Chivo Peinado: Claudio Benetti

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El Super Bowl XLIV se jugará el próximo domingo 7 de febrero en Miami y siempre es bueno apreciar las diferentes facetas del juego, por lo tanto a continuación le ofrecemos una breve explicación sobre las características básicas del juego ofensivo para los que no saben mucho de este deporte pero que de una u otra manera desean disfrutarlo. En otro momento podemos hablar sobre las líneas del Super Bowl para los siguientes encuentros.

El nombre Football viene del Football Rugby, deporte que llegó a Estados Unidos desde Inglaterra y que al modificársele varias reglas, por el señor Walter Camp, terminó llamándose American Football. Ambos deportes tienen ese nombre y muchas de sus reglas y formas de juego son gracias al Football o soccer, como se le llama en Estados Unidos, Canadá y unos pocos países más.

Específicamente sobre el partido, los capitanes deben lanzar una moneda, el que gane define si realizan la patada inicial o si reciben el balón. En la ofensiva los equipos tienen cuatro oportunidades para avanzar 10 yardas, si lo consiguen continúan la ofensiva. Si una ofensiva está en su cuarta oportunidad y está lejos de las 10 yardas, puede realizar un despeje, para que el equipo contrario no anote fácilmente. Si están cerca del marco contrario pueden buscar un Gol de Campo, y por lo menos 3 puntos de los 6 buscados inicialmente.

A la hora de iniciar una jugada, el Quarterback o mariscal de campo puede convocar una reunión sobre el terreno de juego para explicar la jugada que eligió el entrenador, a eso se le llama Huddle.

La línea de scrimmage es una línea imaginaria que divide a los dos equipos y que define hasta donde el quarterback tiene derecho de hacer el pase. Estos datos son importantes para las apuestas deportivas en el Super Bowl. Este pasador puede hacer el servicio tanto a los a los corredores, para los ataques terrestres, como a los alas abiertas o cerradas para los ataques aéreos.

En la ofensiva además del quarterback están los tackles ofensivos, guardias y el centro, cinco jugadores de gran tamaño y peso que sirven para proteger al mariscal. También están los running backs, wide receivers y los tight end, que son los llamados alas abiertas o cerradas.

La cantidad de estos últimos varía de acuerdo con la formación que escoja el coordinador ofensivo, quién es el encargado de ordenar cual tipo de jugada viene a continuación.

Un baldosero en la NFL: Sebastian Janikowski.

Cuadra Walter

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Walter Fabián Cuadra

Infinidad de casos demuestran que un pibe de las inferiores puesto en el momento equivocado es lo mismo que tirarlo a las brasas. Y como son muy pocos los que pueden escapar de las llamas, al resto le queda el incendio total de su carrera. Como le pasó a Walter Fabián Cuadra.

Volante central nacido el 28 de septiembre de 1963 en la localidad bonaerense de Zárate, fue lanzado a la Primera en circunstancias bastante hot gracias al oportunismo del Zurdo López. Su debut fue el 6 de noviembre de 1983 cuando, por la segunda rueda del Metro, Boca Juniors hizo de local en cancha de Atlanta y enfrentó a Temperley. El andar irregular de ese Boca había tocado techo (?) cinco días antes, comiéndose una flor de paliza en el histórico 0-5 contra Nueva Chicago, en Vélez. A los botes.

Para colmo, la tarde en Villa Crespo arrancó con tutti. A los 40 del primer tiempo Boca ya perdía 3 a 0 y había errado un penal a través de Gareca. La trinchera del mediocampo diagramada por el Zurdo López con Cuadra, Berta y el Gallego Vázquez, hizo agua por todos lados. Esa nublada tarde, nuestro homenajeado fue incluso la piedra del escándalo. Cuando el DT lo sacó para poner al uruguayo Krasouski y bajar la cortina y no seguir comiéndose goles, la hinchada explotó: «…me parece que Boca no quiere ganar, me parece que Boca no quiere ganar, si es así…. si es así van a cobrar…». El mensaje iba dirigido a los más grandes pero Cuadra rodó en la volteada. ¿Por qué? Por su papel protagónico en el primer gol del Gasolero a los 2 minutos. Cuadra se acercó a Gatti para pedirle la pelota, el Loco se la dio no muy al pie que digamos, Scotta lo encimó con fuerza, lo pecheó, se la robó y tocó al gol. Desmoralizante para un equipo que venía de cachetazo en cachetazo, y fatal para un pibe en su debut.

De todas maneras, el técnico trató de salvarlo de las llamas luego del partido: «…yo aseguro que estamos en presencia de un crack. Cometió un error en la primera jugada, y sin embargo mostró personalidad, pidió siempre la pelota y aunque tuvo varias equivocaciones más, me dejó conforme…”. Un amigo el Zurdo.

Y cómo habrá sido la cosa que casi año y medio tuvo que esperar para jugar nuevamente en la primera. Fue en un 3-1 contra Altos Hornos de Zapla por la segunda fase de la rueda de perdedores (?) del Nacional 85. El Boca de Di Stéfano hizo de local en Huracán y Cuadra entró por Claudio Dykstra faltando cinco minutos.

El resumen no hay forma de que sea alentador. Dos partidos de local pero jamás piso la Bombonera como jugador, cero gol, compartió vestuario con Bachino, usó la camiseta de Vinos Maravilla y su carrera se vio prácticamente mutilada luego de su paso por Boca.

(Publicado casi (?) en simultáneo con Imborrable Boca)

PSV 1 – River 1 (1978)

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La gira que River realizó por Europa en 1978 incluyó un encuentro frente al PSV de Holanda, flamante campeón del fútbol de su país. Este no fue un partido más para el protagonista de la imagen, Omar Labruna: su padre lo hizo debutar desde el arranque por primera vez en su carrera. Según El Gráfico, a falta de unos pocos minutos para iniciarse el encuentro se produjo el siguiente diálogo:

– Gordo, ¿estás nervioso?

-No, no

– ¿Seguro? No te pongas nervioso. No te compliques, tocá enseguida y no te vayas si no la ves segura…

– Ya me lo dijiste papá. El que está nervioso sos vos.

El encuentro terminó empatado en un gol, y luego el PSV se impuso en los penales. Labruna tuvo una correcta actuación y clavo un pelotazo en el travesaño. «Que lástima, creí que entraba», comentó después. «Estoy muy contento porque no defraudé a mi viejo. Es muy defícil ser hijo del técnico. Si andás mal, enseguida dicen que estás en el equipo por tu viejo y no por tus méritos. Por eso mi padre me va poniendo de a poco para no quemarme», declaró quien lleva sus dos nombres -Omar Raúl- en honor a los hermanos Rossi, compañeros del Feo Labruna.

Néstor Ayala a Atlético Tucumán 2009

Parecería ser que el apellido Ayala está ligado a esta sección y no es para menos. A mediados de 2009, el delantero paraguayo Néstor Ayala había arribado a Atlético Tucumán como una de las prioridades del (por aquel entonces) técnico del Decano Héctor Rivoira, pero pocas semanas después fue desafectado del plantel debido a un acto de indisciplina y regresó a Tigre, donde jugó poco y nada durante el torneo Apertura.