Moreta Lucas

Lucas Manuel Moreta Santos
A comienzos de esta década que se va, Lucas Moreta, un marcador central rosarino nacido el 5 de febrero de 1984, pintaba como un proyecto más que interesante. Jugaba en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys y al mismo tiempo formaba parte de la selección sub 17 que tenía entre sus filas a Juan Pablo Carrizo, el fallecido Lucas Molina, Javier Mascherano, Pablo Zabaleta, Patricio Pablo Pérez, Carlos Tévez, Diego Ludueña, Lucas Correa, Hugo Colace y Raúl Osella, entre otros.
Sin embargo, no le fue fácil hace pie en Primera. Pasó el tiempo y se sumó a Gimnasia y Esgrima La Plata. Allí debutaría (y se despediría) en la máxima categoría, el 25 de febrero de 2006, en un partido que el Lobo le ganó 3 a 1 a Olímpo de Bahía Blanca por la sexta fecha del torneo Clausura. Ese día reemplazó a Matías Escobar a los 29 minutos del segundo tiempo. Ah, un mes atrás se había probado en Atlanta, pero no quedó.
En julio de 2006 quedó libro, juntó coraje, armó las valijas y se fue a jugar al under europeo. Estuvo a prueba en el Lanzarote español, pero tampoco convenció. Finalmente, Moreta fichó con el Cerceda, donde disputó la temporada 2006/2007.
Al año siguiente, se marchó a Italia para sumarse al VJS Velletri (2007/2008) de la liga Eccellenza. Después de un buen rendimiento, el ex Gimnasia se incorporó al Aprilia Calcio (2008/2009).
Se desconoce a que se dedica por estos días (aunque se rumorea que se dedica a controlar su página de fans en Facebook), mientras espera que algún empresario se tope con su video en YouTube y le permita seguir robando jugando.
Bancame que ya (de)vuelvo
«Mirá, Turquito, la cosa es simple«, le dijo Maradona. «Vos te tenés que hacer cargo del equipo, ser el referente, hablar con todos, gritarle a la defensa, ordenar el mediocampo, solucionar los problemas que tenemos arriba. ¿Me entendés?«, completó el 10. «Sí, Diego. Querés que sea el capitán, la voz de mando«, contestó Claudio García. «Noooo, papito. Necesito que esta noche seas el técnico. Yo tengo un carnaval en Río de Janeiro y si no salgo ahora no llego ni cagando«, cerró el inexperto entrenador de Racing.
Arsenal 2008
Stacey (de Giggs)


5º Encuentro – Invitado II
Peruchena Fabián

Fabián Carlos Peruchena
UNICEF es una organización que fue creada en 1946 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para tratar las necesidades urgentes de los niños al terminar la Segunda Guerra Mundial. Ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1965, UNICEF luchó históricamente contra la explotación de los niños y jóvenes defendiendo sus derechos y actuando por un bienestar que asegure su sano desarrollo. En mayo de 1985, en un hecho histórico, se abrió en Buenos Aires una pequeña oficina de proyectos UNICEF. Y a partir del año siguiente, ya con sede propia, empezó a actuar en la Argentina. Todo bárbaro, pero… ¿exactamente a qué viene todo esto?
A que muy casualmente, unos meses antes, Peruchena, con edad más para Pelito o Clave de Sol que para la primera de un club de fútbol, fue parte de un grupo de pibes que vio acribillada su carrera futbolística en el Boca 1984. Se lo lanzó prematuramente al pasto de la Bombonera la tarde del fibronazo de la mano de Walter Medina, Javier Franco, Manfredi, Dos Santos, Jorge Latorre, Pimpinela (obviamente todavía lampiño) Tessone, Flaco Fornés, Denny Ramírez, Tuta Torres y Gabriel Vales. La cita, que hizo las veces de debut y despedida, fue para enfrentar a Atlanta y tuvo causas bien concretas. Había que reemplazar a los jugadores profesionales, abocados de lleno a una huelga fogoneada a cuatro manos por Guillermo Cóppola.
Peruchena, enganche habilidoso que antes de llegar a La Candela había hecho algo de inferiores en Vélez, puso el pecho contra el Bohemio, transpiró y borroneó el número de su camiseta pintado a mano por el utilero. Hasta se debe haber ilusionado con el empate transitorio, pero no pudo hacer nada para evitar una nueva derrota de Boca. Esa tarde, 8 de julio de 1984, el Xeneize escribía una de sus páginas más oscuras y nuestro homenajeado, tras crecer de golpe, se inmolaba para siempre en el fútbol grande.
¿Pudo este caso haber movilizado nada menos que a UNICEF a venir a la Argentina a luchar por los derechos de pibes como Peruchena? Difícil. Pero de ser así, tendrían laburo para toda la eternidad.




