Racing Verano 2009

Aunque cueste creerlo, esta es la formación de Racing más aberrante que se encuentre en un Torneo de Verano. Es entendible, La Academia suma más campeonatos estivales que títulos de AFA. De ahí la seriedad que siempre mostró del 10 al 25 de enero.

Lo que no fue nada serio, claro esta, fue la foto que se sacó el equipo: un combinado de juveniles que nunca explotaron, más algún campeón del pasado (Campagnuolo), un campeón a futuro (Sosa en Boca) y un campeón de nada (Falcón); que ni siquiera sabían formar y que, además de un colado, estaban rodeados de nenitas y nenotas.

En la foto, «arriba»: Sánchez Sotelo, Campagnuolo, Aveldaño, Martín Wagner y Matías Martínez. «Abajo»: Leandro González, Franco Sosa, Falcón, José Luis El Rayo Fernández, Respuela y Gonzalo García.

Esa noche derrotaron a San Lorenzo 1 a 0 en Mar del Plata con gol de Martínez. La hinchada se quedó más de media hora revoleando las remeras, los jugadores hablaron ante cualquier microfono que se les cruzó en frente y hasta algún medio tituló: «Apuesta a futuro», llevando a varios juveniles al Casino.

Ah, 2009 tampoco fue el año de Racing.

River Plate Verano 2008

Año nuevo, vida nueva. Y vaya si lo sabrá River Plate, que en el verano de 2008 comenzó un año que sería bisagra para toda su existencia. Ese 11 de enero, en el estadio José María Minella de Mar del Plata, se inauguró el histérico Ciclo Simeone. Si, ese mismo germen que desencadenaría una pandemia que dejaría secuelas imborrables en Núñez, Belgrano y alrededores.

Esa noche el técnico llegó al Mundialista, se puso un slip ajustado y sexi, después un traje Versace al tono, luego unos zapatos Jesús Canovas, un poco de gel, un Rolex de platino y finalizó con un Tramontina entre los dientes para luego balbucear:(Arriba) Ojeda, Nasuti, Mussachio y Gerlo. (Abajo) El Cebolla Sciorilli, Abelairas, Domingo, Buonanotte, Damián Lizio, Marco Rubén y Villagra”.

Se ve que los jugadores no entendieron mucho sus palabras y, desconcertados, formaron de manera asimétrica en el empate 1 a 1 con Independiente. Poco importó el gol de Abelairas. Aunque suene repetitivo, lo concreto es que esa noche comenzó el Ciclo de Diego Pablo Simeone como técnico de River Plate. Con todo lo que eso implica. Que Dios, la patria y Angelito Labruna se lo demanden (?).

Independiente Verano 2008

El verano de 2008 arrancó para el Independiente de Troglio de la misma manera que había finalizado el año anterior: decepcionante.

A la falta de esfuerzo dirigencial para sumar contrataciones, hubo que agregarle la reconocida bondad de Pedrito, quien aunque sea en un Torneo estival le dio cabida a varios pibes junto a habituales suplentes y hasta a alguno que otro que se despidió por esos días.

¿El resultado? Un espanto futbolístico que, al menos, se dio el lujo de empatarle 1 a 1 a River en Mar del Plata con gol de Machín en la noche del debut del Cholo Simeone como técnico Millonario.

Posan cual grupo de turistas, arriba: Ismael Sosa, Churín, El Rengo Díaz, Guillermo Rodríguez, Carlos Lothar Matheu y Gabbarini. Abajo: Machín, Calello, Di Gregorio, Moreira y El Pony Oyola.

Igual, no todas fueron malas para El Rojo. A las pocas horas se sumaron dos nombres que serían leyendas en Avellaneda: Pablo Ernesto Vitti y Freddy Totono Grisales. El típico “deme dos” de Mar del Plata.

Talleres verde «León» 2008/2009

talleresverde

Los colores de una institución deportiva deberían ser inalterables, está clarísimo. Pero en tiempos donde mandan las marcas y las empresas, ese ítem es totalmente discutible. Mucho más si hablamos de Talleres de Córdoba, un club al que cualquier color parece sentarle bien.

A comienzos de 2008 el empresario Carlos Ahumada compró gran parte de las acciones del club y lo primero que hizo, fiel a su estilo grandilocuente, fue reforzar el plantel con apellidos de peso. Por entonces llegaron el Colorado Federico Lussenhoff, el colombiano Alexander Viveros, Paulo Rosales y un arquero paraguayo con nombre de cantante latino: Anthony Silva.

La campaña, sin embargo, no fue buena ni mucho menos. La T se salvó del descenso una fecha antes del final y debió asegurar su permanencia en la B Nacional mediante una Promoción frente a Racing de Córdoba.

Ya en la temporada 2008/2009 y con la obligación de sumar más de 50 puntos para no descender, llegaron a Talleres nombres como el Pupi Salmerón, Zermatten, Stang y Celso Esquivel. ¿Se produjo el milagro? Ni a palos. Arrancaron bien, sí, pero a final de temporada bajarían al Torneo Argentino A.

ahumadaverde

Lo peor, de todas maneras, no pasó por el aspecto deportivo, sino por el lado de la indumentaria. Es que Ahumada, el polémico empresario, había gerenciado antes al León de México y tenía el sueño de que Talleres, el supuesto club de sus amores, vistiera la misma camiseta: verde esmeralda.

De más está decir que el capricho se convirtió en realidad y los Tallarines salieron a la cancha en gran parte de esa temporada con una casaca marca Kappa muy similar a la del club mexicano. ¿El resultado? Quedó a la vista: descenso y pérdida de la identidad. ¿Algo más querían?

Trotta Diego (2)

Diego Alberto Trotta (El cabezón)

Suponiendo el hipotético caso que, algún día, el homenajeado del día de hoy se encuentre con su homónimo, el capitán del Sub-17 de Ecuador 1995, imaginamos que el diálogo derivará en un meloso y romántico: “You complete me” cual Tom Cruise a Renée Zellweger en Jerry Maguire. Aunque pensándolo bien y por tratarse de estos dos rústicos zagueros centrales sería más realista pensar en algo oscuro, tétrico y retorcido, como el encuentro de El Joker con Batman en Dark Knight. Total, la frase es la misma.

Es que durante años y tanto en notas, bases de datos como en foros se hizo una verdadera ensalada con la carrera de ambos jugadores: “Ah, Diego Trotta, el bahiense. Fue Peker Boy, jugó en Vélez, ahora está en España… Creo que estuvo en Godoy Cruz”. Por suerte, está En Una Baldosa para aclarar el panorama (?).

Diego Alberto Trotta, efectivamente, nació en Bahía Blanca el 13 de diciembre de 1978. Se inició en Villa Mitre y tuvo un paso por Atlético Mexiquense (1999) del ascenso mariachi. La aventura no prosperó y regresó a alternar dos años a su club de origen, que había ascendido al Nacional B. Tras seis meses en Huracán de Tres Arroyos, el under español, su lugar en el mundo, se hizo presente en su vida.

Se sumó seis meses a Las Palmas (2003) de la segunda de España. Tras no hacerse uso de la opción de compra se unió al Deportivo Alavés (2003/2004), donde fue uno de los pocos humanos en ver al padrastro de Aline con la remera del equipo de Victoria. Tuvo su etapa más regular en Elche, donde se mantuvo 4 años en un equipo que finalizó siempre del 10° lugar para abajo y vio baldosear con esa camiseta a Lucas Valdemarín, Gastón Casas y al Chino Luna. Se despidió de La Madre Patria jugando la temporada 2008/2009 en Albacete Balónpie, que se salvó en la última fecha de descender a la tercera división.

En octubre de 2009, Diego A. Trotta completó el formulario para merecer éste homenaje. Y para no ser menos, en su único partido en Primera ayudó a aportar más confusión al panorama: jugó para Godoy Cruz en la fecha 12 del Apertura 09, justo en la derrota ante El Fortín en el Amalfitani por 2 a 0. El flamante «Fútbol para Todos» lo presentó como un ex Vélez y los escasos plateístas que se acercaron al estadio comentaban: “Ese pibe empezó acá. Andaba siempre con Cubero, pero ahora ni se saludan”. Y obvio, como no lo iba a ningunear si a éste Poroto ni siquiera lo conocía.

No volvió a ser convocado ni siquiera para estar entre los 18 y en diciembre se le rescindió el contrato. En 2010 se sumó seis meses a San Martín de Tucumán del Nacional B y tras un año en España, donde buscó club en vano, a mediados de 2011 volvió a Villa Mitre para cerrar su carrera. Esa carrera que no alcanzó baldoseridad propia ya se confundió con la de otro baluarte y que derivó en confusiones, desconciertos y charlas de locos. Y hablando de locos, eso me hace acordar un chiste:

“Están 2 tipos en un manicomio y una noche deciden que no quieren vivir más en un manicomio, entonces deciden que van a escaparse. Entonces se suben al tejado y ahí, del otro lado de la brecha angosta, ven los techos de la ciudad, acariciando la luz de la luna, acariciando la libertad. El primer tipo salta al otro lado sin problema. Pero el amigo no se anima a dar el salto. Tiene miedo a caerse. Entonces, el primer tipo tiene una idea y le dice: ¡Ey, tengo encima mi linterna, la haré brillar a través de la brecha entre los edificios para que puedas caminar por el rayo y venir conmigo!… pero el segundo tipo se niega. Le dice: ¿¿¿Qué te crees que estoy loco???…¡¡¡Me la vas a apagar cuando vaya por la mitad!!!”… (Jorge Corona El Joker a Batman, Killing Joke, 1987)

Oscar Sánchez a Chacarita 2001

Es triste recordarlo pero cada vez que el fino zaguero central boliviano, Oscar Carmelo Sánchez, llegaba a un equipo argentino la mala fortuna rodeaba su persona.

En 1997 cuando firmó para Gimnasia de Jujuy, fue detenido y multado por manejar en estado de ebriedad junto a su compatriota, Iván Sabino Castillo. Peligroso, aunque anecdótico comparado con lo que le sucedió cuando llegó a Independiente: apenas integrado al equipo que conducía El Flaco Menotti tuvo que viajar raudamente a su tierra para estar junto a su esposa, quien había sufrido un grave accidente de tránsito. Se reintegró al Rojo un mes después, recién cuando su mujer salió de terapia intensiva.

Por pedido de Osvaldo Sosa en enero de 2001 arregló su contrato y se unió a la pretemporada que Chacarita estaba realizando en Mar del Plata. Sin embargo, tras una semana de entrenamientos y sin previo aviso, el defensor se volvió a su país. Hasta el mismo Chiche se vio sorprendido por la situación: “Es extraño. Ni siquiera pude hablar con él. Sé que es por un tema personal y que no va a volver. No hubo nada raro”.

Sánchez había vuelto a su país por la negativa de su mujer a volver a vivir en la Argentina, donde nunca se sintió cómoda. Además en esa semana tuvo otro accidente. Aunque en este caso doméstico y de menor gravedad.

El Cabezón, que siguió jugando en su tierra para diferentes equipos, se vio obligado a abandonar el fútbol en marzo de 2007, luego de que se le extirpara un riñón a causa de un tumor que se le expandió en tan sólo 45 días. Falleció 8 meses después. Tenía 36 años y estaba en la dirección técnica de The Strongest, el club de donde había surgido.