Mas mediáticos que Caruso (?)

Antes de que se nos caiga la cara de vergüenza (?) destacamos un par de apariciones mediáticas que hemos tenidos en el último tiempo. El primer agradecimiento va para la gente del diario El Atlántico, por la extensa nota de dos páginas (1 y 2), en la que se habló sobre diferentes cuestiones que hacen al sitio y se publicó una lista de los principales baldoseros marplatenses.

El segundo agradecimiento es para Emilse Pizarro, por haber permitido que el puto de Keyser Soze (más conocido como @smokeseller) haya sido recomendado en la revista de La Nación, en la careteada más grande que se recuerde en el último siglo (?).

Por último, queremos agradecer tardíamente por esta vía a Santiago de El Mató a un Policía Motorizado por no sacarse nunca (?) la remera baldosera, como bien vemos en esta nota publicada hace unos meses en la revista Rolling Stone.

Ah, sobre todas las cosas les agradecemos que nos permitan hacer un post con estas giladas (?).

Moreno René

Rene Flavio Wilson Moreno

Volante por izquierda santiagueño, con nombre de colombiano, que asomó la cabecita en la pretemporada veraniega de 2007, en los albores de la primera etapa de Ramón Díaz como técnico de San Lorenzo. Si bien el semestre anterior, bajo la dirección de Oscar Alfredo Ruggeri, ya había sumado varios minutos en Reserva, fue con la llegada del riojano que Moreno, categoría ’86 y surgido de las divisiones inferiores de River, ganó algo más de notoriedad entre los hinchas del Ciclón.

El 12 de enero, ante Independiente, salió a la cancha al lado de Sebastián Saja, Adrián González, Cristian Tula, Jonathan Botinelli, Germán Voboril, Santiago Hirsig, Walter Acevedo, Claudio Acosta, Hernán Peirone y Leonardo Ulloa. Esa noche fue el encargado proyectarse por el carril izquierdo, pegado al banco de suplentes. Se ve que lo hartaron los comentarios del padre de Emiliano y Michael, porque en el entretiempo acusó una lesión (contractura en el muslo posterior izquierdo) y le dejó su lugar a otro juvenil que tampoco pudo hacer pie entre los grandes: Juan Martín Cadelago.

«Al principio sentí los nervios, pero con el paso de los minutos los fui superando», comentó el pibe al diario Olé un par de días después. Luego del estreno, no tuvo más oportunidades y la suerte tampoco acompañó. A comienzos de febrero sufrió una distensión en el ligamento interno de la rodilla izquierda que lo dejó out del arranque del Clausura.

Finalmente, el equipo del Boedo Almagro Bajo Flores se quedaría con el campeonato y Moreno, junto a los arqueros Bruno Centeno y Nereo Champagne, y los pibes Osvaldo Centurión, Gonzalo Rovira y Cadelago, fue uno de los que no sumaron minutos.

Consciente de que no tendría lugar (y tampoco mucho más para ofrecer) en el conjunto azulgrana, a mediados de año armó las valijas y partió a Paraguay. Nacional de Asunción lo cobijó durante ese semestre y le dio la chance de disputar 5 partidos. No convenció y rápidamente quedó libre. Se desconocé que hizo durante 2008.

Recién lo encontramos en 2009, defendiendo los colores del Unión y Fuerza de Magdalena, en la Liga de Chascomús, donde estuvo hasta mediados de 2010. En el intervalo tuvo algunas pruebas sin éxito en el fútbol boliviano con las camisetas de Jorge Wilstermann y Blooming.

Luego de fracasar en una prueba en Villa San Carlos, la última temporada la disputó en Atlético Policial de Catamarca en el Torneo Argentino B y desde abril de este año es una de las figuras (?) del Deportivo Sumalao, de la liga chacarera, aunque en los últimos días sonó como refuerzo del Poli para el próximo campeonato.

Maradona al Birmingham 1993

El recorte, que da cuenta de un firme interés del Birmingham por Diego Maradona, pertenece a la edición de agosto de 1993 de la revista Súper Fútbol. El Dié venía de jugar más mal que bien en el Sevilla y buscaba revancha en un equipo acorde a sus pretensiones de estrella.

El club inglés, por su parte, acababa de ser comprado por el millonario editor pornográfico David Sullivan, gracias a la gestión de la joven y emprendedora Karren Brady, una personalidad de los medios que se había destacado en el ámbito de la publicidad y que intentaba hacer lo mismo en el fútbol.

La oferta, según las palabras de la periodista convertida en gerente deportivo, existió y sólo faltó la respuesta positiva de Maradona para cerrar el acuerdo. Finalmente el argentino terminó firmando para Newell’s, por lo que nos quedamos con las ganas de ver al Diego protagonizando alguna película XXX bajo el mando de su patrón.

Vercellone Pablo

Ignacio Pablo Vercellone

Cierre los ojos por un momento, amigo lector, y ponga en funcionamiento la máquina virtual del tiempo para recordar qué estaba haciendo usted a los 17 años. La paja Un trabajo práctico para la secundaria es lo más probable. Aunque también es posible que a esa edad haya estado tocando la guitarra para llamar la atención de minitas y hacerse la paja o pasando toda una tarde delante del televisor buscando un buen programa para hacerse la paja entretenerse.

Bueno, ahora abra los ojos. Habrá comprobado que se los hicimos cerrar al pedo (?), pero también tendrá para leer, a continuación, la historia de Pablo Vercellone, un muchacho que a la edad en la que muchos de nosotros estábamos usando las manos para conocernos, él las utilizaba para sostener la valla de Estudiantes de La Plata en plena Bombonera.

El destino quiso que en marzo de 1986, el entrenador Eduardo Luján Manera se encontrara ante una difícil situación. El arquero titular del Pincha, Luis Islas, arrastraba una lesión y para colmo estaba afectado a la Selección que se preparaba para participar del Mundial de México. Su suplente, Carlos Bertero, cumplía al mismo tiempo una sanción disciplinaria de 4 fechas. Entonces al DT no le quedó otra que decidirse entre los otros dos arqueros del plantel: Sergio Díaz y Pablo Vercellone. Y ganó este último.

El rival era nada más y nada menos que Boca y en su cancha, el día que Hugo Gatti cumplía 10 años defendiendo el arco xeneize. Al pibe le comunicaron la titularidad recién el día anterior al partido, así que no tuvo demasiado tiempo para tener miedo, aunque lo tuvo. «Ese momento fue increíble, de los nervios no podía ni discar el número de mi casa, el teléfono del Country era a disco. Te imaginás el revuelo que se armó en mi familia, incluso en el barrio. Tal fue la alegría que fueron todos a la cancha de Boca para ver mi debut en primera división», contó años después.

Si bien Pablito (?) terminó teniendo una actuación aceptable en esa jornada, no pudo impedir la derrota a 3 a 1. Los goles los sufrió todos, pero especialmente el último: «Me tire y alcance a tocar la pelota pero no pude sacarla, la espina me quedó clavada y es el día de hoy que miro la foto que tengo guardada y pienso que hubiese sido una atajada bárbara».

Lo peor, igualmente, estaba por ocurrir. Esa semana la revista El Gráf*co publicó la reseña del match ilustrándola con una foto del pibe junto al Loco Gatti. La mufa hizo el resto: Vercellone siguió atajando en Quinta y eventualmente en Reserva. Islas marchó a Independiente pero contrataron a Jorge Battaglia para reemplazarlo, quedando Bertero como suplente. El uruguayo Luis Barbat le peleó el puesto de tercer arquero mano a mano hasta que ambos, con 20 años, quedaron libres sin firmar su primer contrato.

Después rodó por el ascenso. Cambaceres (1987 a 1989), Defensa y Justicia (1989 a 1993), Los Andes (1993 a 1995) y All Boys (1996/97) lo tuvieron en sus filas, aunque sin demasiado protagonismo. Ya retirado, laburó como entrenador de arqueros en Estudiantes, River y San Lorenzo.

Estando a la par de Simeone en el Millonario la pasó mal y no deportivamente hablando. En abril de 2008 se enteró del encarcelamiento de su padre, Carlos Vercellone, por delitos de lesa humanidad. Y para agosto de ese mismo año, lo perdió en el penal de Marcos Paz antes de que fuese condenado.

Ahora sí, amigo lector, cierre los ojos nuevamente e intente hacer lo mismo que hacía a los 17 años. Si con esto que le contamos no se le fueron las ganas, lo de usted evidentemente es crónico (?).