Erregarena Martín

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Martín Gabriel Erregarena

Promesa de las inferiores de Banfield que, justo cuando estaba a punto de debutar en Primera División, sufrió una lesión que dejó a los hinchas con las ganas de saber si estaban en presencia del nuevo Gatito Leeb.

Delantero nacido el 16 de febrero de 1982 en la localidad cordobesa de Villa Nueva, fue sumando palotes hasta llegar a la Reserva, donde convenció al Gordo Garisto de que lo suba al plantel profesional. Y de hecho tuvo su chance, porque además de entrenar con los consagrados, el DT uruguayo lo llevó al banco de suplentes en un partido en el que el Taladro superó un bache de 4 derrotas consecutivas al ganarle 2 a 0 a Vélez, el 19 de abril de 2003.

El destino, sin embargo, no quiso que el sueño avanzara. Apenas cinco días más tarde, trabó con el Archu Sanguinetti en un entrenamiento y se fracturó el peroné. La lesión, que demandaría tres meses de recuperación, sería el pasaporte a una carrera lejos de las grandes luces.

Ese mismo año se puso al mando del nuevo entrenador, Julio Falcioni, pero el siempre sonriente (?), como era de esperar, lo incluyó en el grupo de jugadores que debían materias en la parte física, entre los que se encontraban Garrafa Sánchez, Fernando Ortiz, Adrián González, Juan Pablo Raponi, Daniel Chávez, Santiago Sandoval, Omar Pérez y Ariel Franco.

Cuando se avivó de que ya no sería tenido en cuenta, se volvió a Córdoba para actuar en Alumni de Villa María en el Torneo Argentino B (2004/2005), donde pasó buenos y malos momentos. Tras su primer torneo, por ejemplo, se fue a Paraguay para probarse en Tacuary y estuvo cerca de firmar contrato después de haber marcado 3 goles en dos partidos amistosos. Pero la suerte, una vez más, no estuvo de su lado. Las partes no se pusieron de acuerdo y tuvo que regresar a Alumni, donde volvió a sufrir una lesión que lo alejó de la titularidad. Entonces, para hacer algo se anotó (?) en Acción Juvenil de General Deheza, que terminó siendo un equipo de fútbol. ¿Y a que no saben qué pasó? Otra vez los problemas físicos le dificultaron la estadía.

Otra vez en Alumni, el técnico Héctor Arzubialde le aclaró que arrancaba detrás de otros delanteros. Ya casi que estaba pintando el bajón cuando, en un rapto de lucidez, miró al cielo en busca de una respuesta divina y…¡Sí! Apareció él, con dos alitas y su clásica barba candado: Ricardo Caruso Lombardi.

A comienzos de 2006, el Richard aceptó la recomendación de Leeb, que conocía al pibe de la Reserva de Banfield, y lo probó en un entrenamiento de Tigre. ¿Qué hizo Erregarena? La rompió. Metió 5 goles y generó la confianza del Rey de los canjes: «Pibe, andá a Córdoba, llenate el bolso de ropa y volvé, que te espero en Mar del Plata«.

No sabemos si tenía un bolso demasiado grande y no lo pudo llenar (?), pero lo extraño es que pese a la buena imagen que había dejado, no arregló su pase al Matador y en vez de jugar en la B Nacional, tuvo que bajar una categoría para ocupar un lugar en Atlanta. Lo triste es que lo llamaron por la lesión de Sebastián Penco, que es más o menos que te inviten a un programa de TV porque a último momento se les cayó una nota con Cae.

En el Bohemio algunos dicen que nunca existió. Y casi que les creemos. La cuestión es que estuvo un tiempo desaparecido hasta que a principios de 2009 asomó la cabeza en Chile, donde los medios lo presentaron como ¡¡¡¡Martín Arruabarrena!!!!.

Mientras él, en las prácticas, trataba de convencer al entrenador del Rangers de que se llamaba Erregarena y que hacía goles, en un foro de la institución trasandina alguien (tal vez su representante, amigo o pariente) metía fichas para que el pase llegara a buen puerto:

Mi nombre es Fernando Sosa , te comento que el el apellido es Erregarena… y no arruabarena como dicen en los medios chilenos..
Te comento esto ya que me es imposible entrar al foro a participar con ustedes ( ya pedi Usuario y contraseña, Ja !)
Como comentario de Martin Erregarena, te digo que hizo todas las inferiores en Banfield de Argentina y es un goleador nato, un gran 9, ojala pueda demostrarlo ya que a nuestro equipo les dio grandes satifacciones.
Desde Argentina , un saludo cordial a todos los hinchas de Rangers..
Muchas gracias

Fernando Sosa
Ruta 6 km 114 – Pasco – Pcia. Córdoba

La fina operación de prensa no dio resultado y Martincito no pasó la prueba. Ya en Córdoba, unos días más tarde se incorporó a Rivadavia de Arroyo Cabral y en una tarde mágica le hizo 4 goles al poderoso Matienzo de Monte Buey, rubricando un 5 a 4 histórico. Lo malo es que ese era el partido de vuelta y en la ida habían caído 3 a 0, entonces el equipo de Erregarena se quedó afuera del Torneo Provincial. ¡Pfffff!. Nosotros ya nos cansamos de relatar tantas frustraciones y también ustedes de leerlas. No queremos saber cómo estará el ánimo de nuestro homenajeado. Pero desde acá le mandamos un aguante por haberlo intentado de mil maneras diferentes.

Under ladrón: Henri Mankindu Yalala

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Henri Mankindu Yalala

A pesar de ser hincha de Lamadrid quien esto escribe, sepan disculpar la escasa info sobre este personaje. Es el prototipo de jugador que sirve para que Olé le haga una nota, llene un par de líneas con una refritada y aburrida nota color, y en pocas semanas no sepamos nada de él. Ah, mientras tanto, en esas pocas semanas pondrán un recuadrito diciendo que no estuvo citado ni entre los 18.

Como suele pasar, nunca se sabrá cómo el congoleño cayó en Devoto. Qué mágico representante lo trajo. Qué palanca hubo para que esté en un plantel de la Primera C. Lo que se sabe es que el muchacho vivía por Caballito, iba a entrenar en colectivo y era el hijo del embajador de la República Democrática del Congo en nuestro país. El diplomático, recién asumido, se trajo al pibe a la ajetreada Argentina del 2000.

Y el pibe fue y jugó, favorecido porque en esos momentos, había Tercera, lo cual permitía que hasta el jugador 32 del plantel corriera un poquito atrás de una pelota. Debutó en el elenco preliminarista (¿?) ante Barracas Central. Si el debut de Maradona en 1976 fue presenciado por millones de personas años después, con el congoleño no podemos mentir. Cuando se largó el match en cuestión, apenas había una docena de tipos y todos ellos dirigentes que estaban ahí porque no les quedó otra. Fue en septiembre del 2000.

Su tosquedad para moverse en el área hizo que no tuviera demasiada continuidad en la Tercera, pero el fútbol tiene esas cosas y Lama empezó a pasar una racha diabólica de lesiones y suspendidos, que hizo que, para diciembre, el plantel (sin grandes figuras en su seno), careciera de delanteros.

El simpático morocho fue al banco contra un rival signado en su destino, Barracas Central, pero no en Devoto como en su debut sino en Olavarría y Luna. Lo tiraron a la cancha a los 23′ del ST con Lamadrid perdiendo 2 a 0, y su ingreso fue victorioso, porque en esos 22′ en cancha el Carcelero descontó (obviamente no tuvo nada que ver en la jugada ni en ninguna otra a lo largo del match), aunque no alcanzó para el puntito.

Luego hizo una exigente pretemporada y otra vez recibió la casaca 16, en cancha de All Boys frente a Luján. De nuevo un Lama derrotado requirió la ayuda de nuestro héroe, otra vez un 0-2 pero esta vez solo 10 minutos en cancha. En ese lapso hizo una jugada que a muchos hizo acordar a la que Tangalanga le vio hacer a Cucciuffo: eludió a dos, pateó y la pelota se fue a la mierda.

Y listo, fin, nunca más lo volvimos a ver. Queda en el recuerdo cuando escuchamos «las olas y el viento zucundum zucundum, y el frio del mar YALALAlalalalaa«.

Sebastián

Callate y seguí chupando

duoacapulco

De vacaciones en Acapulco, la tan mentada dupla Lamadrid-Fernández se anotó en un concurso de ingesta de alcohol y se puso a prueba ante la presencia de una autoridad internacional. Diez horas después de haber comenzado la competencia, los participantes agotaron el stock de las bebidas más fuertes y se rindieron ante los tragos de dudosa masculinidad. Walter, enojado y a punto de boxear al examinador, exclamó: «che, este pelotudo trabaja en Guinness, podría ser piola y traer más cerveza«. A lo que Hugo respondió: «no boludo, labura en la otra Guinness, la que controla los récords. Y seguí aplastando las uvas que nos quedamos sin vino«.

Argentina (Sub-20) 0 – Estudiantes 1

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La Selección Argentina Sub-20 tuvo un año movido en 1981. El Sudamericano y el Mundial de la categoría se disputaron ese año, pero antes de eso estuvo la preparación del equipo que dirigía Roberto Saporiti. La gestación de ese conjunto incluyó un amistoso contra Estudiantes de La Plata, jugado el 17 de enero de 1981 en Villa Gesell. Ante unos 5000 espectadores, la Selección cayó por 1-0, con un gol marcado por Gotardi. El juvenil equipo argentino formó con: Torres (en la foto, controlando un centro); Burruchaga, Giovagnoli, Ruggeri, Cocimano; Morresi, Martino, Espíndola; Débole (Cecchi), Tapia (Rinaldi) y Urruti. Para el Pincha jugaron Bertero; Camino, Brown, Gette (Vargas), Herrera; Coudannes (Guaita), Russo, Hernandez; Gottardi, Landaburo y Gurreri.

Platense error de utilería 1980

plantese1980

Platense cumplió un gran torneo en el Metropolitano 1980, terminando en la 4º posición. Pero en su campaña no faltaron las desprolijidades, por lo menos en lo que se refiere a la indumentaria. Una muestra de esto lo dieron Sanchez Sotelo y Miguel Ángel Juarez, luego de la victoria ante Velez el 25 de mayo. Mientras la camiseta del primero tiene el escudo en la parte marrón, no pasa lo mismo en la pilcha de su compañero, donde el escudo está en la franja blanca. Un error de la marca Olimpia.