Fernando Pablo Ramello
Una masiva inmigración de ciudadanos alemanes se produjo en nuestro país después de la Primera Guerra Mundial. Humillados al perder una basta cantidad de territorio y en crisis, consecuencia de las cuantiosas indemnizaciones de guerra a la que se vieron sujetos a pagar tras el tratado de Versalles, miles de teutones huyeron del difunto Imperio Alemán y se refugiaron en Sudamérica, con predilección por el sur y las provincias centrales de la República Argentina.
Tras sufrir los avatares del clima y el hacinamiento en algún barco, los recién llegados se sometían a la misma rutina en la aduana de Buenos Aires: requisa de pertenencias, inspección de pediculosis e inscripción de identidad. De esta manera y ante la falta de información del empleado del precario registro civil, varios apellidos alemanes se convirtieron en híbridos inclasificables.
Por ejemplo, los Schneider se transformaron en “Esneider”, los Berthold mutaron a “Bertoldi”, “Benoldi” o «Bertolo» y los Schmidt cambiaron su origen a Inglaterra al ser traducidos como “Smith”, entre tantos otros casos como el del protagonista de este post.
Es que por obra y gracia de la falta de cultura de un empleado público, el original Ramelow mutó en “Ramello”, el cuál, a partir de ahora, podemos considerar un apellido originario. ¿Y saben otra cosa? Eso es lo más interesante que tenemos para contarles sobre este muchacho que, con la remera de Newell´s, fue al banco de suplentes en la primera fecha del Apertura ´96 (derrota 0-2 con Vélez en el Parque) junto a otro baldosero llamado Luciano Bergonzi. ¿Algo más? No, nada más.
Se supo que antes de quemar sus últimos cartuchos en Tiro Federal de Rosario, Independiente de Villa Cañas y Argentino de Las Parejas, Fernando Ramello anduvo por Perú defendiendo los colores de Sport Boys y Unión Minas, donde para paliar los pocos minutos que sumó sobre el verde césped, dio una grandiosa entrevista para el diario El Bocón de la cual extraemos los siguientes fragmentos.
– ¿Tu mejor momento en el fútbol?
– Mi mejor época fue en Newell´s. Zanabria me sumó al equipo de mayores y los 6 primeros meses anduve muy bien. Jugué varios partidos en el torneo (?).
– ¿Si fueras mujer, con que jugador te casarías?
– Creo que con Batistuta o Redondo, por la plata y por la facha.
-¿Prefieres a las peruanas o a las argentinas?
– Si me das a elegir, me quedo con la segunda, por que allá son todas blancas (?) y no morochas como acá y a mi me gustan las claritas.
Se ve que aunque le deformaron el apellido, al Imperio Alemán, Fernando Ramello lo llevaba bien grabado en el instinto: Einigkeit und Recht und Freiheit / Für das deutsche Vaterland! / Danach laßt uns alle streben / Brüderlich mit Herz und Hand! / Einigkeit und Recht und Freiheit / Sind des Glückes Unterpfand / Blüh’ im Glanze dieses Glückes / Blühe, deutsches Vaterland.








