
Apenas tres días después de haber perdido con Columbus Crew, Independiente disputó el segundo partido de su gira norteamericana a 950 kilómetros de distancia.
En esa ocasión, se enfrentó en la ciudad de Atlanta con el equipo local, los Silverbacks, que por esos entonces jugaba en la USL First Division, una suerte de segunda división estadounidense, ya que no se permiten ascensos a la MLS.
El Rojo presentaría varias modificaciones con respecto al primer partido, saliendo con: Adrián Gabbarini; Ricardo Moreira, Leandro Gioda, Damián Ledesma, Matías Di Gregorio; Leonel Ríos, Mariano Herrón, Adrián Calello, Emanuel Centurión; Damián Luna y Pablo Vitti. En la segunda parte ingresaron Ismael Sosa, Patricio Rodríguez, Matías Oyola, Hernán Fredes, Juan Caracoche y Enzo Bruno. Se quedaron en el banco de suplentes junto a Cristian Saavedra (recordamos que era el ayudante de campo de Borghi, que no viajó por su fobia a los aviones) Fabián Assmann, Lucas Pusineri, Gastón Machín, Diego Churín y Cristian Ledesma.
Las crónicas rezan (?) que Independiente dominó todo el primer tiempo, transformando en figura a Felipe Quintero, el arquero mexicano de los Silverbacks. Sin embargo, fue el equipo local en primero en anotar un gol, ya que a los 36′ Jason McLaughlin los puso en ventaja. El ingreso de Rodríguez y Sosa cambió todo, de hecho, a éste último le cometieron un penal a los 70′, que Leandro Gioda cambió por el empate. La victoria llegaría recién a los 91′, luego de un corner tirado por el Chuco de la Gente, que cabecearía a la red Damián Ledesma, dejando a los 2000 atlanteños presentes en el estadio descontentos con el resultado final.
Esta sería la primera victoria de Independiente de la gira 2008/09, y la última en Estados Unidos, ya que el próximo y último partido lo jugaría en Canadá, pero eso lo dejamos para el siguiente post.







