Los Angeles Galaxy 1 – Boca 0

Maidana Guillermo
Guillermo Néstor Maidana
«Almandoz es el mejor líbero del mundo«. La frase seca, contundente y sin doble lectura de Maradona aún retumba en la memoria de todos aquellos que en 1995 nos creímos el tocuén o que directamente escupimos una carcajada ante semejante afirmación, que sin proponérselo terminó frustrando el pase del Coio a Racing.
La histórica declaración del 10, sin embargo, no fue producto de una agitada noche para matizar la larga pena de 15 meses por doping, no vayan a creer (?). Aquellas palabras tenían un pie en la tierra, un sólido argumento que hoy a la distancia borra la sonrisa socarrona de los incrédulos: lo conocía de las inferiores.
Fue a fines de los 80’s cuando se produjo el mágico encuentro. Al Dié le habían contado que en la cantera de Vélez Sársfield había un defensor que la rompía. Y entonces se interesó, preguntó, le señalaron a uno de pelo largo, lo fue a buscar al vestuario y hasta pidió una foto. El que sacó provecho, claro, no fue Almandoz, tampoco el Ratón Zárate ni el Tito Pompei. El que se pegó al capitán argentino para quedar inmortalizado fue Guillermo Maidana, un número 3 a lo Pacha Cardozo, que pudo disputar 5 partidos en la Primera del Fortín entre 1985 y 1989.
¿Qué hizo después? Poco importa. La posta es que fue testigo de un momento clave en la historia. El día que Maradona conoció al que sería el mejor líbero del showbol.
Talleres de Córdoba parchada, con y sin escudo 1993
Ay, Talleres, Talleres…ese hermoso equipo mediterráneo que tanto nos ha dado de comer. En esta oportunidad, traemos el recuerdo de una de sus tantas camisetas hechas a las apuradas, sin ningún criterio estético.
El 4 de abril de 1993 la T venía mal y encima perdía 1 a 0 de local ante Estudiantes de La Plata. Para cambiar la racha, en el segundo tiempo dejó de lado la casaca a bastones y salió a la cancha con una blanca adidas que llamaba la atención por su gran parche azul de Lurocard. La movida dio sus frutos, porque los cordobeses ganaron 4 a 2.
Una semana más tarde, frente al Deportivo Español, volvió a usar esa indumentaria, aunque con un detalle digno de su utilería: ¡sin escudo! La ausencia de identificación igualmente no le dio mala suerte, porque ese día Talleres ganó 1 a 0 con gol del Gordo Kenig.
Gracias a JoloFútbol por las estadísticas.
Atlético de Rafaela copia de Racing adidas (2001)
Sin proveedor de indumentaria y con el apoyo de una empresa de colchones en el pecho, Atlético de Rafaela se permitió soñar (?) con una marca propia, allá por el 2001, pero la inventiva apenas le dio para plagiar el modelo que adidas había confeccionado para Racing un año antes.
La pilcha de la improvisada firma Rafaela copiaba la camiseta académica en todos los detalles. Ancho y distribución de los bastones, cuello negro, dos escudos y una curiosa estrella amarilla, que en la casaca original representaba el título intercontinental de 1967, pero que en la trucha no tenía mucho sentido.
Duda existencial Nº 120
Mendoza Franco
A ver…te zarpaste en maraca
La invasión de futbolistas colombianos en la segunda mitad de los 90’s instaló en nuestro país, sin que nos diéramos cuenta, una manera alternativa (?) de responder las preguntas. ¿Cómo te sentís, Chicho? «A ver, creo que estoy bien». ¿Fuiste mal expulsado, Patrón? «A ver, yo no hice nada, hermano». ¿Te querés poner este chalequito para la foto, Oscar? «A ver, alcánzame una bermuda de jean que quizás combine».







