Curioso caso el del Indio Urquía, uno de los más grandes futbolistas hondureños de la historia, que no tuvo la chance de disputar la Copa del Mundo a pesar de haber hecho todo para conseguirlo. Como premio a semejante esfuerzo, algunos años después lo dieron por muerto.
Su primera participación en Eliminatorias fue en 1968, cuando anotó un gol en la victoria 2 a 0 ante Jamaica. Poco después jugó los partidos de la famosa «Guerra del Fútbol» que terminó clasificando a El Salvador para el Mundial de México ’70.
No tuvo la fortuna de participar del pre-Mundial de 1973 y mucho menos en la eliminatoria para Argentina ’78, porque los dirigentes de Honduras decidieron retirarse por las diferencias con los salvadoreños.
A esa altura, Urquía, que pasó por conjuntos como Alavés y Mallorca de España, merecía un reconocimiento y también una revancha. Por eso, a pesar de su avanzada edad (35 años), lo llamaron para el hexagonal de Tegucigalpa en 1981 y fue importante en la delantera del equipo que obtuvo por primera vez el pase a la Copa del Mundo.
¿Y jugó el Mundial de España ’82? No, pese a que salió en el album oficial de Panini, Urquía quedó fuera de la nómina mundialista. Abandonó el fútbol y no pasó mucho tiempo hasta que el alcoholismo lo atrapó e hizo de él una figura olvidada. Tal es así que algunos pocos se preocuparon cuando una radio lo dio por muerto y tuvo que salir a desmentir la información: «quizás porque a veces vienen a buscarme y no abro la puerta, piensan lo peor. Fíjese que muchos vecinos me vinieron a buscar mientras estaba fuera de mi casa y yo no sabía por qué, hasta que me comentaron lo que se decía en los medios. Nada que ver, sigo vivito y coleando, me van a tener que seguir soportando«.








