Boca Juniors, en julio de 2009 se supo la noticia: Alfaro iba a dirigir un grande…pero de Arabia Saudita.

El Al-Ahli Saudí Football Club, mejor conocido como el الأهلي السعودي (?) puso un jugoso contrato sobre la mesa y se llevó los sueños de gloria del entrenador rafaelino, que ni lento ni perezoso llamó a sus colaboradores y los mandó para la ciudad de Jeddah, mientras él se quedaba en el país para terminar de arreglar uno papeles.

Fue así como unos días más tarde Alfaro llegó a Arabia y se encontró, además de una cultura totalmente diferente, un plantel lleno de tipos con barba que se llamaban Mohammed (?). ¿Solución? Mandar a contratar a un par de viejos conocidos del ámbito argentino. Uno de los principales refuerzos fue el colombiano Jossimar Mosquera, uno de sus dirigidos en el Arse.

Otro en caer fue el delantero Javier Toledo, goleador con Chacarita en la B Nacional.

Además, se incorporaron Sebastián Rusculleda y el paraguayo Jorge Torales, ex Chaca. Todo mediopelo para la Primera División de nuestro país, pero suficiente para tratar de ser protagonista en el torneo árabe o jugar de titular en Arsenal.

Tras una pretemporada en Alemania, el Al-Alhi del Lechuga debutó en la liga con una victoria 1 a 0 ante el Al-Raed. Parecía que todo iba a ir muy bien en la temporada, pero el experimento no tardaría en dar error. Ya para noviembre de 2009, Alfaro se dio cuenta de que había recaudado lo suficiente y llegó a un acuerdo con la dirigencia para dejar de ser el DT. En su lugar, paradójicamente se lo nombró a Carlos Ischia, pero finalmente llegó el brasileño Sergio Farias.

Pese a que los datos sobre la campaña son escasos y que no existe mucho material sobre este hecho delictivo, acá estamos para recordar eso que el mismo Alfaro prefiere olvidar: aquel tiempo en el que no paró de mirar la hora en Arabia Saudita.

Bochini con escudo y logo invertidos (1981)

Que el Bocha fue un distinto no es ninguna novedad. Adentro de la cancha siempre se distinguía: por sus movimientos, por sus toques, por sus lujos. Y también por su vestimenta. Posan para los fotógrafos: Fossati, Kiese, Olguín, Villaverde, Zimmermann y Killer; Alzamendi, Fren, Albisbeascoechea, Bochini y Barberón. Todos con el escudo de Independiente a la derecha y el logo de Adidas a la derecha. Salvo uno, el diferente. No podía ser otro.