Carreño a River (1984)

No, no, para nada. Quédense tranquilos. No se trata del ex delantero de Boca. Solo comparten el apellido. Y que ninguno de los dos jugó en River, aunque este estuvo más cerca. Se trata de un delantero uruguayo que estuvo a prueba en el Millonario a fines de 1984, cuando se empezaba a gestar el gran equipo de Héctor Veira

Aunque la imagen sea borrosa, se pueden sacar algunas conclusiones: el túnel es el del Monumental, el pantalón deja asomar el número 7 y posiblemente el 7 ya se lo había entregado al Bambino en el vestuario se lo ve algo preocupado (?). Es que los U$S 50.000 de su pase eran inalcanzables para la tesorería del club, o por lo menos eso fue lo que le dijeron antes de que Daniel Carreño regresara a Montevideo Wanderers.

Cipolletti 1 – Argentina (Sub-20) 2 (1977)

La imagen da cuenta de la formación de la Selección Argentina Sub-20 en su visita a Cipolletti, donde enfrentó al equipo local. Esa tarde del 8 de abril de 1977, no sería una más para Diego Armando Maradona. Pelusa había debutado en el equipo juvenil de Cesar Luis Menotti esa misma semana, en un amistoso frente a un combinado de Chascomús. Pero contra El Capataz de la Patagonia convertiría su primer gol con la camiseta que lleva el escudo de AFA, obviamente de manera extraoficial.

«Maradona, con un desconcertante cambio de piernas dentro del área, desequilibró a sus marcadores y entrando raudamente con un disparo a ras del suelo decretó el dos a uno” fue el tibio análisis del diario Río Negro, ignorando que en aquellos días comenzaba a hacer historia una resonante estrella del fútbol mundial.

(Gracias al blog «Cipo Pasión»)

Chivo Peinado: el Diego del Seibu

Pocos videojuegos arrancan tanta nostalgia como el Seibu Cup Soccer, aquel que en 1992 irrumpió en los locales de fichines, destacándose por un aspecto que hasta ese momento no había sido contemplado por sus competidores: la aparición de jugadores de la vida real. Fue así como, gracias a la empresa japonesa Seibu Kaihatsu, pudimos ver al Diego más melenudo de la historia. Y todo por el precio de una ficha.

El Seibu Cup Soccer había sido lanzado en 1991 y muchos creyeron que se trataba del juego del Mundial ’90. Sin embargo, la realidad indicaba otra cosa, ya que tenía muchos guiños a México ’86. Por ejemplo, participaba Francia y su capitán era Michel Platini (retirado en 1987). También figuraba el brasileño Zico, cuyo último partido con su seleccionado había sido en 1986. Y como si fuera poco, estaba el alemán Karl-Heinz Rummenigge, que había colgado los botines en 1989. Evidentemente, el juego atrasaba bastante.

El resto de los capitanes (o referentes) sí se adaptaba a la actualidad: Emilio Butragueño (España), Paul Gascoigne (Inglaterra), Frank Rijkaard (Holanda), Salvatore Schillaci (Italia) y Diego Maradona, figura de «Algentina», tal como aparecía en el juego.

En su versión asiática, además, aparecian las selecciones de Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.

Otra cosa que llamaba la atención era el peinado del Dié, exageradamente afro. Por aquel entonces Maradona había dejado el pelo corto de Italia ’90 y estaba dejando crecer la melenita rutera que mostraría luego en el Sevilla. ¿Por qué entonces los japoneses lo habían dibujado con semejante porra? A lo mejor habían visto una foto de sus comienzos en Argentinos Juniors, aunque pensándolo bien quizás haya sido un tema de derechos de imagen, ya que tanto a Platini como a Schillaci los habían hecho rubios. Querían que fueran parecidos, pero no tanto (?).

El Seibu Cup Soccer, no obstante, fue un éxito en nuestro país y aquellos nenes, hoy barbudos y con hijos, siguen jugándolo incluso hoy, en alguna que otra máquina perdida de los ciudades balnearias o directamente en el MAME.

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¿Te agarraron ganas de jugarle una ficha? Te entendemos, a nosotros también nos pasa (?).

González Raúl

Raúl Alberto González (Speedy)

Recuerden, chicos (?). Todos nos convertimos en sus tifosis cuando nos desayunamos con la hollywoodense historia de ese simpático chacarero campechano que, desde la góndola de segunda selección, llegaba al ultra competitivo Calcio de la noche a la mañana.

Segunda punta o wing por ambas bandas, la carrera de Raúl González comenzó, promediando los noventa, en Central Córdoba y allí su rapidez encandiló al relegado Víctor Bottaniz, quien convenció a Gustavo Alfaro para sumarlo a Atlético de Rafaela (1997/2000).

En poco tiempo Speedy se convirtió en la revelación de aquel conjunto al que nunca le alcanzó la nafta para llegar a la final del reducido. Sin embargo, esto no impidió que un grupo de empresarios italianos se enamoren de él y adquieran su ficha en un millón y medio de dólares.

Claro que siendo una cifra menor por tratarse de una jóven promesa de la Argentina del 1 a 1, los tanos le ofrecieron a La Crema costearle una pretemporada en la península, con la intención de que nadie los acuse de estar cometiendo un timo. Allá ellos (?)…


La Crema en Italia. El que encuentra a Pan Triste gana (?)

Y de esta manera fue como llegaron Huguito Barrientos, Iván Juárez y Marcelo Barovero a tirar facha por la Vía Veneto y a sacarse fotos con el Coliseo de fondo. Entre tanto glamour, los rafaelinos también dejaron lugar para el fútbol, con una victoria sobre la Reggina (1-0), una derrota ante el Avelino (1-2) y empates con el Skoda de Grecia (1-1) y con el flamante equipo del protagonista de este post.

Cuando llegó al Brescia, lo primero que hizo Speedy fue ir a rendirle respeto al capo de la comarca. O sea, a Roberto Baggio. Cuando Il Codino escuchó su acento pensó que se trataba del gaucho que cuidaba sus campos en Rivera, entonces no extrañó que se le escaparan unas cuantas carcajadas cuando Speedy le dijo que era su nuevo socio en el ataque.

En el momento en que el astro italiano escuchó que era este el Raúl González que le habían prometido y no el crack español del Real Madrid, emprendió tal ataque de risa que se desgarró los maxilares, el estómago y hasta las dos gambas y por eso se perdió de ir al Mundial de Corea y Japón. Pero esa es otra historia.

En principio, González deslumbró a sus nuevos compañeros marcando 11 segundos en los 100 metros llanos, aunque eso no bastó para engañar a Carlo Mazzone con quien, en el término de un año y medio, apenas jugó en 7 encuentros, casi todos como suplente y por las primeras fases de la Copa Italia. En enero de 2002 y ante la falta de oportunidades, tanto él como Andrés Yllana debieron buscarse un nuevo destino.

Tras préstamos semestrales en continuado por Crotone, Salernitana y Cosenza de la Serie B, Speedy regresó al Brescia, para meter otros 2 partidos a su currículum y convivir con El Chino Saja y Matías Almeyda. Luego el delantero recaló en el Martina de la Serie C1 durante seis meses más y entre medio la termeó cuando se boxeó con dos carabinieri que intentaron retenerle el (o la) Mercedes Benz por exceso de velocidad. Se ve que la rapidez la tenía en el instinto (?).

Gustavo Alfaro, haciendo uso de la impunidad que le dio acabar con la maldición de Quilmes, dispuso la llegada del delantero al Cervecero para la temporada 2004/2005. Bastaron apenas 8 partidos por campeonato y otros 3 por la Copa Libertadores para darse cuenta que Speedy no tenia la banda ancha prometida y el servicio era desastroso y limitado, además de caro. Una verdadera cagada

Claro, había una opinión de peso que le impidió rendir en su paso por el sur. Pero esta no era la de Aníbal Fernández, José Luis Meiszner ni la del Mono de Kapanga, sino la de Milena, su embarazada novia italiana, quien no estaba para nada contenta con la idea de traer cachorros al tercer mundo. De tan breve y fugaz, su paso por la elite de nuestro fútbol hizo honor a las condiciones que hicieron famoso a este jugador. Esperábamos algo rápido, pero tampoco tanto.

El peregrinaje del Raúl González del subdesarrollo continúo por el Cagriese (2005-2007) y el Darfo Boario (2007-2008), ambos del under peninsular. Luego regresó al país para radicarse en la embolante apacible localidad santafesina de Alvear y jugó seis meses en su primer amor, Central Córdoba, donde pareció colgar los botines.

Algún tiempo después y a pedido del público, González  se unió al  Club Arteaga Mutual Social y Biblioteca Popular Sarmiento (2009) y luego al Club Atlético Alcorta Blanco y Negro (2011) de la Liga Interprovincial de Fútbol Dr. Ramón F. Pereyra, donde jugó «cuando tenía ganas» y de esa manera terminaron sus días como futbolista.

Punto final para la historia de un personaje con marcados estereotipos étnicos, que apareció con poco cartel, vio las luces del mundo y quedó olvidado y anticuado para las nuevas generaciones. Uno de los guiones más tristes y decepcionantes de la Warner Brothers (?).

Chau, 2013

Aprovechamos estos quince minutos de luz que nos da Edesur (?) para despedir como se debe el 2013, un año que nos ha dejado grandes satisfacciones, no solamente a través del blog, sino también con todos los satélites que conforman el universo baldosero. He aquí un repaso, mes a mes.

Enero

– A propósito del cuarto Balón de Oro de Lionel Messi, el periodista Ezequiel Fernández Moores publicó una nota de opinión en el diario El País de España y citó un tuit nuestro. Un orgullo, viejo.

Febrero

Arrancamos la segunda temporada de En Una Baldosa por Rock & Pop (FM 95.9). A diferencia del año anterior, el programa empezaba a salir en vivo, de lunes a jueves, de 21 a 22 h. Además, se sumarían los especiales grabados de los viernes, con los clásicos del fútbol y del rock. Un laburo tremendo, pero gratificante al mismo tiempo.

– Ronaldinho estuvo en Sarandí y lo fuimos a ver. No sólo presenciamos un partidazo, sino que además fuimos testigos de la épica plancha de Braghieri a Dinho.

Marzo

– Estrenamos un par de secciones. Bottinelli, dedicada a los botines que marcaron una época; y Segurola y Habana, espacio para los enfrentamientos históricos.

Abril

– Peleó Maravilla Martínez y nosotros descubrimos de qué cuadro es. De River todos.

– Encontramos en Twitter al Uniceja, un hincha de Banfield insoportable que se metía en las transmisiones de FPT para recordarnos que podíamos votar.

– Lanata nos hizo una cámara oculta de la que habló el país (?). Al final todo quedó en la nada, como era de esperar.

Mayo

– Cumplimos 9 años y lo resumimos en un post muy emotivo (?).

– La remera baldosera siguió girando por el mundo y nos llegaron fotos de todos lados.

– Nos invitaron a la presentación de la Copa del Mundo en Argentina y tuvimos los huevos de recordarle a Ruggeri cuál fue su mejor Mundial.

Junio

– Por tercer año consecutivo festejamos el Día del Baldosero.

– Nos dimos el gusto de publicar una nota que veníamos planeado hace mucho tiempo. Fuimos hasta Uruguay y encontramos el lugar preciso donde se hizo el primer gol de la historia de los mundiales. Y ahí mismo entrevistamos al arquitecto y escultor Eduardo “El Tano” Di Mauro, autor de un par de obras que homenajean aquel partido.

– Estrenamos Ring Ring Balvorín, una sección que combina fútbol y boxeo. Era toda una apuesta la de su autor, Calala, pero terminó siendo un éxito.

– Un oyente de En Una Baldosa participó por un viaje a Londres para ver a los Rolling Stores en Hyde Park. Llegó a la final y perdió, obvio (?). Mísssssstica.

– No sabemos cómo, pero un día caímos a la casa de Bracamonte y nos hizo un asado. Bah, él no hizo nada porque no podía ni caminar (?). Un grande.

– Un día nos avisaron que en el programa de Guido Kaczka estaba participando un flaco con la remera de #AmorBaldosero. Luego supimos que era #ElPollerudoDeTigre en persona.

Julio

Conocimos a Leonardo, un seguidor de En Una Baldosa que vive en Porto Alegre y hace asados en un changuito de supermercado. Normal (?).

Agosto

– Nos agarraron invirtiendo muy bien la guita de #UnMundialParaEnUnaBaldosa.

– Otra sección nueva: Son decisiones. Momentos clave del fútbol argentino que cambiaron un partido, una carrera, una vida (?).

– La revista NaN nos juntó para ver un partido, algo que increíblemente jamás había hecho el staff. Terminó saliendo una linda nota.

– Y hablando de perdedores (?), a fines de agosto hicimos el último programa diario de En Una Baldosa por Rock & Pop. El programa estaba saliendo cada vez mejor y encima medía muy bien, mejorando los niveles de audiencia habituales de la radio. Sin embargo, business is business (?) y nos pasaron a los fines de semana. Por supuesto que después de tanta desprolijidad nunca más promocionamos nuestro propio ciclo, que siguió saliendo hasta diciembre. Ah, dicen que a la Rock & Pop después le fue bárbaro (?).

Septiembre

– Hicimos un concurso para los más fanáticos del blog, nada de putitos de las redes sociales. El ganador fue el comentarista Cachi Zelaya y se vino desde Córdoba (?) para buscar la remera.

– Cubrimos la presentación del PES 2014 sin Independiente (?) y más tarde presenciamos el lanzamiento de la Play 4. En ambos eventos descubrimos que las promotoras mueren por aparecer en la Baldosa (?).

– Una investigación de Facundo Pastor, para documentos América, intentó desmantelar la organización de Los Multichantas de #UnMundialParaEnUnaBaldosa. Casi lo logra.

Conseguimos los pasajes para ir a Brasil. El primer gran paso de #UnMundialParaEnUnaBaldosa.

Octubre

Nos invitaron a TEDx Rosario y lo peor es que fuimos (?). No sabemos cómo, pero nos dio la cara para hacer una charla de 18 minutos, donde hablamos de fracaso y de nosotros mismos, para que todo tuviese que ver con todo.

– Se retiró el Flaco Schiavi y eso generó una #BanderaDeGodoyCruz en China.

– Descubrimos de qué equipo es el Papa Francisco. De San Lorenzo todos.

Noviembre

– La FIFA sorteó las entradas para el Mundial de Brasil, perjudicando bastante a los argentinos. Sólo tocaron 4493 para este amado país (?). La cuestión es que 5 de esas entradas fueron para el staff de En Una Baldosa, que enseguida pensó en revenderlas el privilegio de ver un partido de la Copa del Mundo, así fuese Bosnia – Irán. Después nos enteraríamos que los tickets eran para Holanda – Australia. Bastante bien.

Diciembre

– Se hizo el sorteo del Mundial y lo cubrimos a lo grande (?). Con Varsky de enviado especial y un #MaM de todas las alternativas. Además, terminamos de definir nuestra ruta mundialista y con varios meses de anticipación ya sabemos dónde vamos a parar y cuántos partidos (no) vamos a ver.

– Estrenamos nuevos modelos de remeras baldoseras. Como siempre, disponibles en el local de nuestros amigos de www.valedoble.com.ar

– Hicimos el clásico Indulto navideño y el beneficiado fue el Flaco Boyero. Los demás, que la sigan remando (?).

– Por sexto año consecutivo entregamos los Premios Baldoseros. Jonathan Fabbro, con su paso por River, terminó convenciendo a la mayoría y obtuvo el galardón de Baldosero 2013. Merecido.

– Cuando ya se nos iba el año llevamos a cabo el 10º Encuentro Baldosero, el más mal parido de la historia. Se pospuso dos veces y casi lo tenemos que suspender la noche anterior, por los cortes de luz y los piquetes de los vecinos. Finalmente lo hicimos y fue un éxito. Pese a la gaseosa Manaos, claro.

Gracias a todos por este 2013. Nos vamos a descansar unos días. ¡Felicidades, putos!

Premios Baldoseros 2013

Después de dos semanas de urnas abiertas para nuestros lectores, llegó el turno de dar a conocer a los ganadores en las distintas categorías de la Encuesta Baldosera 2013.

 


Premio «Claudio Benetti» al baldosero de 2013:

Jonathan Fabbro (River) (31%)

Fue una de las novelas de la temporada. Que sí, que no, que es hincha de Boca, que se burló de River… Finalmente, Jonathan Fabbro llegó al Millonario a mediados de año por pedido expreso de su amigo, Ramón Emiliano Díaz. En su debut con la banda, le metió una violenta patada voladora a Pol Fernández, de Rosario Central, y se fue expulsado. A ese partido le siguieron otros 10 encuentros en bajo nivel y ahora no saben cómo sacárselo de encima. Un fiasco.

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