Fuera de stock: las camisetas sin publicidad en Japón

Durante más de dos décadas los argentinos nos acostumbramos a ver por televisión a algunos clubes de nuestro país disputando trofeos internacionales en Japón. La primera situación extraña que experimentábamos, por supuesto, era la de ver a San Lorenzo madrugar para poder ver un partido. La diferencia horaria, claro, nos obligaba a adelantar el desayuno y a llegar tarde al colegio o al trabajo.

La otra rareza que siempre nos dejaron los encuentros en Asia, fue la ausencia de publicidad en las camisetas de los dos equipos. Y no es que no hubiera interesados en mostrar su marca en semejante acontecimiento. El tema radicaba en el patrocinador oficial, que al poner toda la teca necesaria, se daba el lujo de no permitir otros anunciantes en la indumentaria de los equipos.

El primer cuadro argentino en llegar a Tokio fue Independiente, en 1984, aunque en ese caso no hubo necesidad de hacer modificaciones en la camiseta, que hasta ese momento seguía virgen de chivos. Recién al año siguiente comenzarían a usar Mita.

En 1985 el que disputó la Intercontinental, luego de haber ganado la Libertadores, fue Argentinos Juniors. El Bicho, que por esos días usaba el auspicio de 7Up, debió utilizar una camiseta genérica de adidas, que ni siquiera tenía escudo. Para consuelo del team de La Paternal, algunos jugadores de Juventus terminaron levantando la copa con esas casacas.

Un año después sería el turno de River Plate. El conjunto que dirigía el Bambino Veira ganó su primer título mundial ante el Steaua Bucarest, ateniéndose a las reglas de la competición. De esa manera, la empresa de neumáticos Fate se tuvo que quedar con las ganas de salir a la cancha.

Después de 8 años, Vélez fue el que tomó la posta de los argentinos en Tokio. Con los goles de Asad y Trotta, El Fortín derribó el imperio del Milan en 1994 y se mostró ante el mundo con su casaca limpia, sin la firma Samsung en el pecho.

Para la Intercontinental de 1996, adidas sacó a la venta la nueva casaca de River. Claro que la versión que se conseguía en las tiendas, no era la misma que el Millonario terminaría estrenando ante la Juventus. La diferencia estaba en la ausencia de la marca Quilmes.

En la Recopa

La Recopa Sudamericana también adoptó la modalidad de las camisetas limpias. No en su primera versión, pero ya sí en la segunda, la que disputaron Boca y Atlético Nacional de Colombia, en Miami, allá por 1990. En ese entonces, El Xeneize lucía el sponsoreo de Fiat, pero no lo pudo exhibir ese día.

En 1995, Independiente y Vélez tuvieron que viajar hasta Japón para tratar de conseguir un trofeo perteneciente al continente sudamericano. Una cosa insólita, pero no menos real. Allí el Rojo (ganador de la Supercopa) venció 1 a 0 al Fortín (ganador de la Intercontinental), en otro duelo de equipos sin anunciantes: ni Ades, ni Mazola.

Un año más tarde Independiente volvió a salir a la cancha con la camiseta sin auspicio, en la derrota 4 a 1 ante Gremio, en Kobe. Y en 1997 fue Vélez el que obtuvo el título en Japón, venciendo por penales a River. Y el logo de Quilmes no apareció.

Hacia finales de siglo, la costumbre quedó en desuso. Real Madrid y Vasco Da Gama, en la Intercontinental de 1998, fueron los últimos clubes en jugar una final despojados de la publicidad, sepultando una era que aún extrañamos, aunque nos haya hecho levantar temprano.

Videla a Independiente (1992)

Para el Apertura ’92, Independiente se reforzó con todo en búsqueda del título. Las incorporaciones posaron felices ante las cámaras: Gabriel Amato, Perico Pérez, El Turco Mohamed, Mario Hernán Videla, Diego Cagna, Adrián Mahía y Jorge Gordillo, a los que se sumaban los paraguayos Gamarra y Velázquez. Entre todos ellos hubo un infiltrado: el Panza Videla, que nunca jugó en el Rojo. A pesar de la presentación formal, el mediocampista, que estaba jugando en el Hamilton Steelers de Canadá, continuó en el país del norte, priorizando su carrera deportiva (?). Recién volvería a Argentina al año siguiente, para ponerse la camiseta de Deportivo Laferrere.

Chacarita con y sin publicidad (1998)

En el arranque de la temporada 1998/99 del Nacional B, Chacarita visitó a San Miguel. La foto es testimonio del resultado de ese partido: los jugadores del equipo visitante festejan la victoria (1-0, con gol de Carrario) frente al Trueno Verde. Sin embargo, no se puede dejar escapar un detalle: la camiseta de Álex Rodríguez no tiene la publicidad de Credi Fácil. Algo raro, porque en ese mismo partido el delantero uruguayo usó una casaca que llevaba el auspicio.

¿Se le habrá despegado? Es posible, y más teniendo en cuenta que la indumentaria era Envión, marca proveedora de la vestimenta del Funebreroexcepto de las medias.

Chivo Peinado: Borislav Mikhailov

Cada vez falta menos para el Mundial de Brasil y la preocupación más importante de los argentinos que piensan viajar es bien evidente: Chiquito Romero las entradas. Fueron muy pocos los beneficiados en los sorteos de la FIFA y eso desestimó los planes de más de uno, aunque no todo está perdido.

Si tu idea es simplemente vivir el clima mundialista, tu entrada acá es lo de menos. Brasil, a diferencia de otros países, ofrece la posibilidad de divertirse, prescindiendo de lo que sucede adentro de la cancha. Lo que te recomendamos en ese caso es que viajes igual. Total, después te lo contamos nosotros, que vamos a Brasil a trabalhar.

Si alguien consigue tu entrada para el Mundial, mucho mejor. Siempre conviene estar ahí, antes de que te lo cuenten. Ahora bien, si es para ver Costa Rica – Corea del Sur en pleno Mato Grosso, fijate que no te conviene tanto (?).

Lo mejor, en cualquier caso, es recordar cómo solucionó el tema de las entradas el ex arquero de Bulgaria, Borislav Mikhailov. A sabiendas de que el Mundial de USA ’94 iba a ser una gran vidriera para él, unos años antes se mandó a hacer una peluca para tapar su incipiente pelada, esa que había mostrado en México ’86. ¿Los resultados? Fantásticos.

Con el gato en la cabeza, Mikhailov llegó con su selección hasta las semifinales, ganándose el reconocimiento internacional y pegando un pase al fútbol inglés, un año más tarde. No sólo eso, sino que después de haberse retirado, llegó a ser Presidente de la Unión Búlgara de Fútbol.

Barcelona 2 – San Lorenzo 0 (1996)

Internacional de Porto Alegre (0-1), otra vez Internacional de Porto Alegre (0-3), Universidad Católica (0-2), Vélez Sarsfield (1-4), Banfield (0-1) y Rosario Central (1-3). La lista de nombres y resultados corresponde a la cantidad de derrotas consecutivas que llevaba San Lorenzo de Almagro cuando llegó a Barcelona para disputar la Copa Joan Gamper ´96: seis caídas al hilo.

Es que el ciclo de Héctor Rodolfo Veira estaba totalmente desgastado tras cuatro duros años, donde se consiguió el Clausura ´95 y se llegó hasta los Cuartos de Final de la Libertadores ´96. Encima, El Bambino se negaba a sacar a los jugadores con los que había conseguido la gloria y sólo le habían traído al Pipo Gorosito y a Sergio Silvano Maciel. Áspero (?).

Como contrapartida, el Barcelona presentaba en sociedad el ciclo de Bobby Robson y José Mourinho, el regreso de Hristo Stoitchkov y las contrataciones de Vitor Baía, Laurent Blanc, Giovanni, Juan Antonio Pizzi y un jovencito que iba a hacer su debut como culé esa misma noche: Ronaldo. Casi el mismo panorama que El Cuervo (?).

Y así, aquel 20 de agosto de 1996, San Lorenzo saltó al Camp Nou con: Passet; Escudero, Almandoz, Ruggeri y Manusovich; Rivadero, Cardinal, Netto (Ariel Montenegro) y Monserrat (Arbarello); Gorosito (Silas) y Silvano Maciel (Guillermo Franco). Por su parte, Barcelona alineó a: Vitor Baía; Luis Enrique, Abelardo, Nadal y Sergi; Prosinecki, Amor (Roger); Giovanni (Bakero) e Iván De La Peña (Oscar); Stoitchkov (Cuellar) y Pizzi (Ronaldo).

El encuentro fue apenas un entrenamiento para el Barcelona, que sin traspirar se impuso por 2 a 0 con tantos de Giovanni y Juan Antonio Pizzi, quien ya empezaba a tomarle el gustito a eso de amargar a Los Cuervos (?). Al otro día San Lorenzo caería ante el Anderlecht de Bélgica y cinco días después con Banfield (0-1) por la primera fecha del Apertura ´96, precipitando la salida de Veira. Tras nueve derrotas consecutivas, una época inolvidable de San Lorenzo había llegado a su fin…