No está bueno comerse cinco goles en un partido. Lo sabe cualquiera de nosotros que haya jugado al papi fútbol y también Agustín Orion. Otro que la tiene clara es Juninho, el goleiro del Botafogo de São Paulo, que un par de horas antes de que el arquero de Boca la fuera a buscar cinco veces al fondo de la red lo había sufrido en carne propia. Pero no quiso bancarse el sexto y entonces, sin más preámbulos, lo atendió a Juninho, uno que se llama igual que él, pero que juega como defensor en Palmeiras, y se ganó la tarjeta roja.
Ya en tiempo de descuento, con el Verdão 5 a 2 arriba, el lateral Alessandro, que un ratito antes había descontado para su equipo, tuvo que ir al arco para tratar de impedir el festejo del argentino Hernán Barcos de penal. Finalmente, el ex Racing y Huracán cambió su remate por gol y Palmeiras liquidó el set. Fue 6 a 2.






